Nacional está despegado

Dos goles de Iván Alonso –el segundo de colección– le permitieron a Nacional derrotar a Rentistas, alejarse de Peñarol y empezar a saborear el título

La fórmula de Nacional es sencilla y permite ser enunciada de dos maneras. Una dice que línea por línea, el equipo de Álvaro Gutiérrez tiene firmeza defensiva, consistencia en el medio y un ataque letal. La otra, con más campito, simplemente dice que con Iván Alonso está robado.   

De cualquiera de las dos formas se puede explicar el 2-0 con el que los tricolores despacharon a Rentistas para afirmarse en el primer puesto del Torneo Apertura despegándose ocho puntos de Peñarol a falta de dos fechas para disputar el clásico.

Rentistas intentó plantearle ayer el escenario que más incómodo le queda a los tricolores: se cerró en el fondo con cinco defensores, soltó tres volantes bien apretados contra la retaguardia y dejó dos puntas arriba.

A Nacional, que ya demostró el poder de sus respuestas ante las mejores propuestas del fútbol uruguayo (Defensor Sporting, River Plate, Danubio, Wanderers y Racing), le tocó exhibir sus ideas.

Y justo es decirlo, no son muchas. El equipo de Gutiérrez no se caracteriza por la belleza de su estilo ni por el caudal de juego de mitad de cancha en adelante.

Sin espacio para los piques demoledores de Carlos De Pena ni terreno fértil para el hábil manejo de Gastón Pereiro o la gambeta corta de Henry Giménez, Nacional es controlable.


La aplicación defensiva de Rentistas –o el amontonamiento de piezas cerca de su área– frenó todo intento de generación de juego de parte de los tricolores.

Sin embargo, el bicho colorado falló sistemáticamente en una parte medular de su libreto: la defensa de las pelotas quietas.

Porque en un partido pensado sobre el área propia hay que dar por descontado de que se van a generar varios córners en contra y un cúmulo importante de faltas en las cercanías del área.

Nacional tuvo siete tiros de esquina en el primer tiempo y de ahí surgieron las cuatro situaciones de gol que tuvo en ese período.

Alonso no estuvo fino en las tres primeras: su primer cabezazo lo atajó Stefano Perdomo y el segundo se fue lejos cuando saltó solito en el medio del área chica.

Entremedio de ambas acciones dispuso de una media vuelta tras un rebote e increíblemente su remate se perdió en la tribuna Scarone.

Pero Sebastián Ramírez no podía controlar sus saltos y a los 43’ llegó el gol con un cabezazo implacable al segundo palo.

El partido, literalmente, se terminó en esa jugada.

Porque Rentistas no tenía plan B y porque Nacional robusteció su actitud sobre la ventaja.

Siempre lo hace. La defensa, comandada por un Diego Polenta que no sabe lo que es perder una pelota dividida, no pierde jamás la solidez. Y el mediocampo dispone del mejor doble 5 del medio local: Porras y Arismendi.

El primero mete, raspa y juega. Bien se puede decir que en este equipo que cultiva muy poco la salida por abajo, Porras es el primer atacante.   

Y Arismendi es su complemento ideal. Un jugador que busca el espacio para aumentar el espectro de juego ofensivo, que pasa bien y de primera para explotar el factor sorpresa, y que además de recuperar lastima en las pelotas quietas y colabora en el rubro en la faz defensiva.

Rentistas sintió como un abismo se abrió después de recibir el gol. Lamentó hondamente haber desperdiciado a través de David Terans la única clara que tuvo a los 35 minutos. Y después no supo cómo ni dónde hacerle daño al tricolor.

Intentó salir del fondo sin renunciar a la línea de cinco. y lo único que logró fue generar espacios para que Alonso y compañía se arrimaran al gol.

Barán –que ya había quemado una variante con la salida por lesión de Anderson– apostó por Alles y Cóccaro para el arranque del segundo tiempo. La intención era soltar a los carrileros para transformar el 5-3-2 en un 3-4-1-2 con Terans de enganche y los recién ingresados en la delantera.

Pero Nacional ni se inmutó. Porque lo tiene a Alonso. Y el 24 hace jugar a sus compañeros a puro movimiento. Es el 9 de área menos posicional del fútbol uruguayo. Permanentemente le está inventando caminos a sus compañeros para llegar al gol.

Y así llegó el segundo. Con una pirueta imposible tras un centro de Arismendi. El delantero saltó en el área y la clavó de chilena en lo que seguramente será el mejor gol del campeonato.

Los minutos restantes, salvo por un muy buen ingreso de Pochola Calzada, estuvieron de sobra. Rentistas lastimó que una práctica de suplentes contra titulares. Solo dejó claro que este Nacional está muy despegado.

 


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