Nacional aprovechó el entrevero

El equipo tricolor venció 1-0 a Fénix con gol de Alfonso Espino, tras una tensa previa
El resultado parece corto, pero los tres puntos que consiguió Nacional frente a Fénix le sirven para seguir prendido en la cima de las dos tablas más importantes del Campeonato Uruguayo: el Clausura y la Anual.

En una noche polémica por lo extrafutbolístico, el conjunto tricolor ganó 1-0 con gol de Alfonso Espino y le quitó el invicto a su rival. El partido no debió jugarse. Los inconvenientes que sufrieron el técnico Rosario Martínez y el plantel de Fénix con la policía (ver nota aparte) al llegar al Parque Central, transformaron el espectáculo en una gran incógnita. Un encuentro anormal.

El inicio se postergó tres veces y empezó una hora y cuarto después de lo previsto. Los jugadores de Nacional salieron tres veces a calentar. Los de Fénix ni siquiera lo hicieron de manera corriente. Los nervios y la desconcentración tienen que haber jugado en contra de los albivioletas. Es loable la decisión de querer jugarlo, pero marca un precedente peligroso.

Cuando la pelota empezó a rodar, Nacional fue superior desde el principio, aunque le costó hacerlo valer en el marcador. Recién a los dos minutos del complemento, después de un tiro de esquina y un remate cruzado de Alfonso Espino, el tricolor selló el predominio en la red.

A esa altura del partido Fénix jugaba con 10. Si algo le faltaba al equipo de Capurro para completar la pesadilla, era que le expulsaran un futbolista en los descuentos del primer tiempo. Cavallini fue amonestado cuando arrancaba el encuentro por tirarse peligrosamente sobre Polenta y recibió la segunda amonestación en el final por tocar el balón con la mano.

Antes, el conjunto de Rosario Martínez había fallado un penal por intermedio de Maximiliano Pérez. Una falta que inventó Ferreyra en un roce entre Polenta y Waterman en el área. El disparo de Pérez se fue muy alto.

Esa fue la primera ocasión clara de todo el partido. Nacional manejaba la pelota, lo intentaba por las bandas, pero no podía vulnerar el cerrojo defensivo de Fénix. El equipo de Capurro contaba con la lucidez de Ligüera, pero poco de sus delanteros. Los defensores tricolores sobrellevaban el encuentro sin grandes sobresaltos.

Después del penal que falló Pérez, Nicolás López tomó el control del partido. Tirado a la izquierda o apareciendo por el centro, el Diente comenzó a desequilibrar. Un remate suyo lo desvió el golero Denis al córner; después Fernández cabeceó alto un centro del 9, y cerca del final dibujó dentro del área, se metió entre tres defensores y remató afuera.

Cuando el primero tiempo se estaba terminando, Fernández estrelló un remate en el travesaño desde el área chica.

Con el gol arriba y un hombre de más, Nacional fue en busca del segundo. Tuvo oportunidades, encontró espacios y lo buscó de todos lados. Con disparos desde afuera del área, llegando por las bandas y con envíos aéreos.

Careció de puntería y terminó con cierto sufrimiento, porque aunque dominó a su adversario, el 1-0 nunca es garantía. Fénix se acercó al área con la velocidad de Waterman, pero se encontró con otra noche exuberante de Polenta, que le ganó todos los mano a mano.

Nacional presentó anoche en el Parque Central el equipo que más se acerca al ideal. Después de sufrir la baja de seis jugadores por paperas, recuperó para este encuentro a Gonzalo Porras y Sebastián Fernández.

El volante tal vez sintió un poquito más la falta de actividad, pero el delantero se transformó en una de las figuras de la cancha con su ambición en ataque y las ganas de siempre.

El tricolor no tiene respiro y no puede aflojar ni un centímetro. Aunque el miércoles enfrenta a Corinthians por octavos de final de la Copa Libertadores, anoche se tenía que jugar todo porque el Clausura está muy parejo y un rato antes había ganado el líder Plaza Colonia.

Nacional venció emocionalmente a Fénix. Aprovechó las circunstancias previas al encuentro y consiguió con fútbol un resultado trascendente.

"Un buen triunfo"

Sebastián Fernández dijo que antes del partido hubo "un entrevero bárbaro, no teníamos idea de que pasó, por suerte no fue nadie de Nacional. Durante el partido intentamos mover la pelota por todos lados y conseguimos un resultado importante". Espino, autor del gol, dijo que "me faltaba terminar bien las jugadas y hoy por suerte se me dio el gol pero hay que seguir mejorando". Ahora se viene la Copa.

Espino marcó el gol 500

Alfonso Espino no solamente marcó su primer gol con la camiseta de Nacional, sino que también se trató del número 500 del Campeonato Uruguayo. Cuando comenzó la novena fecha se llevaban convertidos 491 y desde las redes sociales la AUF consultó a sus seguidores quién marcaría el medio millar. Finalmente fue el lateral izquierdo de los tricolores. Seguramente habrán sido pocos los que acertaron.

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