“No se da siempre salir de la escuelita y ser campeón”

Camilo Mayada, el juvenil que llegó a Danubio a los 11 años, contó sus sensaciones tras levantar la copa del Apertura

¿Al ser un producto genuino del club se disfruta más la obtención del campeonato?

Es mi segundo título luego de ganar uno en Sub 16, pero este tiene un condimento especial por ser en Primera. Además uno la viene peleando de abajo y esperando la oportunidad.

¿Cuántos años lleva en el club?

Entreno desde los 11 años en la escuelita. No se da siempre salir de la escuelita y ser campeón con el primero.

¿Y cómo llegó?

Soy de Sauce y en un partido con la selección de baby fútbol de Canelones me llevaron al Villegas con 9 años. Los fines de semana papá o mamá me traían a jugar o de lo contrario me ponían en el ómnibus y me esperaba una persona mayor para llevarme a la cancha. Cuando se podía económicamente venía a entrenar una vez a la semana.

¿Sus padres en qué trabajaban?

Mi viejo trabaja en el Mercado y mamá es ama de casa. Tengo cuatro hermanos y somos de un lugar llamado Villa San José. Siempre peleando. Nunca me faltó nada pero nunca sobró nada y por suerte hoy puedo ayudar a los viejos.

Usted estuvo a punto de pasar a Groningen de Holanda.

Hoy lo cuento como una anécdota. Un 30 de enero estaba en el aeropuerto pero el pase se cayó porque Groningen no vendió a un jugador. Y me quedé en el aeropuerto con la valija. Me costó, me produjo un bajón, pero fui madurando.

Leonardo Ramos reveló que antes del campeonato tuvo una charla con usted para motivarlo.

Estoy agradecido porque confiaron en mis condiciones, me dijeron que tenía potencial para ser un jugador distinto y me brindaron confianza. Tengo 22 años y hoy me siento en un nivel bárbaro.

Al punto que hoy se comenta que puede ser negociado.

Me sorprendieron el domingo con esa noticia. Pero ahora hasta que no exista algo para firmar no me ilusiono. Ya me quemé con leche una vez.

¿Cuál fue el punto de inflexión en el campeonato?

Cuando le ganamos a los dos grandes. Ahí nos postulamos. Luego vino el partido con Defensor y el equipo fue tomando forma de campeón.

¿Y el partido que más dolió?

Con Rentistas. La hinchada se puso molesta y empezó a insultar. Se exageró un poco porque quedaban dos partidos. La gente debe recapacitar: no se puede ser tan duro.

Sin embargo, ese día cuando usted tocaba la pelota la gente lo aplaudía.

Ese partido me acuerdo clarito porque me fui aplaudido pero no me sentí cómodo porque insultaron a mis compañeros. Después se produjo una charla interna que sirvió para cambiar la actitud.

¿Qué significan Jadson Viera y Pablo Lima en la interna del plantel?

Con todo lo que pueda decir me quedaría corto. Tienen estirpe de campeones, de líderes que pelean y van al frente por nosotros. Jadson me sorprendió porque antes de los partidos se me sentaba al lado y me decía, ‘este es tu partido, hoy la vas a romper’.


Fuente: Jorge Señorans

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