Peñarol, Nacional tampoco perdona

Si para el clásico la defensa aurinegra no mejora, correrá un tremendo riesgo ante el archirrival

Más allá de la posición en la tabla de ambos, Nacional ha demostrado un mejor juego colectivo que Peñarol y el domingo que viene se jugará el clásico.

Claro que tiene falencias –a veces importantes– pero de mitad de cancha hacia arriba, puede ser un dolor de cabeza grande para cualquiera, y sobre todo, para este conjunto aurinegro que ha venido pecando en materia defensiva constantemente.

Lo que sucedió el sábado ante Cerro en el mismísimo Campeón del Siglo es un claro ejemplo.

El equipo de Fernando Curutchet tuvo –solo en el segundo tiempo– ocho situaciones clarísimas de gol, sin contar el tanto de Nicolás Dibble. Sin embargo, Cerro llegó un par de veces –solo un par– y ambas fueron goles.

Esto denota un problema defensivo que no es nuevo en Peñarol. Y quizás más que defensivo, también de balance entre la mitad de la cancha y los zagueros centrales.

Porque está claro que el juvenil Yefferson Quintana no estuvo bien en ninguno de los dos tantos rivales, como así tampoco rindió el brasileño Bressan quien sigue sin convencer y está por terminarse el campeonato.

Pero Guzmán Pereira solo en el mediocampo no puede parar a todos. Y eso pasó sobre todo, en la segunda mitad ante Cerro cuando el DT de Peñarol colocó a Nahitan Nandez por derecha, luego de que en el período inicial jugara como doble 5.

"Yefferson (Quintana) es un jugador joven, tiene 21 años, tuvo una desatención en la jugada del segundo gol de Cerro", dijo Curutchet el sábado. Y podría agregársele que también se había quedado en el primero.

Si no hay alguna variante en ese fondo mirasol, en esa dupla central, está claro que –como pasó el sábado ante Cerro– Nacional tampoco va a perdonar. Al contrario.

Obviamente que quien tiene mayor experiencia en materia de clásicos en esa zona es el capitán Carlos Valdez, pero está saliendo de una lesión que sufrió ante Racing hace ocho días y la verdad, las veces que le tocó jugar, tampoco anduvo. Fue lento, perdió por arriba, y así dio un hándicap importante por su sector.

Mirándolo así, a priori parece que Peñarol tiene un problema grave de cara al clásico. Y es así.

Curutchet deberá dotar a la defensa de otro tipo de reacción y al medio juego, darle otro tipo de ida y vuelta, jugadores con mayor presencia y que jueguen en esa posición, porque lo que ocurrió el pasado sábado con Diego Rossi jugando allí, lo hizo pasar totalmente inadvertido en la cancha.

Otra cosa ha sido últimamente Peñarol en materia ofensiva. Nicolás Albarracín, por más que marró un par de ocasiones claras ante los de la Villa, volvió a demostrar como lo hizo ante Racing, un nivel muy bueno de velocidad, precisión, pique y asistencias.

Esta vez no alcanzó porque Junior Arias no tuvo una buena tarde.

Nicolás Dibble es otro que ha mejorado sustancialmente y es aquel de Plaza Colonia con una endiablada repentización dejando el tendal por el camino. Es muy difícil marcarlo. Claro que lo mejor de él aparece cuando encuentra con quién dialogar en la cancha.

El nivel de Nandez

Nahitan Nandez tuvo un momento de esplendor en Peñarol que fue desde que debutó en marzo de 2014 hasta sus primeros 15 partidos. Aquel nivel lo llevó a que nada menos que el Maestro Tabárez lo citara para la selección mayor y lo incluyera en algunos partidos de la actual Eliminatoria para el Mundial de Rusia 2018.

En el ínterin hubo un poco de todo para que el volante bajara notoriamente su rendimiento. Fue todo un tema cuando se fue a sacar el pasaporte comunitario y volvió, estando cerca de dos meses en espera para ver si salía un pase a Europa.

