Para Peñarol es una final en segunda fase

El aurinegro va en busca de una victoria para tomar un poco de aire en un grupo que lo tiene último y en el que no mostró prácticamente nada de fútbol

Quedarán solamente dos partidos luego del de la noche del martes ante Atlético Nacional de Medellín por esta edición de la Copa Libertadores de América, y uno de ellos será ante Huracán de Argentina como visitante.

Por eso es que Peñarol necesita imperiosamente conseguir los tres puntos en la noche del martes contra los colombianos en una visita de riesgo por todo lo que implica el conjunto paisa que ha mostrado hasta el momento el mejor fútbol del certamen y es el único de los ocho grupos en haber ganado los nueve puntos en juego.

Falta de fútbol, contratiempos por lesiones, ausencia de goles y de llegadas con criterio al arco de enfrente, errores defensivos, todo eso ha conspirado muchísimo contra el equipo del Polilla Da Silva que debe mejorar muchísimo ante un adversario que viene a buscar tres puntos convencido de lo que ha sido su historia en los últimos tiempos.

Tanto es así que Atlético Nacional de Medellín ha ganado cinco de sus últimos 10 encuentros jugados en el exterior por Copa Libertadores y solamente ha perdido tres, empatando los dos restantes. El propio Nacional lo padeció en el Parque Central en 2014.

Jugadores trascendentes como Carlos Valdez, Emilio Mac Eachen y Guillermo Rodríguez en la zaga, y Diego Forlán en ofensiva, no podrán estar a la orden por diferentes lesiones lo que complica aún más las cosas.

Como contrapartida, Atlético Nacional llegó con todas sus figuras, futbolistas que tienen un futuro enorme como su goleador Marlos Moreno, quien con apenas 19 años deja parados a todos aquellos que lo marcan. Su velocidad es uno de los puntos muy altos que tienen los albiverdes.

Pero él no es el único. De mitad de cancha hacia adelante, este equipo cuenta con Jonathan Copete y Víctor Ibarbo, y hacia atrás, con futbolistas experientes como Daniel Bocanegra (28 años) quien le pega siempre desde fuera del área y vaya si lo padeció Gastón Guruceaga con error incluido en el primer tanto recibido de la semana pasada en Colombia.

Lo que queda claro es que Peñarol tiene que cambiar radicalmente lo que ha venido mostrando, es decir, en pocas palabras, jugar al fútbol de una vez, eso que en la Copa se vio en cuentagotas.

Las alternativas que eligió Da Silva a priori no invitan a que Peñarol tenga un juego fluido. Por ejemplo, en el banco quedarán Nicolás Albarracín, Maximiliano Rodríguez y el veloz Martín Luque. Todo pasará por ver cuan iluminado se encuentra Luis Aguiar –de flojo presente como el resto del equipo– y la apuesta nueva del DT en ofensiva: Mauricio Affonso. En principio, parece bastante arriesgado.

Peñarol vuelve a escena y tiene muy claro que lo de la noche del martes es una final anticipada.

RAZONES PARA SER OPTIMISTAS

El descanso del fin de semana
Jorge Da Silva ha tenido un poco de suerte con relación a que no hubo fútbol doméstico durante el pasado fin de semana debido a las elecciones del Banco de Previsión Social (BPS). Eso permitió que varios futbolistas no solo pudieran descansar bastante de cómo se venía jugando tan seguido, sino que además, se pudiera organizar con mayor tiempo este partido de tanta trascendencia y que algunos lesionados como Tomás Costa y Maximiliano Olivera, pudieran llegar bien.

El fútbol que todos esperan
Si hay algo que ha quedado en el debe en este equipo de Peñarol es su falta de propuesta futbolística en la actual edición de la Copa Libertadores de América. En ese sentido, en la noche del martes tiene una oportunidad espectacular para poder mostrar lo que no mostró hasta el momento. "En algún momento, el fútbol tiene que aparecer. No podemos habernos olvidado de lo que se hizo en las primeras fechas del Torneo Clausura", dijo, y con razón, una fuente del club a Referí. El rendimiento de Luis Aguiar puede resultar decisivo si el equipo marca bien y se proyecta en ofensiva.

La respuesta al entrenador
El Polilla Da Silva ha intentado desde hace 10 días levantarle el ánimo a este equipo que ha decaído bastante en ese rubro. Con respecto a eso, ha declarado más de una vez que a Peñarol le faltan líderes futbolísticos y puede ser que tenga razón. De quienes ingresan el martes, Luis Aguiar es el más veterano y quien tiene más llegada con sus compañeros. Por eso, en la noche del martes todos los que jueguen pueden demostrarle al entrenador que hay líderes y que esos aparecen en las más difíciles.

Las ganas de Affonso
Mauricio Affonso fue pedido especialmente por el Polilla Da Silva para esta temporada. Llegó junto con Maximiliano Olivera como último pase para el club. Hasta ahora, ha disputado cinco encuentros entre Torneo Clausura y Copa Libertadores de América, pero solamente jugó 66 minutos en los que no logró convertir. En el partido que estuvo más cerca fue ante Fénix, pero el arquero Darío Denis estaba en una noche notable y le sacó un par de goles hechos en la boca del arco. El martes, ante Atlético Nacional de Medellín, el delantero querrá mostrarse y espera tener "su" noche.

El apoyo de la hinchada
Si Peñarol no cae en la desesperación y en la ansiedad, si sobre todas las cosas juega al fútbol y logra controlar a su adversario, allí es donde entra el apoyo del hincha y puede jugar a su favor. Muchas veces la hinchada dio una buena mano y el ambiente que se vivió en el Estadio Centenario empujaron al equipo a conseguir victorias trascendentes. Ese apoyo puede ser muy importante para los aurinegros si logran, obviamente, jugar el partido que deben jugar para ir en busca de los tres puntos.

RAZONES PARA SER PESIMISTAS

El momento del equipo
Las lesiones, los errores en defensa, los pases mal dados de casi todos los futbolistas y la falta de llegada al arco rival, sumado la falta de gol, indudablemente conspiran contra Peñarol. El equipo de Jorge "Polilla" Da Silva no ha encontrado el rumbo en esta Copa Libertadores y ha caído hasta en el Torneo Clausura. A eso se le suma obviamente la contrapropuesta que recibirá en la noche del martes de un equipo que es la antítesis en la cancha y que sus futbolistas vienen muy dulces por los resultados cosechados.

La ansiedad

Este equipo de Peñarol ha demostrado hasta el momento que es preso de la ansiedad. Cuando no le salen las cosas –sobre todo, jugando como local– o cuando le convierten un gol si el partido está 0-0, casi todos se enloquecen y pierden el orden y el ritmo que deberían mostrar. Eso le ha jugado en contra al equipo incluso y más que nada en el torneo local. En la Copa de local solo ha enfrentado a Huracán de Argentina y allí se vio a un equipo totalmente diezmado desde lo futbolístico, producto, entre otras cosas, de la falta de tranquilidad.

El nivel de los rivales
En Atlético Nacional de Medellín hay para elegir jugadores de enorme nivel. Pese a la juventud de alguno de ellos, han mostrado gran personalidad, incluso, siendo visitantes y ganando en Buenos Aires a Huracán 2-0 y haciéndole precio. Hay futbolistas como el goleador de apenas 19 años Marlos Moreno y los delanteros Jonathan Copete y Víctor Ibarbo quienes han demostrado estar a la altura de los mejores jugadores que se han visto hasta ahora en la Copa Libertadores.

La baja de Forlán

Diego Forlán es la principal estrella del plantel de Peñarol y en esta Copa Libertadores que el martes cumplirá cuatro encuentros para los mirasoles, solo ha podido jugar dos. Justamente los que no pudo estar fueron ante Atlético Nacional. Se puede hablar hasta el hartazgo del nivel futbolístico que ha mostrado hasta ahora Forlán, si fue el esperado o no, pero obviamente es un hombre referente para cualquier equipo rival que seguramente el menos distrae marcas. Su ausencia también es un hándicap importante que dará Peñarol en la noche del martes.

La soledad de Murillo

Uno de los enormes problemas que ha mostrado Peñarol en sus últimos partidos –incluyendo, por ejemplo el que jugó en el Campus de Maldonado ante Sud América por el Torneo Clausura con Diego Forlán incluido– fue la falta total de peso ofensivo y la soledad casi absoluta del delantero colombiano Miguel Murillo quien ve pasar las pelotas muy lejos de su posición. El martes el Polilla Da Silva le pondrá al lado a Mauricio Affonso, pero hay que ver cómo les llega la pelota.


LA CIFRA

750.000 dólares. Son los que se perdería Peñarol si no clasifica a octavos de final de la Copa.



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