Nacional mostró su lado B: caída 1-2 con Wanderers

El Nacional de Munúa arrancó a toda orquesta pero tras su traspié copero volvió a mostrar debilidades, que Wanderers aprovechó con su gran estilo

Nacional se parece a un viejo disco de vinilo. Con el lado A el productor, Gustavo Munúa, impresionó con sus mejores melodías. Pero el lado B ya no es tan bueno y a medida que transcurre, sus canciones pierden fuerza y se vuelven predecibles.

Tal vez lo atípico –a causa de las expulsiones que sufrió– del partido perdido el jueves ante Independiente Santa Fe por la Copa Sudamericana no sirvió para advertir el bajón que Nacional terminó de revelar en su visita a Wanderers en el Viera.

El tricolor perdió 2-1 ante el bohemio. Y perdió bien.

Exhibió enormes problemas defensivos, fue maniatado a lo largo de 90 minutos en su capacidad de gestión y cuando quiso poner toda la artillería junta –como lo hizo el domingo anterior ante River Plate, al que le pasó por arriba– se encontró con un rival que estaba preparado para la ocasión.

Wanderers fue como un estudiante que se sabía las respuestas del examen.

Su entrenador, Gastón Machado, preparó un partido pensando en debilitar el juego tricolor.

Y lejos estuvo eso de disminuir el estilo audaz, ofensivo y de propuesta valiente que le inculcó Alfredo Arias durante cuatro años.

Por el contrario, Wanderers se convirtió en un equipo que no solo controló a Nacional, sino que lo redujo a una mínima expresión en los primeros 45 minutos con un fútbol jugado para el más negro de los paladares.

El primer tiempo bohemio fue la perfección misma.

Con un 4-2-3-1 bien aceitado para que el equipo se moviera como un homogéneo bloque, el Mago Santos jugó por delante del doble cinco tomando como referencia a Gonzalo Porras.

El valor de Porras en los tricolores es esencial. Es quien saca limpia la pelota por abajo para enlazar a los creativos, es el que distribuye el juego para que la pelota ingrese bajo la posesión de los albos y es el que abre espacios con lanzamientos sorpresivos para los delanteros.

¿Cómo dejar jugar libre de marca a semejante talento? Machado tomó nota.

Y Santos se mandó un partidazo. No solo porque borró del partido a Porras con un acto de ilusionismo sino que también abrió brechas en la defensa de Nacional con pases que brotaron como conejos blancos de su galera negra.

Si hay alguien en el fútbol uruguayo que trata a la pelota como a una novia es el Mago Santos. Pura caricia.

Por eso Wanderers fue un deleite. Porque en torno al Mago apareció Alex Silva –el mejor lateral derecho en el ámbito doméstico–, el fútbol de taquito y Gastón de Rodríguez y dos piezas claves: Adrián Colombino y Kevin Ramírez.

Colombino fue tractor y pulmón. El hombre que ganó todos los tranques, el que achicó espacios al rival y el que pasó al ataque con el cuchillo entre los dientes.

A los tres minutos avisó con un tiro cruzado tras exquisito pase de Santos. Y a los 10' no perdonó. Wanderers tiene una jugada preparada cuando se sacan los laterales por izquierda: buscar al Cangrejo Cabrera a espaldas del primer zaguero. Y ayer Matías Malvino tuvo una tarde fatal.

Cabrera lo superó fácilmente y la puso al medio. Ramírez no llegó pero Colombino agarró la pelota en la media luna y clavó un misil abajo para estampar el 1-0.

El Nacho González fue el abanderado de la reacción tricolor. Con movilidad y respeto por la pelota, el 10 sacudió a los suyos. Pero tuvo poco eco, ya que por las bandas Barbaro y Barcia tuvieron un pobre partido.

El fútbol opaco y forzado de Nacional contrastó con el juego fluido y a alta velocidad que practicó Wanderers que tuvo en la figura de Ramírez a un agente de constante desequilibrio. Principalmente por su velocidad. Pero también por su oportunismo: a los 30' recogió un notable centro de Maxi Olivera y puso el 2-0.

El complemento se prestó para que el local cerrara filas. Porque Nacional de entrada modificó su 4-2-3-1 por un 4-1-4-1 con el ingreso de Rodrigo Amaral por el lateral Damián Eroza.

Wanderers pecó al no liquidar el partido con los contragolpes de Ramírez que martirizaron a Malvino.

Sobre el final Nacional, con más insignia que virtud, lo descontó a través de Alonso luego de que el juez Fedorczuc le negara un claro penal.

Todo el complemento se jugó en la cancha del bohemio. Pero los albos fueron predecibles en sus tenencias, poco imaginativos para abrir espacios e ineficaces para generar situaciones claras de gol.

Nacional fue el lado B de un disco que en el A pintaba precioso. l

Wanderers 2

Leonardo Burián

Alex Silva

Emiliano Díaz

Gastón Bueno

Maxi Olivera

Diego Scotti

Adrián Colombino

Gastón Rodríguez

Matías Santos

Javier Cabrera

Kevin Ramírez

DT Gastón Machado

Nacional 1

Esteban Conde

Damián Eroza

Matías Malvino

Diego Polenta

Alfonso Espino

Santiago Romero

Gonzalo Porras

Leandro Barcia

Ignacio González

Alejandro Barbaro

Iván Alonso

DT Gustavo Munúa


Cambios en Wanderers: 70' Martín Rivas (6) x G. Rodríguez, 77' Federico Andueza x E. Díaz –lesionado– y 86' Santiago Martínez x A. Colombino

Cambios en Nacional: 45' Rodrigo Amaral (6) x D. Eroza, 61' Sebastián Fernández (4) x A. Barbaro y 70' Leandro Otormín (4) x L. Barcia

Cancha: Parque Viera

Juez: Daniel Fedorczuc (3)

Goles: 10' A. Colombino (W), 31' K. Ramírez (W) y 84' I. Alonso (N)

Amarillas: Porras, Espino, Romero (N),

Silva (W)


Wanderers-Nacional

11 FALTAS COMETIDAS 20

7 TIROS AL ARCO 9

3 BIEN DIRIGIDOS 6

5 SITUACIONES DE GOL 5

2 TIROS DE ESQUINA 9

6 POSICIONES ADELANTADAS 4



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