Peñarol incumple protocolo y paga entradas a veintena de barrabravas

El partido ante Rampla dejó al descubierto que Peñarol facilita el ingreso de los barras, mientras avanza un proyecto de ley para tipificar a los dirigentes de clubes que colaboren con los violentos
El partido era un aburrido cero a cero cuando en medio del coro de la Tribuna Ámsterdam se escucharon dos detonaciones. El grueso de la barra brava, en el trance propio de la euforia, ni se percató. Los hinchas que acostumbran ir a esa cabecera pero que no se identifican como violentos, dudaron del sonido. Los más optimistas pensaron en alguna bomba de estruendo, los pesimistas en disparos.

En uno de los baños de la Ámsterdam, Bolívar Falero, integrante del grupo de "Los Feos", caía al piso al recibir dos disparos por los que permanece internado en el Hospital de Clínicas fuera de peligro.

La noticia corrió como reguero de pólvora y llevó a que el partido se suspendiera en el descanso, desatando así todo tipo de especulaciones y evidenciando una situación que está fuera de control.

Algo similar vivió Cristian Bonilla el 29 de marzo de 2013 cuando también tuvo la errónea idea de ir al baño. Allí le pegaron un puntazo, un butacazo y una patada para robarle la billetera.

Más acá en el tiempo, el 1° de junio de 2016 hubo robos en los baños del Campeón del Siglo a punta de revólver, como denunciaron públicamente los hinchas.

Los barras entran

El modelo de contención del referente barra como jefe responsable de la hinchada, que permitía identificarlo dentro de una estructura, fracasó. La barra hoy es ingobernable y se rige bajo sus propios códigos, avalados por un sector del club que los alimenta pese a la negativa de su Comisión de Seguridad.

A pesar de los continuos pedidos del gobierno para terminar con la entrega de entradas de favor a las barras, Peñarol sigue incumpliendo con el protocolo de seguridad, como quedó demostrado tras los hechos del domingo.

José Luis Otero, presidente de la Asociación de Funcionarios de Recaudación dijo que los referentes de la seguridad de la barra permiten el ingreso de un grupo de 25 o 30 hinchas a cuenta del club en un arreglo entre la Tesorería de la AUF y la Comisión de Seguridad de Peñarol: "A través de un trámite administrativo entre la Tesorería de la AUF y la Comisión que preside Julio Luis Sanguinetti, los colaboradores de la hinchada de Peñarol dejan pasar a un grupo de personas para que no armen lío afuera ni generen situaciones de conflicto y Peñarol paga por ellos. La Comisión de Seguridad de Peñarol lo maneja. Nosotros acatamos la orden de Tesorería y pasamos el número aproximado de hinchas que ingresan".

Otero reconoció que los hinchas ya no entran en avalancha en el Estadio Centenario pero que la última vez eso ocurrió en el Estadio Campeón del Siglo, cuando los referentes de la barra esperaban una cantidad de entradas superior a la que el club envió según Otero: "En esa ocasión no se generó la cantidad de entradas que le habían prometido a la barra. Mucha gente no pudo entrar e hicieron una avalancha por encima de los molinetes".

A su vez Otero dijo que la seguridad de Peñarol tiene deficiencias debido al volumen de gente que maneja y las divisiones internas: "La hinchada de Peñarol es la más difícil de controlar porque maneja un volumen de gente superior al resto. La seguridad privada de Nacional funciona mejor. El tema es que en la barra de Peñarol hay cinco grupos que pelean continuamente por el liderazgo".

Lo hecho por Peñarol contradice los protocolos de seguridad negociados con el gobierno, indicaron a Referí fuentes oficiales. Hace al menos dos años, desde el gobierno se llamó a eliminar la figura de los "colaboradores" de seguridad, miembros de la barra que en teoría debían servir como primer barra de contención a la violencia, pero que nunca cumplieron su cometido. Desde ese momento, la entrega de entradas a las barras estuvo prohibida. De todos modos, Peñarol lo ha continuado haciendo, como lo demostraron los hechos de esta semana.

