Pasaje de ida y vuelta

Defensor Sporting perdió 2-0 ante Olimpia y su paso por el torneo más importante a nivel de clubes sudamericanos duró lo que un suspiro

Acaso la tormenta que castigó al Franzini en el partido de ida terminó marcando la suerte de Defensor Sporting en la Copa Libertadores. Aquella noche, en el partido de ida contra Olimpia, no pudo vulnerar la resistencia del décano paraguayo que se vio beneficiado de la inclemencia del tiempo. El 0-0 obligaba a Defensor a tener que buscar la clasificación de visita.

Pero el paso del equipo de Tabaré Silva por el torneo duró menos que un suspiro. Ni siquiera los serios problemas financieros del rival fueron capaces de quebrar al duro equipo guaraní.

La viola jugó un primer tiempo para el olvido. Olimpia le marcó la cancha de entrada. Después de avisar con un incómodo cabezazo de Bareiro y otra acción donde Guzmán perdió el gol, se apoderó de la pelota.

Sus volantes presionaron y llevaron al error a los violetas que no fueron capaces de brindar dos pases seguidos.

Los laterales-volantes del elenco local comenzaron a cruzar la frontera con peligro. Y cada vez que el uruguayo Alejandro Silva pasó al ataque la viola sufrió porque Zeballos no lo pudo contener.

Bajo esas perspectivas al elenco de Tabaré Silva le costó pasar la mitad de la cancha.

La prueba más elocuente fue que no generó una sola chance de gol y apenas remató al arco tres veces. Fue todo lo que hizo.

Entonces solo quedaba esperar en que momento anotaría Olimpia. Sobre los 26 los locales reclamaron penal de Risso que, con el brazo levantado, impidió la normal trayectoria de un cabezazo de Ferreyra.

La resistencia de la viola se quebró a los 34 minutos, después de la salida de Diego “Zurdo” Rodríguez por lesión, Olimpia tomó por sorpresa a Defensor.

Otra invasión por izquierda, ahora de Guzmán, terminó con el centro que conecto de cabeza Ferreyra para abrir el marcador.

El elenco del Parque Rodó no pudo salir del fondo y antes del final del primer tiempo Olimpia le generó dos chances más de gol.

Tabaré Silva intentó modificar el panorama con el ingreso de Callorda en el segundo tiempo.

Su equipo cambió un poco la  postura, pero todo duró menos que un suspiro y se resumió a un par de remates de afuera.

La más clara de la viola fue a los 57 en una acción donde Aníbal Hernández no llegó a conectar.

Pero como contrapartida el local respondió con el gol que terminó sellando su clasificación.

En el minuto 59 Eduardo Aranda sacó un zapatazo de 30 metros y colgó la pelota del ángulo para marcar el 2-0.

El resto del juego fue un suplicio para Defensor que, debido a que se abrió en procura de descontar, se regaló en el fondo.

Arias tuvo el descuento y la chance de volver a meter a su equipo en partido nuevamente a los 73, pero definió mal.

El sueño de la viola de meterse en la fase de grupos de la Copa duró lo que un suspiro. Su pasaje por el torneo terminó con un alto costo debido a que, en el juego de ida, perdió a Nicolás Olivera por lesión. Ahora deberá abocarse a la actividad local donde se queda  sin los goles y la magia de Rolan negociado a Burdeos. La tarea no será sencilla.


Fuente: El Observador

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