Pelón Stirling sigue de fiesta

El uruguayo es figura en Argentina; fanático de Nacional, le gusta De Pena, juega con Cambiaso y lo compara con Federer y Michael Jordan

“La verdad que pensé en comprar un palco en el Parque Central. Están haciendo un trabajo bárbaro. Soy fanático de Nacional, al fútbol uruguayo lo sigo siempre. Mi vida no es todo polo. Por eso sigo a mi cuadro y tiene un equipito lindo. Me gusta (Carlos) De Pena, me parece un muy buen jugador”.

No es la frase de un entendido del fútbol. Es David Stirling, Pelón para todos quienes lo conocen y que desde hace años está instalado en Argentina jugando en el mejor polo del mundo y en el mejor equipo del mundo, La Dolfina, con el mejor jugador de polo del mundo, Adolfo Cambiaso.

Vienen de obtener el año pasado la triple corona argentina consiguiendo los Abiertos de Tortugas, Hurlingham y Palermo, y el lunes pasado fueron campeones en Tortugas nuevamente con dos goles del uruguayo.

El equipo tiene a Milo Fernández Araujo como coach y él decidió que para llegar con más ritmo, jugaran antes el Abierto del Jockey Club que, por supuesto, ganaron.

Pelón lo apodó Mourinho por el técnico portugués y le dice “Mou”. “Pero tiene mucha mejor onda”, dice y sonríe.

La idea de tener un coach salió del propio equipo cuando perdieron la final de Palermo en 2012. De allí en adelante, no perdieron ni un partido más.

“Este año aspiramos a ganar otra vez la triple corona”, admitió Pelón a El Observador.

En todos estos años con Cambiaso, entabló una relación muy especial –incluso son vecinos en Cañuelas y viajan de vacaciones con todas sus familias–.

La Dolfina es un equipo que tiene 40 de hándicap, pues sus cuatro jugadores tienen 10 cada uno, el máximo estipulado. Obviamente, Pelón es uno de ellos.

“Tener 10 goles es un logro muy importante. En todo el mundo hay solo seis jugadores con 10 de hándicap: cinco argentinos y yo. Es un premio a la organización y a la gente que trabaja con uno”, dice Pelón con sentida humildad.

Consultado acerca de qué significa jugar desde hace tiempo con Adolfo Cambiaso –el dueño del equipo y el mejor del mundo–, sostuvo: “Es el número uno del deporte, el que ha cambiado el polo y jugar con él es un placer. Esta es mi séptima temporada con él y me ha ayudado mucho. Es como jugar con Roger Federer o Michael Jordan. Un fuera de serie”.

Además, con la confianza que ahora tiene con Cambiaso, le ha cambiado algunas costumbres.

“Él toma mate dulce como los argentinos, pero lo llevé a que tomara mate amargo. No solo él. Acá todos los petiseros me piden  mate con Canarias. Cada vez que voy a Uruguay me piden que traiga a Buenos Aires yerba”, reconoce.

Pelón es de Young y de vez en cuando se viene a sus pagos. Lo divierte mucho estar con los suyos.

Claro que hay reciprocidad. El año pasado, cuando jugaron la final del Abierto de Palermo –el torneo más importante de los tres de la triple corona–, había más de 200 uruguayos con banderas, bombos y cánticos apoyándolo.

“Me hicieron el día mucho más especial, porque además, disfrutan viniendo acá”, explicó.

Vive con su esposa y sus hijos Vicente de 2 años y medio y Amalia que la semana que viene cumple su primer año.

“Me siento muy uruguayo. Soy fanático del fútbol, a la selección la sigo a muerte y cuando Uruguay le ganó a Inglaterra con dos goles de Luis Suárez, yo estaba jugando justo en Inglaterra y los gasté a todos. Claro, cuando sucedió el episodio con Chiellini a los pocos días, me gastaron todos a mí”, reconoce.

“Espero poder ir a ver a Suárez cuando yo vaya a jugar a España el año que viene”, agregó.

Hoy arranca el Abierto de Hurlingham que esperan volver a ganar.

Pero también existe la intención de que para fin de año se juegue de nuevo el Abierto de Montevideo en Carrasco Polo y que venga La Dolfina para jugar un partido de exhibición. Y Pelón no se lo quiere perder.


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