No hay vuelta: a cumplir la sanción

El caso se cerró con una derrota general, pero una pequeña victoria para el jugador que dejará de ser un “desterrado” futbolístico

Ya no hay nada más que hacer: Luis Suárez se perderá ocho partidos más con la selección, y dos meses y 10 días más de partidos oficiales a todo nivel, luego que el Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS) promulgara su fallo inapelable, en el cual respalda a grandes rasgos a lo que la FIFA había expresado en dos oportunidades.

El arsenal defensivo que la AUF, Barcelona y los abogados del jugador tiraron sobre la mesa sirvió de poco. Tampoco las especulaciones acerca de que la primera defensa de la AUF, negando el hecho, fue contraproducente, ni la posterior disculpa del jugador por pedido de Barcelona. Ni siquiera el lobby político del club catalán, que tanto se mencionaba en España. El Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS) decidió mantener “en su mayor parte” la sanción a Luis Suárez,  y le quitó lo único que era un clamor popular en el mundo del fútbol: la prohibición para entrenarse con sus compañeros, o hacer cualquier actividad relacionada al fútbol durante cuatro meses.

Para el organismo de Lausana, una especie de La Haya del Deporte, el castigo impuesto fue “proporcional ante las faltas cometidas”, echando por tierra gran parte de los argumentos de la defensa, y de lo manejado en Uruguay acerca de la cultura “poco futbolera” de los miembros de los tribunales de Disciplina y Apelaciones que fallaron en el tema, y de las teorías conspirativas de la FIFA contra Uruguay que florecieron en el Mundial. Es decir: para la unanimidad de los organismos de decisión, lo hecho por el jugador uruguayo fue una falta gravísima, y así lo sancionaron.

De todos modos, hubo un punto en el que el TAS se apartó de la FIFA, al entender que  la prohibición de entrenar y la exclusión de “toda actividad anexa al fútbol” es una medida excesiva.

“La Formación Arbitral del TAS ha admitido parcialmente la apelación. Las sanciones impuestas sobre el jugador por la FIFA han sido confirmadas casi en su totalidad. No obstante, la suspensión de 4 meses que recae sobre el jugador será aplicable sólo a partidos oficiales y no al resto de actividades relacionadas con el fútbol (como, por ejemplo, entrenar, actividades promocionales o de carácter administrativo”, expresó el TAS en el comunicado, entendiendo que “la prohibición de concurrir a estadios y realizar actividades relacionadas con el fútbol fueron excesivas dado que dichas medidas no son adecuadas para sancionar la infracción cometida por el jugador y además tendrían un impacto en su actividad después de la final de la suspensión”.

Además, el futbolista deberá pagar la multa de 85.000 euros que le impuso la FIFA.

De esa manera, Suárez consiguió una pequeña victoria dentro de un panorama general de derrota. Dejará de ser un desterrado futbolístico, y podrá volver a los entrenamientos con el club, que rápidamente lo incluyó en sus gráficas oficiales y lo incluyó en la presentación del partido ante León por la copa Joan Gamper. También podrá volver a realizar actividades con sponsors, concurrir a estadios y hasta participar de actividades sociales con el club, como concurrir a hospitales, que increíblemente lo tenía vedado implícitamente por el fallo de la FIFA.

“Sinceramente pensé que podía haber algún abatimiento respecto a los partidos de Uruguay,  pero sigue siendo tan duro como al principio. El TAS sacó la parte absurda de no poder compartir plantel con la selección durante el Mundial y ahora con Barcelona”, expresó en AM 1010 el neutral Alejandro Balbi, que compartió una sensación de derrota por no poder reducir la sanción: “hubo reducción, pero lo que más nos interesaba era los partidos de selección”, dijo el dirigente, en el cierre de una historia que comenzó mal y terminó igual.


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