¿Peñarol cuida a sus ídolos?

La salida de Gregorio, las idas y vueltas con Tony Pacheco y el hierro caliente que le tiraron los dirigentes a Bengoechea plantean un gran signo de interrogación

Pablo Bengoechea tiene un monumento en Los Aromos. Lo levantaron los hinchas en señal de agradecimiento. Para Fernando Morena se pide el nombre de una tribuna en el nuevo estadio. Gregorio Pérez tiene el mayor premio, el reconocimiento de la gente. Antonio Pacheco sale a la calle y se percata del detalle de que impuso el número 8 de su camiseta. Los ídolos de Peñarol no nacen, ni se hacen. Los elige la gente.

El regreso de Pablo Bengoechea al club despertó ilusión. Pero vistas las cartas muchos hinchas se preguntan: ¿qué necesidad, Pablo?

Es que el ídolo pone en juego su condición. Y acá entra a tallar otra interrogante: ¿Peñarol cuida a sus ídolos?

Es cierto que no hay un manual. Pero también es verdad que las salidas de Gregorio Pérez, Antonio Pacheco y Tito Goncálves no fueron prolijas. Y que ahora se recurre a Bengoechea en una especie de manotón de ahogado, porque Diego Aguirre dejó nuevamente plantados a los dirigentes.

Gregorio Pérez

Gregorio Pérez vivió dos situaciones que conmovieron al ambiente. La primera vez lo cesaron por teléfono. Juan Pedro Damiani declaró el 13 de julio de 2007: “Si lo llamaron por teléfono cuando se hizo cargo de Peñarol, no veo qué hay de malo en que lo llamen para decirle que no cuentan más con él. Con todo respeto a Gregorio, no hay que magnificar las cosas”.

Luego se generó un cruce de declaraciones porque el DT reclamó lo que se le adeudaba. Gregorio respondió en Punto Penal: “Se muy bien que hubo voces en directiva sintiéndose molestos por mi reclamo, pero un dirigente me llamó y me dijo que la manera en que me estaban basureando no tenía razón de ser”.

En el año 2012 vivió una segunda situación. Diego Aguirre se fue y se recurrió a un ídolo que pudiera tomar la presión: de nuevo Gregorio.

Resulta que el DT había pedido a Pacheco, pero Tony había salido del club a pedido de Diego Aguirre apoyado por el entonces gerente deportivo Osvaldo Giménez. Y se generó el corto circuito y la salida del técnico conmovió a la opinión pública.

“¿Qué voy a salir a decir? Ya está. Por más que estoy descubriendo cosas… que te digo la verdad…. Nunca imaginé. Cuánta traición. Pero no debo salir a hablar porque le haría un daño a Peñarol y además no es mi manera de ser”, le dijo Gregorio en una charla privada a Jorge Pasculli, que la reveló en la edición del 3 de marzo de 2012 en La República.

Mario Bardanca expresó en Derechos Exclusivos de CX 26: “A santo de qué Giménez lo llamó a Gregorio al mediodía y le dijo quedate tranquilo y seguí trabajando, cuando de tarde va a la directiva y pasa un informe lapidario”.

Fernando Morena

El apellido Morena es intocable en Peñarol. Sin embargo, el máximo ídolo de la historia también vivió situaciones complejas. A modo de ejemplo, lo designaron como entrenador en pleno conflicto del club con el empresario Francisco Casal.

Resulta que Casal se llevó del club a Carlos Bueno, Cebolla Rodríguez y Joe Bizera. Y Morena, que era el entrenador y opinaba distinto al empresario, pagó los platos rotos.

Su llegada también se produjo en medio de una guerra interna. Es que el 9 de diciembre, el dirigente Fernández Methol, que postulaba a Nelson Acosta, enterado de las gestiones de los dirigentes de la oposición con Fernando Morena, estalló y lanzó una bomba al expresar en Sport 890: “Morena fue el único deportista que cobró intereses en Peñarol. Y Bengoechea, con el cual hablé en Arroyo Seco para que volviera, me dijo que no trabaja gratis. Entonces ni Morena ni Bengoechea merecen estar en Peñarol”.

