“Peñarol es muy grande, no es fácil estar aquí”

El zaguero aurinegro, que se rompió el tendón de Aquiles en junio de 2013 cuando Tabárez lo había convocado para jugar la Copa Confederaciones, volvió el domingo; habló de su recuperación, del club y del futuro

El zaguero de Peñarol, Carlos Valdez, brindó una entrevista a El Observador en la que repasó lo que sufrió en los ocho meses en los que esperó para volver al jugar tras sufrir rotura del tendón de Aquiles, se refirió a lo que implica vestir la camiseta de Peñarol, la posibilidad de ir al Mundial y su futuro.

¿Fueron largos los ocho meses que tuvo que esperar para volver al fútbol después de romper el tendón de Aquiles?
En principio todo arrancó muy bien, porque la operación y la evolución se realizaron como me habían dicho, al menos en los tres primeros meses. Cuando me sacaron los hilos de la operación percutánea hicieron dos cortes que no cicatrizaron bien, se infectaron y tuve que esperar un mes más.

¿Lo peor de esos meses? La ansiedad. Esperar los tiempos de recuperación. Al comienzo se habló de tres o cuatro meses, pero veía que no iba a llegar en ese tiempo a la recuperación. Finalmente me llevó seis meses.

¿Cuánto falta para volver a verlo en el nivel de junio 2013, que lo había llevado a la selección y se truncó por la lesión?
Me siento muy bien físicamente, aunque hay aspectos a mejorar.

El Mundial está a la vista, ¿pasa por la cabeza tener un lugar en Brasil 2014, así como pudo estar para la Copa de las Confederaciones?
Mi cabeza está acá, en Peñarol, nada más. Está en que no podemos perder puntos en el Uruguayo por la posición que tenemos en la tabla, y en afrontar la Libertadores. Si viene la selección será un sueño.

¿Habló con Tabárez tras la lesión?
Sí, con él, con Celso Otero, con el profe (José Herrera). Me invitaron a ir al Complejo de la AUF, pero no me sentía de ánimo para ir en ese momento.

¿Cómo explica el último semestre de Peñarol?
Es muy difícil explicar lo que sucedió. El equipo arrancó mal en la Sudamericana y eso generó nerviosismo y presión, porque Peñarol es un cuadro muy grande, que genera presión. No es fácil estar aquí. A mí me encanta todo esto, pero sé que no es fácil para los futbolistas afrontar estas situaciones. Eso sí, cuando vienen las lindas es algo hermoso.

¿Vivió en otro lado una situación similar de presión como en Peñarol?
Sí, en Italia, pero fue diferente porque tenías que ganar para evitar el descenso. Acá tenés que ganar para ser campeón.

¿Por dónde pasan los objetivos en este semestre: la Copa o el Uruguayo?
¡Las dos…! Si es uno, la Copa. Estuvimos muy cerca en 2011. Tenemos que soñar en que podemos.

¿Por qué concretaron aquella campaña en 2011?
Porque el grupo estaba muy unido, Diego (Aguirre) tenía muy clara su idea. Se trabajó muy bien.

¿Ahora qué falta?
El grupo está fuerte, lo veo muy sólido. Suma también la gente de experiencia que hay en el plantel y saben cómo afrontar todas la situaciones. La verdad es que le tengo mucha fe al grupo.

Cuando le dicen que Peñarol es un equipo que está lleno de viejos, ¿qué dice?
Que la experiencia suma mucho, que en Peñarol no podés venir a aprender, tenés que venir bien formado futbolísticamente. Prefiero un grupo maduro a uno de juveniles. Considero que precisás gente joven pero bien orientado por los experientes.

¿Cómo es el vestuario de Peñarol?
Tiene alegría, hay sonrisas. Eso es muy importante. Es un grupo de hombres, que trabajan muy serio, pero que siempre tiene la cabeza puesta en lo que es nuestro objetivo como trabajadores de Peñarol, que es ganar siempre.

¿Cómo se define: como un trabajador del fútbol o un deportista que disfruta lo que hace?
Soy un trabajador. Disfruto también lo que hago, me da mucha satisfacción cuando gano y me caliento cuando pierdo.

¿A los 30 años mira para adelante y qué ve? ¿Hasta cuándo en Peñarol?
Me gustaría quedarme por mucho tiempo en Peñarol. Estoy muy contento aquí, la gente me hace sentir como en mi casa y me veo a futuro aquí.

Ofertas del exterior no le faltan, ¿seguiría en Uruguay?
Tuve ofrecimientos, pero estoy muy bien aquí. Estuve seis años y medio en Italia y ya está. Lo que sucede es que soy muy familiero, tengo nueve hermanos (es el menor), mis padres ya están grandes y quiero pasar con ellos… y la vida es una. Además, cuando estoy afuera extraño mucho.

¿Cómo definiría su carrera? ¿Qué porcentaje de trabajo y cuánto de suerte?
Diría que mi carrera avanzó en base a convencimiento y fe. Si sabés lo que querés y te preparás bien en la vida, tarde o temprano lo vas a lograr.

¿Por qué es tan reservado?
No sé. Mi padre me enseñó a ser así, hablar poco y trabajar mucho. Y si no hablo es porque soy tímido.

Después de los incidentes del clásico, ¿qué balance hizo?
Que menos mal que estaba con llagas y fiebre sino capaz que estaba con los compañeros adentro. Nunca sabés. Son momentos de calentura que le pueden pasar a cualquiera. En la cancha te transformás, sos otro, porque todos queremos ganar. Es muy fácil mirarlo desde afuera.

Influye que se promueva la idea de que fulano arruga, de que mengano no es guapo y que en un momento de bronca, como sucedió en el clásico, el jugador explote.
No, no creo. Cada uno es como es y te das cuenta. Somos todos humanos, nos equivocamos, somos todos diferentes, todos pecamos. Creo que la gente puede pensar lo que quiera de cada uno, al final somos todos iguales.

¿Qué significa Peñarol para usted?
Es un club que me dio mucho, estoy muy agradecido a todos mis compañeros, a los hinchas, a la familia por el apoyo de siempre. Hoy en Peñarol dejó todo, no me guardo nada.

¿Qué mensaje les transmite a los más jóvenes?
Que estudien, que no se dediquen solo al fútbol. Hay muchas cosas por delante. Que la familia es lo más importante, que debe existir el respeto a la gente. Pero tienen que estudiar.

Entrevista al jugador de Peñarol Carlos Valdez

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