Otra dimensión: Corinthians aplastó a Danubio

Corinthians fue dolorosamente más que Danubio: goleó 4 a 0 al campeón uruguayo

Vio aquella frase que surge cuando se ve un partido de Champions o un clásico de la Liga Española, y que concluye que en Uruguay se juega a algo parecido al fútbol, pero que no llega a ser tal? La derrota de ayer de Danubio ante Corinthians 4-0 fue un doloroso ejemplo de eso. Pero no porque el franjeado haya salido a pegar, a esconder la pelota, a algunas de las cosas que tanto se le ha criticado al fútbol uruguayo. Danubio salió a pelear con sus limitadas armas, pero se encontró con un equipo que jugó a ritmo europeo. ¿Resultado? No hubo partido.

Las armas de Danubio están claras a esta altura: presión sobre los portadores de la pelota, en lo posible en toda la cancha, y luego transición rápida para llegar al ataque.

Al franjeado le salió poquito lo primero, y casi nada lo segundo. Porque se encontró con un equipo ágil, dispuesto a siempre jugar a un toque pero además, a cumplir con aquello que piden los DT: que la que corra sea la pelota, más que el jugador. Así, el equipo de Tité buscó pases cruzados o profundos, siempre a las espaldas de los laterales o zagueros danubianos, usando todo el largo y ancho de la cancha. Y con el desdoble de sus laterales y volantes abiertos tuvo permanente llegada por los dos lados, para generar una, dos, cinco chances de gol.

Como pasa muchas veces, fue cuando Danubio empezaba a hacer un poquito de pie que llegó el primero: tiro libre de Jadson, que la colgó del ángulo para poner el 1-0 y obligó al franjeado a salir un poco mas. Y cuando lo hizo,  con ganas pero lejos de ese fútbol de precisión total del rival, llegó otro golazo: contra en cuatro toques para dejar a Guerrero solo frente al gol, y que el peruano pusiera de cabeza el 2-0.

Para colmo, a los 30 segundos del segundo tiempo llegó el tercero de Guerrero, como para derrumbar cualquier esperanza de al menos un partido parejo.

A partir de ahí Corinthians sacó el pie del acelerador, puso la pizarra, tiró un par de caños y Danubio perdió la paciencia (De Los Santos se fue expulsado a los 83’), pero al menos la cuenta no aumentó la cuenta.

Cuarta derrota en el Grupo C tras cuatro partidos, cero puntos (contra 12 de Corinthians) y una dolorosa realidad: el campeón uruguayo, que por dificultades económicas se debilitó respecto al equipo que levantó aquella copa, está a años luz de los equipos top de América.


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