Peñarol logró tres puntos y dejó muchas dudas

El aurinegro alcanzó la punta con un partido más jugado al vencer a Danubio sin fútbol en la tarde que Bengoechea estaba obligado a ganar; tiene muchísimo para mejorar

Nunca como en Jardines se vio a Pablo Bengoechea gesticular tanto, gritar, enervarse, celebrar. Iban 20 minutos del primer tiempo y la sensación térmica era de 4 grados. Sin embargo, se quitó la campera. Por dentro iba algo más que la procesión.

Era el partido aparte que se estaba jugando, más allá de si lo podían destituir o no. Se jugó todos los boletos a los mismos 11 hombres que la semana pasada recibieron una goleada histórica ante River. No cualquiera hace eso. Y le salió bien. Quizás por casualidad –como finalmente ganó Peñarol–, pero logró su cometido, esos tres puntos que los necesitaba como agua en el desierto.

Es difícil de explicar por qué Peñarol está tan arriba en la tabla de posiciones. No es que no haya algún mérito del técnico y menos de los jugadores. Lo que está clarísimo es que van ocho partidos y el equipo sigue sin encontrarse, sin jugar al fútbol, sin tener identidad. Nada menos. Pero está ahí, bien arriba y esa es una virtud.

Danubio llevó la voz cantante en la primera parte en la que Peñarol pateó una vez al arco.

Marcelo Saracchi fue el titiritero que complicó con su velocidad al Vasquito Aguirregaray quien sigue peleado con el fútbol y hasta discutió al final del encuentro con Bengoechea en plena cancha. El joven danubiano lo desbordó varias veces, pero no logró encontrar eco en sus compañeros.

Carlos Valdez comenzó muy mal, muy nervioso en el fondo carbonero. Eso fue muy poco aprovechado por Danubio, un equipo que llegó a seis partidos sin poder ganar.

Entonces por más que Saracchi fuera el jugador de ese primer tiempo, si Gonzalo Barreto y, sobre todo, Juan Manuel Olivera, no podían desnivelar, poco se podía esperar.

Peñarol fue un cúmulo de voluntades que no llegaban a nada. Apagado Luis Aguiar con su fútbol, desordenado Diego Forlán jugando retrasado por derecha, la pelota apenas le llegaba a Diego Ifrán quien prácticamente era el único punta, ya que Marcelo Zalayeta jugó un poco más atrás y –una vez más– no anduvo nada. Pero nada.

El único punto alto de los aurinegros en esa primera mitad era el repunte futbolístico de Nahitan Nandez. Esta vez, Bengoechea le puso a Sebastián Píriz a jugar con él como doble 5 y esto potenció su juego, apareció el botija que todo Peñarol espera y que fue citado a la selección nacional.

Para sazonar un poco más los nervios del partido, Bengoechea debió recurrir a Guillermo Rodríguez –único zaguero que tenía en el banco– por la lesión de aductores de Mac Eachen. Había 45 minutos para jugar y Danubio podía aprovechar los 146 días –casi cinco meses– sin fútbol del futbolista.

De entrada, Barreto lo buscó, le ganó la posición y cayó en el área. No fue penal, pero sí un anuncio de que no iba a ser la tarde de Guillermo quien está muy falto de fútbol.

Sin embargo, pocos minutos después y cuando menos se esperaba, un desborde de Aguirregaray llegó al área y la pelota derivó a Aguiar quien con un gran gesto técnico, le pegó de primera para el gol.

Fue la apoteósis para Bengoechea y compañía en un encuentro en el que no salían las cosas.

El DT le dio ingreso a Nicolás Albarracín quien dio una gran mano jugando por derecha. Así, Peñarol tuvo otro aire, Aguiar también mejoró muchísimo y llegaron un par de oportunidades que Torgnascioli tapó muy bien.

Danubio jugaba a no jugar, llegaba a los tumbos al área rival, muy lejos del fútbol que otras veces se le vio.

En una jugada aislada, el balón llegó al área y quedó la impresión de que Valdez le cometió penal a Olivera con un manotazo. Ostojich no lo vio.

Sobre el final y ante la desesperación danubiana, tras un córner le cometieron falta a Guruceaga y antes de que un jugador anotara, el árbitro sancionó la falta.

Peñarol no lo mereció futbolísticamente, pero ganó. "Tenemos que mejorar mucho porque si seguimos jugando a este nivel, el torneo es largo y vamos a ganar y perder", dijo muy autocrítico Forlán al final. El resumen perfecto.

DANUBIO 0

Franco Torgnascioli 5

Matías Velázquez 5

Fabricio Formiliano 6

Cristian González 4

Federico Ricca 4

Agustín Peña 5

Giovanni Zarfino 4

Carlos Grossmüller 5

Marcelo Saracchi 6

Gonzalo Barreto 5

Juan M. Olivera 4

DT Luis González

PEÑAROL 1

Gastón Guruceaga 5

Matías Aguirregaray 5

Carlos Valdez 5

Emilio Mac Eachen 4

Diogo Silvestre 5

Nahitan Nandez 6

Sebastián Píriz 4

Luis Aguiar 6

Diego Forlán 4

Marcelo Zalayeta 4

Diego Ifrán 4

DT Pablo Bengoechea

CAMBIOS EN DANUBIO: 66' Sebastián Fernández (4) x Peña y 78' Octavio Siqueira x Saracchi

CAMBIOS EN PEÑAROL: 45' Guillermo Rodríguez (4) x Mac Eachen, 57' Nicolás Albarracín (6) x Zalayeta y 66' Gabriel Leyes (5) x Ifrán

CANCHA: Jardines del Hipódromo

JUEZ: E. Ostojich (5)

GOLES: 54' Aguiar (P)

TARJETAS AMARILLAS: Zarfino (D) y Aguiar y G. Rodríguez (P)


LAS CIFRAS

7 partidos. Hacía que Peñarol no terminaba un partido con 0 en su arco, desde el debut ante Cerro en la primera fecha.

6 encuentros. Cumplió hace que Danubio no logra una victoria. Luego de haber comenzado con dos victorias, lleva cuatro empates y dos derrotas sin poder vencer.

MAC EACHEN SE LESIONÓ

Emilio Mac Eachen no salió a jugar el segundo tiempo ante Danubio en Jardines. No había tenido buenos 45 minutos y muchos pensaron que el regreso de Guillermo Rodríguez se daba debido a un cambio técnico del entrenador Pablo Bengoechea. Sin embargo, el propio jefe de la sanidad carbonera, Edgardo Rienzi, comentó a Referí que el futbolista no regresó en el complemento por una distensión en el aductor.

UN DANUBIANO HERIDO

Cuando transcurrían 81 minutos y enseguida de la jugada del gol anulado a Danubio por falta sobre el arquero Guruceaga, un parcial danubiano cayó desplomado en el talud de los de la Curva. Los hinchas le pidieron a la ambulancia del SUAT que fuera a socorrerlo, por lo que el árbitro Esteban Ostojich, detuvo el encuentro durante 7 minutos. Finalmente, al herdido se lo llevó la ambulancia a un sanatorio.





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