Nacional vuelve con un punto de oro

Con un gol de Silveira, los albos igualaron 1-1 ante Chapecoense
Un empate de visitante en la Copa Libertadores siempre es bien visto. Nacional lo logró anoche frente a Chapecoense por el grupo 7 en el estadio Arena Condá. El 1-1 se justifica por lo que hizo el tricolor en el final de la primera parte, en la muy buena actuación de Esteban Conde y en la suerte que tuvo cuando una pelota pegó en el caño y recorrió la línea antes de que la sacara Porras.

Con los resultados de este martes Lanús quedó como líder del grupo con 6 puntos, seguido por Nacional y Chapecoense con cuatro; último quedó Zulia con tres.

Nacional sufrió la primera parte del partido por la presión de Chapecoense. El conjunto brasileño apretaba la salida de los tricolores desde el fondo y les costaba sacar el balón sin correr riesgos.

También tenía problemas el tricolor para generar llegadas. Si bien siempre dejó a Rodrigo Aguirre y a Hugo Silveira arriba, el equipo estaba partido y había demasiado espacio entre los volantes y los delanteros. Nacional apelaba entonces a los pelotazos de Diego Polenta, de Rafa García o de Diego Arismendi, pero que generalmente caían en los pies adversarios.

Chapecoense encontró en el costado de Sergio Otálvaro el camino para llegar al arco de Nacional. Apenas iniciado el juego, un centro de Reinaldo y un error de Polenta, generó la primera jugada de peligro para los locales.

Si bien enseguida Aguirre tuvo un remate que rozó el travesaño y por momentos parecía que Nacional encontraba espacios, rápidamente Chapecoense se adueñó del trámite.

La falta de Otálvaro contra Arthur (el delantero estaba de espaldas y el colombiano le pegó con la rodilla) fue el preámbulo del primer gol del partido. Penal bien cobrado por el árbitro ecuatoriano y mejor ejecutado por Reinaldo.

Unos minutos después Conde desvió un remate de Joao Pedro. El conjunto verde llegaba con relativa facilidad a las narices del golero albo.

Fue después de los 20 minutos cuando Nacional empezó a salir de la presión y el desarrollo cambió. La sociedad entre Otálvaro y Tata González por derecha empezó a funcionar. Se sumó Romero, llegando al área y apareció por el otro costado Kevin Ramírez, que tuvo un repunte en relación a sus flojas actuaciones anteriores.

Cerca del final de la primera parte Nacional llegó al empate. Un gran pase de Aguirre para Ramírez que entró por izquierda y tiró la pelota al medio para que Silveira definiera de zurda. Un gol merecido porque el tricolor había mejorado en ese momento. Incluso pudo irse al vestuario con el triunfo porque sobre el final un disparo de Espino desde adentro del área fue desviado por el golero Moraes.

Lasarte planteó el partido tal como lo iba a hacer frente a Cerro el sábado pasado. En aquella oportunidad faltó a último momento Tata González por un malestar estomacal, por lo que tuvo que sustituirlo con Felipe Carballo. Pero el entrenador ya tenía la idea táctica a desarrollar en Brasil y así lo hizo.

Un equipo compacto, con dos líneas de cuatro, pero con salida rápida por los costados. Así lo hizo frente a Lanús en Argentina y en el clásico. En otros encuentros del torneo local incluye un delantero y quita un volante de marca, aunque en esta ocasión también está apretado por las bajas, ya que por lesión no viajaron Tabaré Viudez, Sebastián Fernández y Jorge Fucile.

Nacional salió a jugar el segundo tiempo con la tranquilidad del resultado. Aguantó, sin arriesgarse demasiado en ofensiva. Y cuando Lasarte vio que Otálvaro podía ser un punto débil por su ansiedad a irse por la banda, lo quitó de la cancha; puso a Gonzalo Porras para colaborar en la mitad de la cancha (y también en su arco, porque salvó un gol en la línea después de una gran tapada de Conde) y mandó a Santiao Romero a cubrir el lateral. Armó una línea de cuatro más compacta.

Igual sufrió, sobre todo con los envíos aéreos. Primero fue un cabezazo de Paulista, increíblemente solo, que pasó apenas alto. Después fue Tulio de Melo quien atosigó a Rafa García y provocó que éste cabeceara hacia su propio arco, salvando Conde.

Nacional, que prácticamente no llegó en el segundo acto, tuvo una oportunidad clara por intermedio de Aguirre. El delantero se sacó de encima al marcador y el golero le tapó el remate a boca de jarro.

El final se calentó. Polenta debió ser expulsado por una patada en el piso a Moisés, pero el juez lo arregló con una amarilla para ambos futbolistas.

La revancha se jugará el próximo jueves 27 a la hora 19.30 en el Parque Central.


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