Otro paso a la revolución del rugby argentino

La franquicia argentina los jaguares, una extensión de los pumas, debuta hoy en el super rugby y amenaza con dar un paso inédito en la ovalada mundial
El primer paso fue en 2008, cuando Argentina se decidió a armar un plan profesional para sus jugadores de élite. El segundo, cuando las bases fueron firmes, fue que Los Pumas entraran en el Rugby Championship para jugar ante Nueva Zelanda, Australia, y Sudáfrica. El tercero, con esa experiencia acumulada, fue dar el salto en el juego, ganar con claridad a los equipos del Hemisferio Norte y llegar hasta las semifinales del Mundial 2015.

A partir de hoy, Argentina da el último paso hacia la élite, y el escalón definitivo antes de considerarse, con todas las de la ley, como una potencia mundial con chance de competir por el título mundial en 2019. Hoy comenzará la aventura de Argentina en el Super Rugby, el Torneo de Franquicias del Hemisferio Sur, que ya tenía a los mejores equipos de los tres países grandes y que a partir de este año suma a un equipo argentino, que se denominará Jaguares y uno de Japón, denominado Sunwolves.

Para eso, Argentina ha decidido hacer lo que nunca antes ha intentado nadie: repatriar a todos sus jugadores desde el profesionalismo europeo y contratarlos para jugar en su franquicia. Quienes no lo hagan no podrán ser elegibles para Los Pumas en los próximos años. Por lo cual, si bien serán equipos con camisetas e historias bien diferentes, será la primera vez en la historia que una selección top ten tenga a todo su equipo para jugar durante cuatro años seguidos todos los fines de semana, lo que le dará un inédito rodaje y capacidad de crecimiento en el torneo de clubes más exigente del mundo, como para lograr un salto sin precedentes.

EEUU en el horizonte
Para la Sanzaar -el organismo que reúne a Nueva Zelanda, Sudáfrica y Australia- también es una nueva era. La incorporación de la franquicia de Argentina tiene gran parte de juego y mucho también de negocio, porque amplía la audiencia a América. En el caso del equipo japonés, el porcentaje es inverso al argentino.

Pero además, es un primer paso de estudio. En la idea de largo plazo del Hemisferio Sur está también poder sumar al mercado de Estados Unidos, que puede ser revolucionario para cambiar la ecuación del torneo pero también del rugby mundial, si es que el mercado del Norte finalmente se vuelca al rugby.

Jaguares candidatos
Será un inicio de adaptación, pero con los nombres que tiene -la base de Los Pumas salvo algunos veteranos- tiene equipo como para pelear tranquilamente por el título. Es más, algunos analistas del Hemisferio Sur ven con preocupación que, con los años, la franquicia argentina puede llegar a dominar la competición.

La ampliación a 18 equipos (con la llegada de un sexto conjunto sudafricano, los Kings de Port-Elizabeth) se dio por razones económicas y deportivas, pero ha supuesto un cambio en el formato de la competición, que muestra muchas similitudes con el modelo de la NFL.

Esto ha hecho rechinar algunos dientes, pero, sobre el campo, el espectáculo está asegurado, incluso pese a la marcha de algunas estrellas a las lucrativas ligas europeas.

Los principales favoritos serán las provincias neozelandesas. Los kiwis suman 13 de los 20 títulos, incluido el último, que se llevaron los Highlanders de Otago, cuya plantilla casi no ha cambiado y ha conseguido retener a Aaron Smith, Ben Smith y Naholo.

Los Hurricanes de Wellington, con Beaunden Barrett, Julian Savea y Nene Milner-Skudder, que dominó la temporada regular antes de perder la final, mantiene también a sus mejores hombres, pese a que ha perdido a su poderosa pareja de centros compuesta por Ma'a Nonu y Conrad Smith.

Los Jaguares argentinos arrancarán su aventura hoy a la hora 13.30 ante Free State Cheetas. Más allá del resultado, será un paso más de la revolución argentina.