Peñarol mereció mejor suerte en los 90' y al final se lo llevó por penales

El auriengro abrió el año con una sonrisa clásica donde dejó señales de mejoría en su juego

Peñarol abrió el jueves su 2016 con una sonrisa. La más dulce por tratarse de un clásico. Lo ganó por penales (4-2) pero mereció llevárselo en el tiempo reglamentario (1-1). Lo anecdótico es que jugará la final de la Copa Bandes el sábado. Lo positivo es que dio señales de mejoría ante el clásico rival que en todo 2015 estableció una marcada supremacía.

Bien podría decirse que el partido tuvo un tiempo para cada uno. Nacional salió a imponer sus condiciones en el primer tiempo y pese a que Peñarol asumió el protagonismo, el tricolor dominó el partido e hizo más daño cuando pasó al ataque.

¿Cómo? Parándose un poco más atrás que su rival, dejándole manejar la pelota, pero recuperando con determinación y pasando rápido al ataque.

Así llegó al gol en 11 minutos, cuando el Colo Romero puso por derecha un centro enroscado y perfecto y Leandro Barcia apareció por un segundo palo huérfano de cierre de Matías Aguirregaray -el mismo drama del pasado Apertura- para estampar el 1-0 de cabeza.

Aprovechó su oportunidad Barcia de pocos minutos en el Apertura, jugando como volante externo por izquierda en el 4-4-2 de Gustavo Munúa, con despliegue y potencia en ataque.

También aprovechó el tricolor el constante pivoteo de Iván Alonso para bajar varios pelotazos largos y generar incertidumbres defensivas en un rival que alineó a dos zurdos en el centro de la zaga (Guillermo Rodríguez y Emilio MacEachen).

Peñarol se propuso dejar de lado la cara mostrada en el último clásico oficial donde fue una máquina de tirar pelotazos.

Pablo Bengoechea apostó por Nahitan Nandez como volante tapón por delante de la línea de cuatro y dos internos (Rodrigo Viega y Luis Aguiar) con los que pretendió formar un triángulo bajo el cual administrar el balón.

A eso se le sumó dos extremos (Cristian Palacios y Nicolás Albarracín) que se replegaron para defender y se lanzaron para ofender.

Fue el más ambicioso Albarracín, por movilidad y su repertorio de pases.

Pero al dominio territorial y de manejo, Peñarol no le sumó profundidad ni limpieza ofensiva. Más que el último pase le faltó el penúltimo.

Así y todo mereció el empate. Porque en dos pelotas quietas Luis Mejía salvó el arco ante intentos de Diego Ifrán y MacEachen , y porque cuando moría el primer tiempo agarró a contrapie a la defensa rival y Palacios quedó solo ante el arquero rival definiendo cruzado y apenas afuera.

El aurinegro generó tres chances de gol contra dos de su rival y dispuso de una ventaja en tiros de esquina de 6 a 2 al cabo de la primera mitad.

Pero Nacional dejó flotando una idea de suficiencia para irse arriba 1-0. Con menos juego, menos apuesta, pero mayor pericia hizo su negocio.

Bengocechea, más urgido por las circunstancias, que por darle oportunidades a los suyos, movió el banco en el entretiempo: Martín Luque por Albarracín y el debutante Maximiliano Rodríguez por Palacios.

El ingreso de Luque, al igual que en el clásico del Apertura, revitalizó al aurinegro. Lo mostró en la primera pelota que tocó dejando tres hombres por el camino y habilitando a Ifrán, bajado por Polenta al borde del área.

Poco después por su zona, Gianni Rodríguez puso un centro al segundo palo para que Rodrigo Viega empatara con un soberbio cabezazo. La creciente cantera de Peñarol como respuesta a la aceitada cantera de los tricolores.

Con una intención redoblada y un Nacional que se dejó estar demasiado en su ventaja, comenzó otro partido, justo cuando los cambios masivos típicos de estos torneos de verano comenzaban a desnaturalizar trámite de juego y propuestas de los equipos.

El ingreso del Nacho González modificó la estructura de Nacional que pasó del 4-4-2 al 4-3-3.

Salió Sebastián Eguren, Gonzalo Porras se paró en solitario en el centro del campo y Romero con González se soltaron a sus costados. El debutante Kevin Ramírez pasó a jugar como puntero izquierdo acompañando a Alonso y Sebastián Fernández.

Una media vuelta de Alonso que se fue contra un palo pareció despertar al equipo, pero con la movilidad, los rompimientos en el uno contra uno y el talento para pasar de Maxi Rodríguez el aurinegro siguió siendo levemente superior.

El arma de la pelota quieta permaneció latente. A los 76' Mejía tuvo que volver a aparecer con otra notable atajada para salvar un cabezazo de Guillermo Rodríguez, en una falta generada por Maxi.

Sobre el final fue Diego Polenta el que tuvo que sacarla de la línea en una jugada en la cual Mejía le cometió penal a Hernán Novick, notablemente habilitado por Viega, de buen partido.

Después fue Gabriel Leyes el que se perdió el último intento. Peñarol mereció ganarlo antes. Los penales hicieron justicia.

NACIONAL 1
Luis Mejía
Jorge Fucile
José Aja
Diego Polenta
Alfonso Espino
Santiago Romero
Sebastián Eguren (66' Ignacio González)
Gonzalo Porras
Leandro Barcia (59' Kevin Ramírez)
Iván Alonso
Sebastián Fernández (78' Rodrigo Amaral)
DT: Gustavo Munúa

PEÑAROL 1
Gastón Guruceaga
Matías Aguirregaray
Guillermo Rodríguez
Emilio MacEachen
Gianni Rodríguez
Rodrigo Viega
Nahitan Nandez
Luis Aguiar (63' Hernán Novick)
Nicolás Albarracín (46' Maximiliano Rodríguez)
Cristian Palacios (46' Martín Luque)
Diego Ifrán (83' Gabriel Leyes)
DT: Pablo Bengoechea

Cancha: Estadio Centenario
Árbitro: Oscar Rojas
Gol: 11' Leandro Barcia (N), 59' Rodrigo Viega (P)
Tarjetas Amarillas: 28′ Iván Alonso (N), 34′ Luis Aguiar (P), 39′ José Aja (N), 45′ Emilio Mac Eachen (P), 72' Ignacio González (N), 75' Sebastián Fernández (N).
Definición por penales: Iván Alonso (N) desviado; Hernán Novick (P) gol; Ignacio González (N) atajado; Maximiliano Rodríguez (P) gol; Gonzalo Porras (N) gol; Emilio Mac Eachen (P) gol; Diego Polenta (N) gol; Gabriel Leyes (P) gol.

Nacional-Peñarol

14 FALTAS COMETIDAS 17

9 TIROS AL ARCO 7

1 BIEN DIRIGIDOS 5

4 SITUACIONES DE GOL 7

5 TIROS DE ESQUINA 11

0 POSICIONES ADELANTADAS 4


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