Nacional más líder que nunca

Vence 2-0 a Racing con goles de Pereiro y De Pena, aprovecha el empate de Defensor y le saca 5 puntos a Peñarol y Racing

Firmeza defensiva. Actitud solidaria. Chispazos de talento desnivelantes. En esos tres pilares, Nacional volvió a edificar otra victoria clave en su marcha triunfal en el Torneo Apertura: 2-0 a Racing, que hasta hace dos fechas era el líder del campeonato.     

Ganó bien Nacional. Y lo hizo con el sello de Álvaro Gutiérrez que planifica cada partido en función del potencial de su rival de modo tal de minimizarlo y al mismo tiempo potenciar lo propio.

Así fue ante Defensor Sporting, River Plate, Danubio y Wanderers, los rivales más encumbrados que había enfrentado hasta ahora. Y el domingo Racing no fue la excepción.

Porque Nacional tuvo la comodidad de manejar el trámite sobre una ventaja que obtuvo a los 11 minutos cuando una salida limpia del fondo le permitió pasar a un ataque masivo donde De Pena desbordó y Pereiro llegó por el medio para llenarse el pie de gol.

Entonces el tricolor bajó las revoluciones de un arranque furioso y se dedicó a esperar al rival. Lo dejó salir del fondo tocando la pelota y le pobló la zona media para no permitirle ofensivas claras.

Ese ejercicio defensivo explica en gran parte el resultado. Porque Racing, que juega muy bien al fútbol, se estrelló contra una resistencia defensiva que tuvo en Porras y a un aplicado Calzada a sus principales abanderados.

Diego Zavala jamás encontró espacios a sus espaldas para generar juego. Entonces la escuelita tuvo que ir una y otra vez al ataque librándose a la inspiración individual de Cristian Tabó por derecha.

Es bueno el botija. Encara, es veloz, hábil y atrevido. Espino lo tuvo que bajar un par de veces y Juan Pablo Rodríguez metió un par de centros peligrosos en un arma –la pelota quieta– que Racing había explotado muy bien en todo el torneo.

Pero entre Munúa, que ya suma 473 minutos sin recibir goles, y la concentración de los defensores, el tricolor nunca sufrió.

Solo un disparo de Tabó a los 32’, tras gran apilada, resultó ser la única tentativa cierta para el empate.

El trámite del segundo tiempo no sufrió alteraciones. Nacional amagó de entrada con reposicionarse en el campo, presionar más arriba y mostrar mayor intención ofensiva.

Pero fue solo un espejismo: un remate de De Pena que rebotó en un defensor dejó solo a Alonso que llegó a puntear la pelota. Pegó en el palo.

Nacional volvió a trabajar con lo suyo. El 4-2-3-1 bien apretado contra su campo. Con un gran despliegue de De Pena bajando a defender y explotando los espacios que dejó Racing en velocidad. Con Alonso de pívot para bajar el ritmo que proponía Racing asociándose con Giménez, de muy buen pie. Con Pereiro en sintonía con sus compañeros.

El zurdo levantó mucho con respecto a lo mostrado ante Rampla. Con menos posesión de pelota hizo más. Como Heath Ledger en la segunda Batman que rodó Christopher Nolan. El actor de reparto robándose la película.

De Pena, más explosivo y sin la cadencia que tiene el elegante manejo de Pereiro, fue el agente vital del desequilibrio: precisión a alta velocidad en cada incursión por la banda, pase gol y golazo.  

Racing insistió con sus fórmulas. Pelota al pie y juego abierto con el mismo esquema tricolor (4-2-3-1). Pero nunca tuvo profundidad. No por falta de ganas. Sino por mérito de Nacional.

Porque cada vez que traspuso la red de contención en el medio estaba un Polenta firmísimo que no perdona en el mano a mano y que no pierde una dividida. Es cierto, se le fue una vez Tabó que metió un centro que cruzó por toda el área y más tarde se le tuvo que colgar encima a Fernández que se la pisó en la mitad de la cancha  y fue amonestado. Pero la sensación de seguridad que transmite hace que rivales como Racing –uno de los más goleadores del torneo– se vean como una fiera salvaje domesticada.

El Chino Recoba, tras la lesión de un Barcia que solo estuvo en cancha unos minutos, aseguró una tenencia más prolongada bien lejos del arco.

El línea no vio un claro gol del Chino en una pelota quieta que ejecutó bien cerquita del banderín. Contreras la sacó de adentro. Pero casi no hubo tiempo de protestar porque De Pena clavó un golazo de lejos.

Así Nacional liberó el festejo. Porque se va expreso al título. Y porque ya sacó cinco puntos de ventaja.

Los dos técnicos entrenaron con cautela en la semana. No dieron nada de información para no avivar al rival. Álvaro Gutiérrez planificó dos sesiones a puertas cerradas en el Parque Central, mientras que Mauricio Larriera trabajó siempre sin miradas indiscretas.

El encuentro corresponde a la novena fecha y se juega a la hora 17 en el Parque Central. La expectativa por el juego quedó reflejada en la venta de entradas: ayer ya estaban agotadas.

Si bien no fue confirmado por el técnico, seguramente Nacional presentará tres cambios en el equipo. Salen Diego Arismendi (viajó con la selección), Pablo Álvarez y Álvaro Recoba, e ingresan Maximiliano Calzada, Carlos De Pena y Henry Giménez.

Además de los titulares (ver cancha), concentraron ayer Jorge Bava, Gonzalo Ramos, Sebastián Taborda, José Aja, Juan Cruz Mascia, Leandro Barcia, Pablo Álvarez y Recoba.

La novedad en la lista está en la reaparición de Bava en el banco de suplentes. El golero se lesionó durante la pretemporada y en las primeras ocho fechas el golero de alternativa fue el juvenil Gabriel Araujo.

“Vamos a ver cómo jugamos, porque no sé que estrategia planteará Racing. Debemos de tener un plan A y un plan B, sabiendo que un empate también acerca  a los que vienen atrás. Necesitamos esos tres puntos”, dijo Gutiérrez el viernes.

Además de Fucile, Díaz y Nacho González, el técnico no puede contar con Sebastián Fernández, que el miércoles se resintió del desgarro cuando había empezado la semana entrenando normalmente.

Conocer la alineación de Racing fue más complicado. Las especulaciones apuntan a que Larriera repetirá el equipo que perdió contra Defensor.

Un atractivo y decisivo partido es el que jugarán ambos equipos en el Parque Central.


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