Peñarol debe levantarse urgente

Los aurinegros vienen de perder ante Fénix y tienen que mejorar futbolística y anímicamente para la Copa

El tiempo es impiadoso y no le da tregua a Peñarol que perdió bien ante Fénix el sábado por la noche y que el martes ya debe enfrentar a Huracán por la Copa Libertadores.

El equipo de Jorge "Polilla" Da Silva venía de una buena faena –nueve puntos en nueve jugados en lo local y un empate de visita en Lima ante Sporting Cristal– pero fue parado en seco por el rival del sábado que hizo sonar algunas alarmas.

Peñarol solo se acordó de jugar en el segundo tiempo contra Fénix y lo pagó carísimo. Eso nunca se puede hacer, pero en materia internacional, es un pecado mortal.

Debido a eso, el equipo debe cambiar la mentalidad y apostar de lleno a este partido por la Copa en el cual no puede dejar unidades por el camino. Tiene la obligación de ganarle a Huracán que viene dulce anímicamente ya que empató el clásico ante San Lorenzo en la hora.

Lo que debe mejorar

No queda demasiado tiempo, pero Peñarol –que no tiene jugadores lesionados (Olivera mejoró de su esguince de tobillo) según confirmó a Referí el jefe de la sanidad, Edgardo Rienzi– debe superar su juego y apostar con las mismas armas al triunfo.

Es que es casi cantado que el Polilla Da Silva –quien el domingo citó a Emilio Mac Eachen y bajó a Andrés Rodales– jugará con el mismo equipo una vez más, como lo venía haciendo.

En ese sentido, de atrás para adelante se deben corregir errores que resultaron decisivos el sábado por la noche.

El estatismo de los centrales –sobre todo, Guillermo Rodríguez– no puede repetirse.

A su vez, los laterales deben subir mucho más y no equivocarse a la hora de meter el centro. Claro que no hay que repetir siempre el mismo repertorio, algo que también sucedió contra Fénix.

Hubo, asimismo, tres volantes que no anduvieron nada: Tomás Costa –decisivo en otros partidos– no rindió, y Luis Aguiar y Maximiliano Rodríguez se perdieron en la intrascendencia mirasol. Son jugadores muy importantes que cuando "faltan", se nota mucho.

Y la dupla formada por Diego Forlán y Miguel Murillo –muy mal habilitado ante Fénix– debe volver en su plenitud.

Peñarol tiene deberes y los debe hacer bien para conseguir la victoria ante Huracán.


LENTITUD DEFENSIVA

El problema de la zaga central de Peñarol es una de las complicaciones que tiene el técnico Jorge Da Silva. Se trata de dos muy buenos jugadores (Carlos Valdez y Guillermo Rodríguez), pero lo de este último ante Fénix el sábado por la noche fue muy malo. Perdió mucho en velocidad y se equivocó. En lo internacional la exigencia va a ser máxima.

LOS ALTIBAJOS DE LUIS AGUIAR

Luis Aguiar fue el mejor futbolista de Peñarol durante todo el Torneo Apertura pasado. Sin embargo, en este campeonato ha tenido altibajos importantes. No jugó por suspensión ante Cerro, hizo un gol y cumplió ante El Tanque, anotó ante Sporting Cristal y se quedó sin piernas en el segundo tiempo sin ayudar en la marca a Olivera. Ante Fénix fue pobrísimo y la hinchada se lo hizo saber.

QUE "VUELVA" TOMÁS COSTA

El aporte del argentino Tomás Costa fue muy bueno desde su llegada con pases al vacío, sin equivocarse con la pelota y haciendo las pausas necesarias para habilitar a sus compañeros. Sin embargo, ante Fénix fue otro que no anduvo bien y el equipo lo sintió muchísimo. Se necesitará ante Huracán.

LA IMPORTANCIA DE LOS LATERALES

En un partido de Copa Libertadores, el aporte de los laterales tiende a ser siempre trascendente. Matías Aguirregaray y Maximiliano Olivera, tendrán que subir mucho más que en el partido ante Fénix y, sobre todo, no equivocarse a la hora de levantar centros, como suele ocurrir.

EL BAJÓN DE MAXIMILIANO RODRÍGUEZ

Maximilano Rodríguez llegó con todo su ímpetu a Peñarol y enseguida se ganó un lugar en el equipo titular. Poco antes de iniciar el campeonato sufrió una lesión que le ha impedido jugar 90 minutos enteros. Ante Fénix, Da Silva lo sacó por bajo rendimiento y por un cambio táctico, cosa que lo molestó por los gestos que hizo. Su dinámica y sus pases son decisivos y es otro que debe mejorar mucho.

LA SOCIEDAD FORLÁN-MURILLO

Diego Forlán tuvo un buen segundo tiempo ante Fénix, pero estuvo demasiado solo. Probó de todos lados –como es su característica– pero el arquero rival fue figura. Se extrañó el aporte del colombiano Miguel Murillo ya que lo buscaron mal con centros frontales que iban directamente a los centrales rivales. Esa dupla, ante Huracán, se va a necesitar en su plenitud.


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