Antonio Pacheco

La salida de Pacheco indignó a la gente. Un grupo de hinchas y socios fue a reclamar a la sede. Otros se presentaron en Los Aromos con banderas. La decisión de Diego Aguirre generó polémica. Una bandera en las tribunas del estadio lo reflejaba: “Aguirre, con los ídolos no se juega”.

Damiani declaró el 10 de agosto de 2011 en Sport 890: “Yo hablé con el Tony; me hubiera gustado que se quedara pero estaríamos jugando con jugadores de 80 años. Es discutible. Me dicen, que no fue la mejor manera, la manera fue que hablara el gerente deportivo (Osvaldo Giménez) y luego yo me reúno tres horas con él. Me dolió muchísimo pero es una decisión técnica. No fue correcto para Peñarol, para Bengoechea, para Aguirre. Me encantaría que me dijeran cuál es la mejor forma. Yo quisiera hacer un partido. Vamos a tomarlo como protocolo que a todos los jugadores ídolos que se vayan vamos a cuidarlos. ¿Cómo se fue Raúl de Real Madrid? No jugar con la camiseta 8 es por lo menos darle una caricia al alma del jugador que es el último gran ídolo”. Pacheco no aceptó que retiren la camiseta 8. “Lo que hicieron los dirigentes ya está”.

Pacheco fue a Wanderers. Y el tema es que cuando le tocó jugar contra Peñarol la gente fue a aplaudir a Pacheco. Un año después lo volvieron a contratar.

El 27 de junio de 2012, Edgard Welker declaró en Carve: “Hay cosas que preocupan en todo esto que es como hace un año con el mismo asesoramiento tomamos una decisión contraria. Para mi no se debería haber ido. Quiero saber cuales son los argumentos para que, la gerencia deportiva dijo que se tenía que ir hace un año, después Gregorio lo quiso traer y los argumentos eran los mismos”.

Pablo Bengoechea

Su historia comenzó cuando era jugador. En el año 2003 se pretendió opacar su influencia y el técnico Diego Aguirre pidió la contratación del paraguayo José Luis Chilavert. Pablo terminó su ciclo en el club en silencio y relegado al banco de suplentes.

Pocos recuerdan que el chichoneo de Peñarol con Bengoechea técnico comenzó muchos antes de que Aguirre se volviera a ir y tuvieran que recurrir a una figura con peso para suavizar el impacto.

A mediadios de 2009 se manejó la posibilidad de que fuera designado y junto a él Fernando Morena como gerente deportivo. Pero se argumentó que debían cuidarlo.

El 20 de julio de 2009, en Hora 25, Daniel Benech declaró su malestar por la utilización de los nombres de los ídolos.

“Se manejó mal el tema de largar los nombres antes. Llama la atención que los que largaron los nombres fueron del oficialismo; entonces, ¿para qué se largaron los nombres de dos personas que hay que cuidar mucho?. Lo más sano es manejar esto más reservadamente”.

Pero de “cuidarlo” se pasó a “usarlo”. El 14 de setiembre de 2009 El Observador tituló:

"Rezan a San Pablo. Cesaron a Julio Ribas y Juan Pedro Damiani le ofreció el cargo de director técnico a Bengoechea". Todo quedó en la nada hasta este momento en el que le tiraron el hierro caliente.

Diego Aguirre

Para muchos su nombre fue utilizado en la campaña política de los aurinegros. Es que, antes de las elecciones, Juan Pedro Damiani anunció el acuerdo para el regreso de Aguirre a la conducción técnica.

Damiani ganó, la negociación con Aguirre se encaminó, pero todo se derrumbó. Lo curioso del caso fue que el que pegó el portazo esta vez fue el técnico. Horas después de decirle que no a Peñarol se fue a Inter de Porto Alegre.

Y recurrieron a otro ídolo, Pablo Javier Bengoechea.

 


Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios