Para levantar vuelo

Enredado, maniatado y confundido, Nacional se recuperó de su caída ante Wanderers con un agónico triunfo ante Plaza para quedar como escolta
Ganar. El único verbo que un equipo grande sabe conjugar. Más allá de las formas. Más allá de las circunstancias. Nacional derrotó este domingo 1-0 a Plaza Colonia en uno de esos triunfos que resultan mucho más valiosos en sus aspectos materiales que en los formales.

Nacional debía ganar. Tenía que ganar. Por el revolcón sufrido en la Copa Sudamericana (derrota 0-2 de local ante Independiente Santa Fe) próximo a traducirse
–salvo que medie una hazaña– en una nueva frustración internacional. Y también por la bofetada de fútbol en estado puro –al menos en los primeros 45'– que le dio Wanderers el domingo anterior en el Viera.

Y Nacional ganó. Para volver a levantar vuelo. Para lamer las heridas, rugir y entreverarse nuevamente en la parte alta de la tabla. A un solo punto del líder Wanderers.

Es lo material, el valor numérico de los tres puntos es lo que Gustavo Munúa puede rescatar del triunfo de anoche.

Porque en las formas, en el contenido, el equipo dejó gusto a poco. A muy poco.

Y eso que el tricolor pisó firme en la cancha para sitiar al rival, proponer el partido en su campo y someterlo con un par de chances peligrosas e iniciales.

Modificando el sistema madre de 4-2-3-1 a un 4-3-3 (ver página 5) con el que terminó jugando ante River Plate y Wanderers, Nacional tuvo un frente de ataque amplio para buscar abrir brechas en la defensa de un Plaza Colonia cuya misión desde el minuto cero fue refugiarse en su campo con un estricto y cauteloso 4-4-2 y apostar al empate.

En 12 minutos, Nacional se arrimó tres veces con claridad sobre el arco de Kevin Dawson.

Pero a partir del cuarto de hora inicial, el tricolor comenzó a enredarse. En la telaraña defensiva planteada por los colonienses y –sobre todo– en sus propias imprecisiones.

Romero jugando adelantado por derecha sobre la línea de Porras se mostró muy errático en los lanzamientos en un puesto que requiere mucha precisión de pase, más ante una defensa enclaustrada en su área.

Barbaro arrancó lúcido. Desmarque, pase corto, dribling y pared. Pero rápidamente se fue desdibujando.

Espino, que representa en este equipo la llegada por sorpresa y el 1-2 más efectivo que el tricolor tiene en su juego exterior, fue una máquina de tirar mal los centros.

Nacho González se fue quedando sin socios mientras Barcia y Alonso que viven más de la culminación que de la generación no recibieron una pelota digna de ser definida.

Y de tanto ir a Nacional se le abrió una brecha. Era la chance que Plaza soñaba. Mucho más ilusión que virtud de su ataque. Puppo se escapó a espaldas de Polenta pero cuando cruzó el remate se encontró con las manos seguras de Conde.

Fue todo lo que ofreció en ataque la visita.

En el segundo tiempo, el bolso redobló su apuesta defensiva.

A Munúa le costó encontrar cambios que pudieran hacer que su estructura se tornara aún más ofensiva.

Amaral por Barcia fue punta por punta. Y a falta de espacios fue poco lo que el juvenil pudo influir.

Abreu por Romero determinó que el equipo apostara a dos punteros y dos centrodelanteros, retrasando al Nacho González al centro del campo con Porras.

Pero al tricolor le faltó imaginación –otra vez– para filtrar espacios entre las dos firmes líneas de cuatro que presentó el rival.

Es más, el ingreso de Abreu determinó que entrara Gerlo para que Plaza pasara a jugar 5-4-1.

Con dos referentes de área, el tricolor se tentó más en tirar pelotazos que en generar circuitos.

Pocas veces hubo sensación de gol a lo largo de todo el segundo tiempo con la cancha más inclinada que nunca.

Un tiro libre del Nacho que pegó en la cara externa de la red. Un remate de Espino que rebotó en un mar de piernas. Un centro cruzado donde Otormín definió mal en ángulo poco propicio para la velocidad que traía el balón.

El 0 a 0 estaba cantado. Hasta que Porras pensó en el área –donde otro se hubiera estrellado contra un muro–, le cometieron penal –o lo fabricó, porque la incidencia fue polémica– y Nacional ganó con gol de Alonso. Ganó. Solo eso. Y de eso se trata.

La ficha

Nacional 1
Esteban Conde 6
Sebastián Gorga 6
José Aja 5
Alfonso Espino 4
Santiago Romero 4
Gonzalo Porras 7
Ignacio González 5
Leandro Barcia 4
Iván Alonso 5
Alejandro Barbaro 4
DT Gustavo Munúa

Plaza Colonia 0
Kevin Dawson 6
Guillermo Padula 4
Germán Ferreira 6
Carlos Rodríguez 6
Richard Fernández 6
Christian Malán 5
Ezequías Redín 5
Matías Caseras 6
Alejandro Villoldo 4
Federico Puppo 5
Nicolás Dibble 4
DT Eduardo Espinel

Cambios en Nacional: 60' Rodrigo Amaral (4) x L. Barcia, 65' Sebastián Abreu (4) x S. Romero y 74' Leandro Otormín x A. Barbaro
Cambios en Plaza Colonia: 68' Danilo Gerlo (6) x N. Dibble, 85' Nicolás Milesi x F. puppo y 87' Santiago De Ávila x C. Malán
Cancha: Parque Central
Juez: Javier Bentancor (5)
Gol: 90' + 1' –de penal– I. Alonso (N)
Amarillas: Aja, Amaral, Gorga (N); Padula, Redín (PC)





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