Penales claros y "penalitos"

El comienzo del torneo se ha visto marcado por el cobro de penales dudosos

La Copa América suma desde el punto de penal cuatro de los veintidós goles que se han marcado en ocho partidos, pero tan solo el señalado a favor de Bolivia fue claro, por lo que la actual Copa ya combina los penales sin debate con algunos más pequeños o dudosos, "penalitos".

De las cinco penas máximas sancionadas -una no acabó en gol- cuatro dejan al menos un pequeño lugar para las dudas: las dos lanzadas por el chileno Arturo Vidal, la del argentino Leo Messi y la del ecuatoriano Enner Valencia, todas ellas pueden considerarse "penalitos".

Arturo Vidal marcó el primero de todos ellos en el partido inaugural al transformar el lanzamiento tras una falta que sufrió el propio jugador y que fue muy discutida. Se escucharon opiniones sobre el excesivo interés del jugador chileno en caer.

El segundo penal lo transformó Leo Messi para hacer momentáneamente el 2-0 ante Paraguay. Fue tras una caída de Ángel Di María en una acción parecida a la de Arturo Vidal.

Los tres últimos penales de la Copa se registraron ayer, dos en el Ecuador-Bolivia y uno en el Chile-México.

El primero llegó tras una caída que no parecía punible de Enner Valencia en el área boliviana, pero que el árbitro consideró falta.

Valencia lanzó la pena máxima, pero el árbitro obligó a que fuera repetido y en el segundo lanzamiento el golero boliviano Romel Quiñonez adivinó la intención de Valencia y neutralizó la acción.

Poco después llegó el cuarto penal del torneo tras una clara patada en el rostro del ecuatoriano Frickson Erizo al atacante boliviano Damián Lizio. Marcelo Moreno Martins lo transformó en gol. Fue el más claro de todos.

El último penal que hasta el momento se ha lanzado en la Copa América se produjo en el Chile-México y corrió de nuevo por cuenta de Vidal, que también fue objeto de una falta en el área mexicana que despertó algunas dudas.

Las penas máximas en la Copa han despertado polémicas y hasta el encuentro del lunes que cerró la segunda jornada del grupo B, el más enfadado era el técnico de México Miguel Herrera, quien en el encuentro del pasado viernes con Bolivia había visto hasta cuatro penas máximas a favor de su equipo.

Ayer, durante el encuentro, mostró su desacuerdo con claros gestos ante el penal que se le señaló a su equipo. Fue en un partido en el que a Chile se le anularon dos goles por otros tantos fuera de juego que cuanto menos fueron muy ajustados.


Fuente: Alfonso Gil, EFE