Peñarol: arriba brilla, atrás...

A dos semanas del clásico, volvió a ganar y goleó con una gran labor de sus delanteros, pero dejando una muy mala imagen en el fondo
Peñarol logró su segunda victoria consecutiva y sumó confianza para el único objetivo que le queda en este Uruguayo Especial, el clásico que jugará en dos fechas, en el que intentará una alegría para sus hinchas tras un torneo para el olvido.

En un partido atípico, sin hinchas en la Ámsterdam y con sus parciales desperdigados en la Olímpica y en un sector de la América, los carboneros lograron un triunfo gracias al buen juego de sus atacantes, que taparon los errores de los zagueros del equipo.

El juego comenzó con Racing mejor, con Gabriel Fernández dispuesto a ser a figura de la noche provocandole varios dolores de cabeza a la defensa aurinegra que tuvo otra noche de nervios.

Tan solo una llegada le alcanzó al equipo de Sayago para llegar al gol. Pase al borde del área, Bressan peinó la pelota, quedó corta y en su salida Guruceaga lo bajó a Pérez. Penal indiscutible. Quiñones fue el encargado de la ejecución y el goleador no falló para poner el 1-0 a los 10'.

Comenzó abajo el carbonero pero sin embargo en ataque Peñarol estaba claro, solo le faltaba el último toque. Dibble tuvo una buena diagonal de derecha a izquierda y no pudo definir ni asistir. Luego fue el pibe Rossi el que desbordó por derecha, llegó hasta la última línea e hizo mal el pase.

Tenía dos caras el equipo de Curutchet: atrás temblaba, pero arriba mostraba opciones de gol.

En busca del empate, Peñarol jugaba en modo ofensivo, dejando espacios atrás, lo que le quedaba ideal para "el Torito" Fernández, quien giraba y encaraba sin problemas. A los 21, en una jugada de contra de Racing, con acción del potente atacante de Sayago, Valdez se lesionó y debió salir.

Pese a eso, e conjunto mirasol se arrimaba y a los 28', en una jugada de izquierda a derecha, Dibble remató al arco, Melián dio rebote y Albarracín la encontró solo para empujarla y poner el 1-1.

Inmediatamente Racing pudo pasar al frente con un tiro de Fernández que reventó el travesaño.

El partido era de ida y vuelta, con peaje sin barrera en el medio para ambos sentidos. Así, en una subida de Alex Silva, el brasileño mandó un centro e Ithurralde cabeceó mal, metiendo la pelota en contra en su arco para el 2-1.

Siguió al ataque Peñarol y Junior Arias volvió a desnudar las falencias del fondo de Racing. El delantero tomó la pelota en tres cuartos de cancha, encaró sin que nadie saliera, Ithurralde lo miró hasta que fue pasado, esquivó al golero y definió con el arco vacío, para marcar el 3-1 con un golazo.

Parecía que podía respirar el carbonero, pero Racing en una pelota quieta volvió a descontar, en otro error de la zaga mirasol aprovechado por Fernández, quien cerró los primeros 45 minutos como la figura del partido.

Para el segundo tiempo, Curutchet reforzó el medio, que había sido muy frágil, con el ingreso de Ángel Rodriguez por Rossi. El dibujo pasó de 4-4-2 a 4-3-3 con el exRiver en el centro, Guzmán por izquierda y Nandez por derecha.

Se acomodaba el mirasol, pero el plan de su DT duró poco porque apenas 11 minutos después, a los 56', Ángel Rodríguez reaccionó mal tras una falta suya, le tiró un pelotazo a Goñi, y fue expulsado, dejando a su equipo con 10.

El partido queda configurado para que Racing tuviera la obligación de ir por el triunfo y que Peñarol jugara de contragolpe.

Y así fue. El conjunto de Ney Morales tomó la pelota y arrinconó al mirasol. La receta fueron las pelotas áereas, donde los carboneros tuvieron varias fallas. Pero no aprovechó. Justamente Fernández, quien venía iluminado, falló dos seguidas de cabeza y de forma increíble. No supo igularlo.

Y Peñarol no perdonó. A los 70' avisó con una carga a toda velocidad coordinada entre Albarracín, Dibble y Junior Arias.

Minutos después, también de contra, el equipo aurinegro se fue al ataque y en un centro al área el juez vio mano de Ithurralde por lo que marcó penal. Albarracín lo ejecutó y puso el 4-2.

Racing dejó más huecos y Peñarol nuevamente lo castigó de contragolpe, con las pulsaciones a 100% de Dibble para picar y habilitar a Arias, quien definió mano a mano ante el arquero Melián.

Peñarol lo liquidó con lo mejor que tiene, su delantera, y volvió a dejar dudas en defensa, a falta de dos semanas para el clásico.

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