Nacional y sus demonios defensivos

El tricolor levantó de la mano de Ligüera pero cayó ante Liverpool por la fragilidad de su zaga

Pierde Peñarol, pierde Nacional. Pasó en la recta final del Clausura pasado. Pasa en el Uruguayo Especial. El tricolor no sabe aprovechar los regalos que le otorgan y este domingo en su visita a Liverpool volvió a dejar escapar una posibilidad de trepar en la tabla. Y si bien el torneo recién arranca hay más razones para preocuparse que para ilusionarse con este corto porvenir envasado en 12 fechas.

Es de suponer que el problema de Nacional no es que viva pendiente de lo que hacen los demás. Porque demasiados problemas tiene el equipo como para andar mirando para afuera.

Problema de identidad en un grupo de jugadores que se pasó un año tocando prolijamente la pelota desde el fondo de la cancha, amparándola de la impaciencia del hincha promedio, y que de buenas a primeras pasó a apostar por un estilo de juego directo donde las líneas se saltean y donde hay vía libre para el pelotazo del fondo.

Problemas de generación de juego en un equipo que ayer modificó su estructura a 4-3-3 pero que debió recurrir de apuro en el entretiempo al ingreso de Martín Ligüera para tener un generador claro y fiable.

Y por encima de esas cuestiones, el principal problema de este equipo está en la defensa donde la ausencia de Diego Polenta es tan indisimulable como doliente.

Liverpool dejó todo eso en evidencia.

Tras un arranque donde ambos equipos jugaban en riesgo cero intercambiando desprolijos pelotazos largos, el negriazul encontró petróleo en esa rústica –pero tan común en el fútbol uruguayo– arma ofensiva.

Para eso tuvo la complicidad de un Mauricio Victorino que despejó corto y la falta de ayudas de los volantes que ambientaron el adelantamiento de Christian Latorre –uno de los volantes centrales de Liverpool– para capitalizar el rebote.

Sobre la ventaja, el equipo de Mario Saralegui edificó sus fortalezas: un doble cinco –Latorre-Gonzalo Freitas– sin grietas, una zaga muy firme y concentrada, y un delantero con oficio que supo recibir los pelotazos para convertirlos en juego asociado: Carlos Bueno.

El tricolor fue un alma en pena en el primer tiempo. Porque el primer pase de Mauricio Victorino –tan cuidado en la era Munúa– fue siempre impreciso, porque el equipo fue rengo a la hora de pasar al ataque –no desbordó una sola vez por derecha– y porque bien pudo quedar 2-0 abajo en un córner donde Cristian Almeida ganó de cabeza libre de marcas.

El único que sacó la cara por el equipo fue Sebastián Rodríguez. Con pelota al pie y pase corto. Y por izquierda se generó un interesante circuito entre él y las subidas de Alfonso Espino y la potencia de Kevin Ramírez.

Un remate cruzado del lateral donde Guillermo De Amores reaccionó notable fue lo mejor del tricolor en los primeros 45'.

Todo cambió para el complemento con el ingreso de Ligüera. Porque el 10 le abrió una calle exclusiva para las subidas de Fucile y porque rescató a Brian Lozano de la intrascendencia.

El cambio de color de la camiseta –Nacional pasó de jugar de celeste a blanco para el complemento– generó un efecto metamorfosis e igualar el marcador demandó apenas un minuto.

Fucile puso el primero de sus centros al área y Ramírez cabeceó cruzado.

Premio y condena a la vez. Premio por el saludable cambio que generó Ligüera haciendo jugar. Condena porque Nacional se reiteró en el centro de Fucile como única vía ofensiva tornándose predecible.

Desbordado y sometido, Saralegui repobló la defensa con el ingreso de Joe Bizera y armó una línea de cinco que terminó de blindar cuando colocó a Jonathan Píriz en lugar de Latorre.

Pero el cambio que lo cambió todo fue Nicolás De la Cruz. No porque el partido variara en el trámite de dominio tricolor en las cercanías del área de Liverpool, sino porque la velocidad del hermano del Pato Sánchez terminó siendo letal para un Nacional que se adelantó demasiados metros en relación a la solvencia de su defensa.

Y ahí estuvo Bueno para aprovechar la caja de quinta de De la Cruz con una asistencia que sentenció el pleito.

Así cayó el tricolor por segunda vez en tres fechas y así volvieron a quedar al desnudo sus demonios defensivos. El problema no es que Nacional no sepa aprovechar los regalos que le hace Peñarol. El problema de Nacional es que jugando así no tiene como aprovecharlos.

La ficha

Liverpool 2
Guillermo De Amores 6
Cristian Sención 6
Facundo Mallo 8
Martín Díaz 6
Christian Almeida 6
Federico Martínez 4
Christian Latorre 6
Gonzalo Freitas 6
Gustavo Aprile 6
Nicolás Royón 4
DT Mario Saralegui
Nacional 1
Esteban Conde 5
Jorge Fucile 6
Mauricio Victorino 3
Diego Arismendi 5
Alfonso Espino 4
Santiago Romero 3
Gonzalo Porras 4
Sebastián Rodríguez 5
Brian Lozano 5
Sebastián Fernández 3
DT Martín Lasarte
Cambios en Liverpool: 52' Nicolás De la Cruz (7) x Gonzalo Freitas, 62' Joe Bizera (5) x N. Royón y 67' Jonathan Píriz (5) x C. Latorre,
Cambios en Nacional: 45' Martín Ligüera (7) x S. Romero y Hugo Silveira (5) x S. Fernández, y 71' Rodrigo Amaral (3) x K. Ramírez
Cancha: Belvedere
Juez: Óscar Rojas (7)
Goles: 6' C. Latorre (L), 46' K. Ramírez (N) y 75' N. De la Cruz (L)
Amarillas: De la Cruz (L); Ramírez, Porras, Arismendi (N)



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