Peñarol debe ir por un solo camino

Fossati hace cambios de nombre pero no de esquema ante Santos Laguna, al que debe vencer para no perder pie en la tabla del grupo 8

Peñarol vuelve al ruedo de la Copa Bridgestone Libertadores esta noche cuando reciba a Santos Laguna de México, el equipo en el que juegan los uruguayos Jonathan Lacerda y Ribaír Rodríguez.

En su partido debut, los mexicanos le ganaron a Arsenal de Argentina por 1-0 tras disputar un gran primer tiempo.

Si bien es cierto que en el complemento los argentinos estuvieron cerca del empate –y lo merecieron–, el elenco dirigido por Pedro Caixinha supo manejar los tiempos para conseguir una victoria tan trascendente como necesaria en un grupo que a priori parece ser muy parejo.

Esa obligación el martes se traslada a Peñarol, que será el que reciba a los mexicanos ante un gran marco de público en el Estadio Centenario.

El conjunto que dirige técnicamente Jorge Fossati no jugó bien en su debut copero en la venezolana Puerto La Cruz cuando visitó a Deportivo Anzoátegui, el equipo al que se puede llamar la cenicienta de la llave, sin historia y sin futbolistas de renombre.

Sin embargo, los venezolanos no solo complicaron –y mucho– a los mirasoles, sino que perfectamente se pudieron haber quedado con el triunfo, de no ser por las excelentes tapadas que tuvo esa noche Juan Castillo en el arco, la gran figura del compromiso.

Peñarol deberá, al menos, intentar cambiar el libreto. Fossati realiza variantes de nombres pero la figura táctica es la misma.

En ese contexto, lo peor que ha mostrado el elenco carbonero es su línea final.

Allí, ante Deportivo Anzoátegui, volvió a jugar con tres en el fondo con la salvedad de que en el  primer tiempo el líbero fue Darío Rodríguez y en el complemento fue Carlos Valdez, mucho más expeditivo y rápido que el veterano jugador.

Otro punto flaco sigue siendo el aporte de Antonio Pacheco –otro de los veteranos– de mitad de cancha hacia arriba. A Peñarol le cuesta una enormidad mantener la pelota y no equivocarse con ella; entonces apenas le llega a los hombres de punta.

En lo que refiere al ataque, probó el sábado con Jonathan Rodríguez –fundamental en Venezuela– y el domingo con Mauro Fernández, aunque este parece haber ganado la pulseada en los titulares.

Lo que Fossati tiene claro es que el equipo debe mejorar, que está muy lejos de lo que él quiere que muestre. Asimismo, está muy claro que si Peñarol no cambia, si no arregla los problemas defensivos y de contención, así como la enorme ineficacia en los pases y en mantener la pelota, todo se le hará muy cuesta arriba.

Santos Laguna espera agazapado y quiere pegar el zarpazo en Montevideo.


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