También llegó a su nivel más bajo cuando estaba todo hecho con una institución del viejo continente y finalmente el pase se cayó cuando expiraba el período de transferencias.

Estuvo a un paso de Genoa de Italia, pero debió volver a Uruguay y retomar las prácticas con el club aurinegro.

Sin menospreciar para nada lo que significa Peñarol, el 100% de los futbolistas de este país sueñan con el salto a Europa. Y obviamente que después de todo eso que le sucedió, cualquiera puede ver resentido su rendimiento.

Pero Nandez volvió. Retornó a aquel nivel que lo llevó a la selección y lo hizo ya en los últimos encuentros. Por citar un ejemplo, ante Racing fue figura y el sábado contra Cerro se animó a todo y se comió la cancha. Volvió a ser el mejor, más allá del gran rendimiento del zaguero Iván Centurión, quien también sacó todo desde el fondo.

Nandez es una especie de comodín para Curutchet, porque el técnico se ha dado cuenta que lo puede utilizar como doble 5 –como empezó el sábado ante los de la Villa– o de volante por derecha, que fue donde rindió más y asistió a Dibble para el transitorio 1-1. Él es uno de los puntos altos también de este equipo que deberá cambiar sustancialmente ese desequilibrio, esa falta de balance entre el medio y los de atrás, que tanto dolor de cabeza les puede generar.



CURUTCHET: "LOS CLÁSICOS HAY QUE GANARLOS"

Fernando Curutchet está pensando desde hace un par de días en Nacional. Cambió el chip cuando terminó el encuentro ante Cerro con esa derrota quizás inmerecida por lo que había hecho uno y otro.

"Quiero analizar bien como viene desarrollándose Nacional, cómo se le hace mas daño, si con dos puntas o una. Nacional tiene muchas virtudes, se ha solidificado, pero tambien tiene algunas deficiencias que trataremos de aprovecharlas",expresó Curutchet con la mente puesta en el partido que viene el domingo.

Agregó que quiere ver cómo entrena Carlos Valdez en la semana para determinar si juega o no frente a Nacional: "Si Carlos no está 100% sería correr otro riesgo y en un clásico sería estar al límite del suicidio".

Asimismo, dejó bien en claro la importancia que tienen esta clase de compromisos para quienes están en Peñarol.

"Queremos ganar los clásicos, porque los clásicos hay que ganarlos. Me voy con la conformidad que el grupo dejó todo adentro de la cancha y se intentó generar. Hay que corregir en defensa. Nacional se ha solidificado, pero también tiene algunas deficiencias", destacó el DT carbonero.

Y añadió: "No es lo mismo arrancar la semana después de un triunfo, que arrancar con una derrota. Hay que corregir errores".


COMIENZA UNA SEMANA DE ANÁLISIS

Esta semana que comienza no será una más para el plantel de Peñarol y para el director técnico interino, Fernando Curutchet.

Es que el domingo que viene se jugará nada menos que el clásico ante Nacional que está por allá arriba en la tabla.

Eso para cualquier jugador de Peñarol ya funciona como un disparador importante en la parte anímica y en ese sentido es que Curutchet quiere apuntar, más allá de, como dijo, arreglar algunos errores que se han visto últimamente.

Futbolísticamente Peñarol no ha convencido en uno de los peores campeonatos que ha disputado en los últimos tiempos y ahora tendrá la enorme oportunidad de tratar de llevarse el clásico ante el adversario eterno. Si consigue una victoria no va a salvar el semestre como muchos piensan, pero al menos, podrá estar más tranquilo.

En ese contexto es que Curutchet –quien al igual que muchos de estos jugadores aurinegros– disputará o dirigirá su primer encuentro clásico ante Nacional, pensará mucho durante esta semana qué variantes puede realizar.

Para empezar, la ausencia por suspensión de Mathías Rodríguez ya lo obliga a hacer un cambio. El sábado colocó a Gianni Rodríguez quien hacía siete meses exactos que no jugaba. Quizás sea muy aventurado de su parte ponerlo en el clásico. Lo que está claro es que el DT carbonero va a pensar muy bien el equipo titular.


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