Lo que hace Peñarol es estirar el sistema: lo permitido sería tener tres o cuatro referentes que ayuden en la coordinación a la guardia de seguridad, pero en el caso de Peñarol son cerca de 25, y que no tienen perfil "pacificador" ni de coordinación.

El gobierno considera que hay al menos otros cuatro clubes que continúan entregando entradas a sus barras, y no solo de la forma que se vio el domingo en el Centenario. Tienen denuncias de entrega directa de entradas, o de dinero para que las compren, aunque aún no lo ha hecho público porque está buscando las pruebas correspondientes.

Controles de entrada

Entrevistado por El Observador TV, Alfredo Calvette, secretario general de la Unión Nacional de Trabajadores de la Seguridad (Unatrase) reconoció que hay momentos de tensión con el ingreso de las barras y que el domingo, ante Rampla, no hubo un cacheo completo: "Tenemos la paleta metálica para cachear pero debe haber un policía con nosotros. Hay momentos de tensión y no te da la capacidad para pasar por el cacheo a todo el mundo. Si entran 300 personas no te dan los tiempos, además se ponen impacientes, y ahí se te genera un problema. Empiezan a gritar que quieren entrar y chau. No pueden cachear a todos, por eso pasó un arma de fuego".

Una fuente de Peñarol, que prefirió mantener su nombre en reserva, fue contundente: "No pongo las manos en el fuego por la seguridad de mi club. Hace meses había colaboradores con antecedentes penales".

Julio Luis Sanguinetti, presidente de la Comisión de Seguridad de Peñarol, atendió a Referí en el exterior y dijo que no iba a emitir comentarios por disposición de la Directiva. La misma postura asumió Nicolás Castiglioni el Jefe de Seguridad del club mirasol.

Avanza un proyecto de ley

La Secretaría Nacional de Deportes presentó un proyecto de ley que tiene como objetivo erradicar estas prácticas y que tiene la potestad de tipificar dirigentes que continúen con la "colaboración" de distintas formas hacia las barras de aliento de todos los clubes.

"En anteriores reuniones, representantes de la AUF reconocieron que hay una práctica sostenida de entrega de entradas a los barras; hemos recibido denuncias de estos hechos y por tal motivo presentamos este borrador como una medida para prevenir circunstancias de violencia", señaló Fernando Cáceres al sitio web de la Secretaría de Deporte.

Consultado por Referí, Cáceres dijo que tiene "testimonios directos de dirigentes de clubes que confirman estas prácticas".

En el borrador del proyecto de ley, el artículo 7 es explícito: "Se considera apoyo (a las barras bravas) la entrega de dinero, entradas, materiales, implementos, y cualquier clase de ayuda para el ingreso de las personas al escenario deportivo. También queda comprendida la asistencia de cualquier tipo para acompañar a la delegación de un club en confrontaciones nacionales e internacionales".

Un fallo

Según informaron fuentes del gobierno a Referí, los plazos estipulados por el Ministerio del Interior fueron correctos en cuanto a la investigación de lo sucedido en Santa Lucía la noche del 28 de setiembre, cuando un grupo de hinchas de Nacional abrió fuego contra parciales de Peñarol que festejaban el aniversario del club. Se entiende que la cartera de seguridad comenzó a trabajar en el caso a la mañana siguiente con el objetivo de identificar y localizar a los responsables del ataque. Esta semana el juez penal de Canelones, Luis Sobot, ordenó el procesamiento con prisión de 10 hinchas de Nacional a expreso pedido de la fiscal Mónica Casto.


Una buena noticia

Uno de los parciales baleados en Santa Lucía por hinchas de Nacional, Sebastián Enciso, recibió ayer el alta médica y solo queda internado Hernán Fioritto que, pese a evolucionar favorablemente en las últimas horas, mantiene un estado reservado.


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