Para disfrutar hay que sufrir

Después de 16 años, Uruguay se clasificó a la final del torneo juvenil, al vencer con agonía a Irak en la definición por penales. En los 120 minutos terminaron 1-1 con gol de Bueno

Esto de sufrir con el fútbol es una condición innata de los uruguayos. No existe el partido fácil. Ni siquiera contra Irak, un país que llena los noticieros con sus desgracias, sus guerras y sus miserias. No tiene una tradición futbolística. Por eso, después de que la selección sub 20 de Uruguay sacó del Mundial a España y se enteró de que el rival en semifinales era el cuadro iraquí, muchos se sirvieron el whisky, pidieron pizza y se sentaron frente al televisor a gozar de una goleada. Jamás imaginaron que se iban a tener que servir más de una medida del amarillo, reforzar el pedido de pizza y comerse las uñas hasta el 16º tiro penal.

Uruguay empató 1-1 con Irak en 120 minutos de fútbol (los 90 más el alargue) y ganó 7-6 en los tiros penales. Rezando tanto como los iraquíes, se clasificó a la final, que será contra Francia, el próximo sábado.

Se trata de un objetivo que los celestes no alcanzaban desde 1997. Pasaron 16 años desde que aquella selección dirigida por Víctor Púa perdió frente a Argentina el Mundial de Malasia. Una copa que Uruguay jamás levantó, y que ahora el vilipendiado entrenador, Juan Verzeri, puede conseguir.

Verzeri no es simpático y ese es un punto en contra para los críticos de fútbol, que en Uruguay son 3 millones. Tampoco acostumbra incluir más de un delantero en sus equipos y ese es otro argumento para juzgarlo. Pero, ¿quién le quita los revolcones festejando con sus jugadores haber llegado tan lejos en el Mundial de Turquía?

Tal como acostumbró hacerlo a lo largo del torneo, ayer armó el equipo con Nicolás López como único delantero. Acompañado, desde atrás, por Giorgian De Arrascaeta. Recuerden que Uruguay jugaba contra Irak. Comenzó mejor el conjunto celeste. Sin aspavientos, pero el partido se desarrolló durante la primera parte más cerca del golero Hameed que del guardameta De Amores. Nico López y De Arrascaeta fallaron tres ocasiones de gol en un minuto.

Sin embargo, fue con un tiro libre –a lo Cascarilla Morales– de Adnan, que Irak abrió el marcador. Un zurdo interesante, de ida y vuelta, y excelente pegada. Después, Irak se refugió en su área y defendió la ventaja con mucho amor propio y prodigación.

En el segundo tiempo, Verzeri mandó tres delanteros al campo: Rolan, Bueno y Avenatti. Y fueron ellos, justamente, los que armaron el empate. Centro de Rolan, asistencia de cabeza de Avenatti y zurdazo de Bueno.

Luego, cualquiera lo pudo ganar. Bueno estrelló un pelotazo en el travesaño y el 8 iraquí lo perdió de cabeza. En el alargue, igual, ya cansados, ambos tuvieron chances. Pero hubo que sufrir hasta los penales para festejar.


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