No dar entradas a los barras, decisión que trajo consecuencias

El club aurinegro argumentará en la AUF que cumplió y no entregó boletos como había pedido el Ministerio del Interior

Peñarol entiende que los disturbios en el clásico que finalmente no se disputó ante Nacional se dieron porque no se regalaron entradas, un pedido y exigencia del propio Ministerio del Interior, y el acatamiento a esta solicitud es el argumento que comenzará a utilizar para su defensa ante la Asociación Uruguaya de Fútbol con el objetivo de no tener un fallo más negativo aún que tenga una importante quita de puntos.

La negativa a regalar entradas a integrantes de la barrabrava también había sido un pedido de Jorge Ruibal Pino, el nuevo encargado de seguridad del club que aceptó el cargo –aunque todavía no asumió formalmente– bajo esa condición.

Los aurinegros entienden que hicieron todo lo que se les pidió por parte del Ministerio del Interior al no entregar más entradas y que eso generó problemas. En ese sentido, sostienen que hubo un cambio radical en los últimos días en materia de seguridad en el club.

Presencia policial en el Palacio

El viernes previo al clásico fue un día muy complicado y movido para Peñarol, ya que debido a que los dirigentes no entregaban entradas a los integrantes de la barra, se pidió presencia policial en la sede del Palacio Cr. Gastón Güelfi.

A raíz de eso, hubo cuatro policías en las afueras de la sede aurinegra durante gran parte de la jornada, para prevenir cualquier eventualidad que se pudiera registrar con los barras que no lograban su cometido.

A su vez, según pudo saber Referí, en los últimos días hubo distintas amenazas a algún dirigente de la institución por la negativa a regalar entradas para el clásico.

Como informó Referí en su edición del lunes, el jueves varios barras se apersonaron en la concentración aurinegra de Los Aromos y si bien no pudieron pasar del portón hacia adentro, exigían que los jugadores les consiguieran 400 entradas.

Según confirmó el director de Fútbol del club, Juan Ahuntchain, el tema se saldó "en buenos términos", pero los barras se fueron con las manos vacías.

Esta no era la primera vez que los barras se aparecían por Los Aromos en los últimos tiempos. Referí informó hace poco más de un mes que el mismo día en que renunció Jorge "Polilla" Da Silva fueron algunos a protestar por el rendimiento del equipo. "Esto es Peñarol" y "hay que ganar", gritaron desde el portón, sin saber que el Polilla ya se había ido.

Asimismo, sacaron una cuerda, hicieron una horca y la colgaron del arco del portón del complejo aurinegro. El presidente Juan Pedro Damiani y otros directivos aún se encontraban adentro. Cuando se fueron, no se dieron cuenta de lo que había en el portón.

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