Nacional entró en confianza

La cosecha de resultados positivos le dio al equipo de Lasarte seguridad en sí mismo

Lo más importante que tiene el fútbol es el resultado, de eso no debería haber dudas. Después se podrán debatir las formas de conseguirlo, si se busca con más o menos lirismo, con un equipo que prioriza la seguridad defensiva como lo hacía aquel de Álvaro Gutiérrez o con un porcentaje mayor de desparpajo como el de Juan Ramón Carrasco. A su manera, ambos fueron campeones con Nacional. Pero el resultado final siempre es el que manda, porque brinda seguridad cuando es positivo y desequilibra si es negativo. Y cuando se repite, lo bueno o lo malo se acentúa.

Es lo que le está pasando a este equipo de Nacional que conduce Martín Lasarte. A base de resultados positivos, de triunfos, está agarrando confianza, seguridad, y a un cuadro así es difícil voltearlo.

Puede jugar bien, mal o más o menos, pero encadenó su cuarta victoria consecutiva y se acomodó en la punta del Uruguayo Especial. Ganó dos partidos con agonía, contra Fénix (un tiro libre sobre el final de Martín Ligüera) y Villa Española (un cabezazo de Hugo Silveira cuando faltaba un minuto para terminar); venció a Wanderers con claridad en el marcador pero no tanto en el juego, y el sábado venció a Rampla Juniors con total justicia, jugando un gran primer tiempo y haciendo la plancha en el segundo.

La confianza individual y colectiva hace que el técnico ensaye variantes (obligadas o no) y la solidez se mantiene. En los primeros partidos del torneo le costó encontrar una defensa que respondiera a las exigencias. El sábado, sin embargo, Lasarte tuvo que cambiar dos piezas importantes y la línea de cuatro jugó como si tal cosa. Sin Jorge Fucile, integrado a la selección, y sin Diego Polenta que salió a último momento por un cuadro febril, entraron Rafael García y Alfonso Espino, y se acoplaron muy bien.

Es verdad que no son jugadores nuevos, pero en las primeras fechas, cuando aún el equipo no estaba firme, los dos tuvieron que dejar sus lugares a otros compañeros por bajo rendimiento.

Claro que la defensa también necesita el respaldo de los volantes para funcionar aceitadamente. Y el ingreso de Diego Arismendi por Gonzalo Porras le brindó ese toque de cohesión que necesitaba el equipo. Por estatura, por presencia y firmeza, Arismendi se está convirtiendo en un jugador importante para este Nacional.

De ahí hacia adelante el plantel cuenta con jugadores capaces de desequilibrar en cualquier momento y cuando todo marcha bien, Lasarte puede hasta hacer pruebas sin que merme el rendimiento. En el segundo tiempo contra Rampla puso a Sebastián Rodríguez a jugar de Martín Ligüera. Sí, el mejor volante de marca de la temporada pasada de acuerdo a la encuesta Fútbolx100 de El Observador, entró para jugar de enganche y lo hizo bien porque le sobra calidad. Lasarte no quiso arriesgar a Ligüera que tuvo una semana físicamente complicada y probó con el ex Liverpool. En otro momento, con los planetas desalineados, hubiera sido más difícil tomar esa decisión.

Después tiene variantes para jugar cerca del área rival. Leandro Barcia, Tabaré Viudez, Kevin Ramírez, Sebastián Fernández, Hugo Silveira... Salvo éste que por aptitudes físicas y técnicas le cae como anillo al dedo luchar entre los centrales, los demás pueden jugar en cualquier puesto del ataque y además hacer goles.

Lasarte ha logrado armar un equipo con su personalidad. Firme, sobrio, sin grandes luces (salvo cuando aparece el talento innato de alguna de sus individualidades) y que logró hilvanar una serie de triunfos que lo está llevando por un camino seguro cuando el campeonato empezó a tomar la recta final.

La racha

Nacional obtuvo el sábado su cuarto triunfo consecutivo en el Uruguayo Especial y Lasarte destacó el hecho de que hacía mucho tiempo que el tricolor no conseguía esa racha. Repasando las estadísticas, la última vez que lo logró dentro de un torneo corto fue en el Clausura de 2015 cuando el técnico era Álvaro Gutiérrez. Entre abril y mayo de ese año Nacional le ganó 3-1 a Rampla Juniors, 4-2 a Racing, 4-2 a Rentistas y 1-0 a Fénix.

Después no lo hizo en el Apertura 2015 ni en el Clausura 2016 con Gustavo Munúa en el banco. Ahora, venció 1-0 a Fénix, 3-1 a Wanderers, 1-0 a Villa Española y 2-0 a Rampla Juniors.

Cabe aclarar que entre el 6 y el 20 de setiembre del año pasado Nacional ganó cuatro partidos seguidos, pero con uno de la Sudamericana en el medio: 1-0 a Plaza Colonia, 3-2 a Juventud, 1-0 a Independiente Santa Fe y 4-3 a Cerro.


Populares de la sección