Nacional acopia para 2013

Los tricolores alimentan con victorias el milagro de llegar al título e invierten en la Anual, que puede decidir mucho en mayo del año próximo

Sin más expectativas que esperar un milagro para conseguir el título del Apertura, porque cuando faltan nueve puntos para el final del torneo los tricolores están a cuatro del líder Peñarol y por encima de los albos en la tabla figuran Defensor Sporting y El Tanque Sisley, el cierre del primer semestre se torna tortuoso. Porque el hincha no imaginaba encontrarse en estas circunstancias sino mirando desde arriba, como se acostumbró a hacerlo desde 1998. Pero por el fútbol que desplegan los tricolores –que sigue padeciendo la dependencia de Álvaro Recoba–, y porque Nacional no consiguió todavía, cuando ya debería hacerlo porque está finalizado el primer semestre, jugar con la soltura, fluidez y caudal de fútbol que le permita transitar por las canchas con porte de equipo grande. Es cierto que le ganó a Juventud, pero empezó perdiendo ante un discreto equipo de Las Piedras, y desde la cancha nunca subió a la tribuna la sensación de superioridad sino de leve ventaja, que se plasmó en el segundo tiempo. Y cuando eso sucede, desde las gradas se bajas tímidos aplausos, pocas palabras de aliento y los cánticos monótonos de una hinchada que no encuentra razones para exigir aún más la garganta.

De todas formas, aunque el fútbol tricolor no impresiona por su calidad por estos días, los dirigidos por Gustavo Díaz volvieron a sumar de a tres puntos y eso, pensando en un campeonato de dos torneos cortos (Apertura y Clausura) adquiere valor superlativo. Porque cuando los ánimos no están inflados por la posición en la tabla, sino disminuidos porque venían de tres partidos sin triunfos (dos derrotas y un empate) y un cuarto puesto, regresar a la victoria vuelve a dibujar una sonrisa en el rostro del hincha y del equipo.

Eso en definitiva es una buena señal en el camino que recorre Nacional, porque lejos de distanciarse de los punteros mantiene su lugar en la tabla, y encuentra donde refugiarse en tiempos en los que necesita ganar pensando en 2013.

Lo que suceda en los tres próximos partidos marcará el recorrido de los tricolores en la Tabla Anual del próximo año, y el rumbo deportivo que tomará Nacional bajo la conducción de un nuevo presidente, porque el segundo sábado de diciembre más de 12.000 socios irán a las urnas. Además, porque el técnico Díaz aún no pudo conseguir la regularidad que pretende para su equipo, y el fútbol de Nacional depende en exceso de las genialidades de Recoba, que otra vez ayer fue el mejor exponente de un conjunto albo que funcionó al ritmo del veterano futbolista.

Tampoco es un desastre Nacional. Que se entienda bien. Porque a lo largo del Apertura tuvo momentos de brillantez, siempre al ritmo de Recoba, pero nunca consiguió las condiciones básicas para estar primera en la tabla de posiciones.

El calendario de los albos marca que aún deben jugar con Racing, el próximo sábado,  con Progreso y cerrará en la última fecha ante Wanderers. Lo que consiga Nacional en los tres próximos fines de semana será clave para conocer cómo se posicionará el conjunto tricolor para 2013, si Peñarol sigue a mano de los albos en la tabla del año o si se distanció en esa clasificación que tanto valor tiene en mayo próximo, cuando se defiene el Campeonato Uruguayo.


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