No hay mejor defensa que una buena defensa

Diego Alonso buscará que mejore la última zona, la que hasta el momento, ha tenido fallas insólitas

El sector defensivo es el más permeable del equipo desde que Diego Alonso se hizo cargo de la dirección técnica de Peñarol y eso no es ninguna novedad.

De manera poco creíble o insólita si se quiere, el conjunto carbonero ha recibido 12 goles en sus primeros cinco encuentros del Torneo Apertura, algo que nunca había sucedido, y es el equipo más goleado. Raro, ¿verdad?

Pero es el presente que vive Peñarol. El mismo que tiene el peor comienzo y casi le saca el récord de 1991 cuando el Flaco Menotti era el técnico, como informó semanas atrás El Observador.

Pero hay otro récord negativo. Desde que se juega el Uruguayo en régimen de Apertura y Clausura, nunca el aurinegro comenzó tan mal, con tan solo un triunfo y un empate (4 puntos) sobre 15 disputados.

El peor comienzo había sido en 1994 (cuando luego igualmente ganaría el Apertura, pero le quitaron puntos por la muerte del joven hincha de Nacional Diego Posadas, por lo que el título de ese certamen corto fue para Defensor Sporting).

En ese entonces, aún se puntuaba con dos puntos al ganador, pero Peñarol consiguió dos victorias en sus primeros cinco partidos. Aquella vez, le ganó 2-0 a Progreso, perdió 2-1 con Rampla, luego tuvo fecha libre, perdió por el mismo marcador ante Liverpool y le ganó por goleada (4-0) a Danubio.

Probó todo lo que tiene
Diego Alonso sigue trabajando con ahínco en Los Aromos. Sigue hincándole el diente al equipo y, sobre todo, a la zona roja, que él más que nadie sabe y tiene muy claro que es la defensa.

¿Es el gran responsable? Siempre el técnico lo es. Pero también es cierto que hay atenuantes.

Previo al inicio del campeonato y de la Copa Sudamericana, le suspendieron a Darío Rodríguez por dopaje positivo, un puntal en la defensa del Uruguayo pasado. El otro destacado de entonces, Carlos Valdez, no ha podido volver luego de que se rompió el tendón de Aquiles.

Entonces se contrató a Joe Bizera, quien hacía tiempo no jugaba. Primero se lesionó, luego no pudo jugar por el fallecimiento de un familiar y volvió ante Danubio.

Contrataron a Jonathan Sandoval, uno de los mejores zagueros que se vieron en el torneo pasado, pero el muchacho aún no respondió. Por su parte, en los laterales, volvió Albín y colocó también –además del citado Sandoval– a Raguso y Baltasar Silva con distintos resultados.

Macaluso no anda como el torneo pasado y Gonzalo Viera ha sido el mejor por lejos (y, además, el goleador).

En el arco, Juan Castillo, arquero de selección, anduvo flojísimo. Lerda tomó la posta con buenas atajadas.

Como se ve, Alonso probó con todo. Siempre con cuatro atrás, pero con varios cambios. Nunca pudo tener consistencia. El viejo dicho que reza “no hay mejor defensa que un buen ataque”, esta vez no corre. Habrá que apelar a una buena defensa y el tiempo se agota.


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