Paolo: “No voy a decir que no me ilusiono”

Montero habló con el observador: prometió trabajo, perfil bajo y aunque tiene los pies en la tierra dijo que le ilusiona quedarse

Cómo se sintió luego de su primer entrenamiento?
Fue un poco raro pero busqué descomprimir la situación y hablar poco, y todos trabajaron bien.

¿Fue raro por el hecho de dirigir a muchos excompañeros?
Tengo gente con la que compartí muchas cosas, con la que hay apoyo mutuo y un sentimiento muy grande. Con Darío (Rodríguez), con Tony (Pacheco), Marcelo (Zalayeta), el Lolo (Estoyanoff), Joe (Bizera), hemos compartido la selección mucho tiempo y vos sabés bien que vivimos momentos muy críticos y eso fue lo que nos llevó a unirnos más. Y lo raro es que hoy esté hablando con Darío y le tenga que dar alguna orden. Eso me deja un poco desconcertado. Pero estoy feliz y pensando en positivo.

¿Y cómo lo trató a Darío, por el nombre o por el apodo?
De las dos maneras, a veces me confundo y no sé como decirle (risas). A veces le digo Negro, a veces le digo Darío, él me dice cabezón (se ríe) pero eso es secundario. Lo importante es que sabemos que va a haber respeto y conozco que clase de personas son y que ellos mismos se van a poner sus límites.

No lo tiene ni que hablar entonces.
Son miradas. Y tengo a Marcelo (Zalayeta), que habla poco y es expresivo con los ojos; te habla con los ojos y está todo dicho. Fijate que al Tony lo conozco desde los 14 años. Cuando entró en Peñarol yo ya estaba en Cuarta. Compartimos la selección y cuando fue a Inter yo iba a Como para estar juntos; él vino un par de veces a Torino. Es una relación de mucho tiempo: el respeto y el aprecio siempre existió.

A Zalayeta lo conoció de joven y le tocó guiarlo en Juventus.
Cuando llegó era un niño, tenía 18 años. Hasta hoy una vez a la semana íbamos a almorzar juntos. Ahora no se si podrá repetir. Con Marcelo tengo una gran relación: es un hermano de la vida.

¿Qué dijo en su primera charla frente al grupo?
No hice charla con el plantel. Para mí era un momento en que tenía que pasar lo más desapercibido posible por la situación, porque me tocó vivir situaciones similares y busqué eso. No va con mi estilo, de hablar poco, de buscar la mejora con hechos. Son jugadores con condiciones, que triunfaron.

¿Lo aprendió de algún técnico el hecho de no hablar en un momento como este?
Los técnicos que tuve, en estos momentos era cuando menos hablaban. Hacían charlas de repente individuales, hablaban más bien de lo táctico. ¿A este grupo que le podés decir? Si hace un año y medio salieron campeones uruguayos; tampoco es tan drástico. Es obvio que en Peñarol es una obligación salir campeón todos los días, pero puede pasar un año que no salga campeón. Tampoco se murió nadie. Hace 15 días con Estudiantes no perdió; fue la fatalidad de los penales.

Usted dijo en la conferencia que no se va a hacer el héroe ni va a realizar grandes cambios.
Y no, porque es como te dije, tampoco voy a venir acá a mentir porque todos me conocen. Ellos saben cómo voy a actuar. De repente, en el buen sentido de la palabra, con la mayoría de ellos estoy corriendo con ese plus. Ya me conocen. Voy a pasar desapercibido. Lo hice toda mi vida, fíjate que hasta antes de agarrar la Tercera de Peñarol había gente que preguntaba si yo estaba viviendo en el país. Eso me gusta.

Se apoyó mucho en Darío en la práctica, habló con él.
Sí, hablamos de situaciones de juego, pero no hemos hablado de nada porque yo ya sé como se van a manejar ellos. No preciso que me digan nada.

Cuando asumió en juveniles dijo que estaba a prueba, que si no estaba preparado se iba para su casa. Hoy en qué grado está?
Me veo bien, es obvio que estoy arrancando mi carrera, y creo que esto es un paso importante porque Peñarol te da caparazón. Me veo más preparado que hace un año, cuando si el Tío (Sánchez gerente deportivo) o Juan Pedro (Damiani, presidente) me decían que agarrara Peñarol, les hubiese dicho que no. Hoy estoy un poco más pronto por el relacionamiento con los jugadores.

¿Pasó de grado rápido?
Sí, fue más rápido de lo que preveía. Y tampoco me gusta llegar de esta manera, me gusta llegar por méritos propios. Como cuando jugaba en las inferiores de Peñarol, no me gustaba llegar porque se lesionaba un zaguero, sino porque tenía condiciones.

¿Son tres partidos o la va a pelear para permanecer?
Obvio que uno tiene esperanzas. No voy a ser mentiroso de decir que no tengo ilusiones de quedarme. Pero hoy por hoy es mejor, de mi parte, tener los pies sobre la tierra. Pensar en Rentistas, partido a partido. Me dijeron que es un interinato por tres partidos pero no me hablaron de que haya acuerdo con otro técnico.

¿Qué mensaje le da a los hinchas que lo esperaron afuera para firmar camisetas?
Les pido apoyo. Que no olviden lo que han dado estos jugadores, que no ganaron un campeonato sino que les dieron varias alegrías. De la única manera que se sale adelante de parte de ellos es alentando y de parte nuestra con compromiso y actitud.

 


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