No se salva nadie

El seminario Der Spiegel sostiene que Alemania compró votos para ganar la sede de 2006 y crecen las sospechas sobre Franz Beckenbauer
Si alguien pensó que con la detención de parte de dirigentes de FIFA en Zúrich el escándalo de corrupción había terminado, cayó en un error tan grande como la mancha que tiñe al órgano rector del fútbol.

La última perla al collar del FIFAGate fue la denuncia de que Alemania compró su sede mundialista.

El presidente de la Federación Alemana de Fútbol (DFB), Wolfgang Niersbach, rechazó firmemente las acusaciones de corrupción en la atribución del Mundial 2006, así como el entonces número 2 de Franz Beckenbauer, jefe del Comité de organización, ayer, el día después de las revelaciones del semanario Der Spiegel que los involucró a ambos en el escándalo.

"Esto es algo que niego categóricamente. Puedo asegurar que, en relación a la candidatura y atribución del Mundial 2006, no hay ningún fondo con dinero negro ni en la DFB ni en el Comité de candidatura ni luego en el Comité de organización", indicó Niersbach en el sitio web de la Federación.

El jefe del fútbol alemán rechazó toda idea de compra de votos en la elección del país organizador: "Puedo asegurarlo a todos los aficionados del fútbol".

Para él, el Spiegel no aporta "ninguna prueba" y se basa "en una supuesta fuente anónima pregonando una declaración de Günter Netzer" que el exinternacional "él mismo desmiente en el mismo artículo".

"La Copa del Mundo no fue comprada", insistió Niersbach, que en la época era responsable de comunicación del Comité de organización del Mundial 2006 y secretario general de la DFB.

"El Comité de organización jamás sobornó a alguien. Estoy dispuesto a jurarlo. Jamás compramos votos", aseguró por su parte Fedor Radmann, Nº2 de la organización del Mundial 2006 y próximo a Franz Beckenbauer.

Es su edición de ayer, el semanario der Spiegel afirma que el Comité de candidatura alemán creó un fondo de dinero negro que sirvió para comprar votos y llevarse la organización de la Copa del Mundo de hace 9 años

La Federación Alemana de Fútbol (DFB) negó estas revelaciones pero reconoció el pago de 6,7 millones de euros a la FIFA sin relación a esta competición (Copa del Mundo-2006).

Alemania ganó la elección por 12 votos a 11 a Sudáfrica, después del sorprendente no-voto del neozelandés Charles Dempsey en la última ronda de votaciones.

Una mancha más al tigre
Este nuevo caso espesa la atmósfera de sospechas que rodea a la FIFA, que desde mayo viene siendo sacudida por un escándalo de corrupción, investigado por la justicia suiza y estadounidense, que está salpicando en todas direcciones.

Su presidente dimisionario, Joseph Blatter, fue suspendido con 90 días, al igual que el favorito a sucederle, el francés Michel Platini, debido a un pago de 1,8 millones de euros del primero al segundo. La FIFA reunirá de urgencia el martes a su comité ejecutivo, al que a todos los temas a tratar se le añade el 'caso alemán'.

"¿El Mundial-2006 fue comprado?, con esta pregunta abría su edición de este sábado el diario más leído en Alemania, Bild, algo que también se pregunta la totalidad de la prensa germana.

En el centro de estas preguntas, las acusaciones formuladas el viernes por el semanario Der Spiegel. Afirma que Alemania compró votos en el seno de la FIFA para ganar la organización de la competición, gracias a un fondo de dinero negro.

Está se constituyó gracias a un préstamo de 10,3 millones de francos suizos (6,7 millones de euros en la época) del empresario suizo de origen francés Robert Louis-Dreyfus, exjefe de Adidas (y expropietario del Marsella, ya fallecido).

Estas acusaciones son "totalmente infundadas", se rebeló la Federación Alemana de Fútbol (DFB).
Sin embargo, reconoció el pagó de los 6.7 millones de euros a la FIFA, pero sin ningún lazo con el Mundial. La DFB dijo haber descubierto la existencia de esta transferencia debido a un examen interno iniciado en los últimos meses, en el contexto del escándalo FIFA.

Esta suma "podría haber sido utilizada para otra cosa que su objetivo inicial" (un programa cultural de la FIFA), indicó la Federación germana, recalcando que "el pago no esta relacionado con la atribución (del Mundial), efectuado cerca de cinco años antes".

El escándalo de FIFA llegó a Alemania para instalarse.

Y no se salva nadie.

Fuente: En base a AFP

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