Nacho, ¡qué mala pata!

Desde su arribo a los albos, en agosto del año pasado, Ignacio González no ganó títulos, perdió clásicos, se desgarró dos veces y hasta fue a prisión


Cinco de agosto del año pasado. Ignacio González pone la firma en Nacional y el mercado de pases se sacude. Los tricolores hacen la gran contratación de la temporada. Un jugador de selección, fogueado en Europa. A un año y casi dos meses de su arribo, el balance de sus prestaciones no es positivo. Porque en el camino le pasó de todo.

Sí. Aquella ilusión que despertó su desembarco en el Parque Central se convirtió en realidad en apenas 13 días: debut ante Racing, gol y triunfo por 1-0.

Titular en el ciclo de Rodolfo Arruabarrena y abanderado del juego del equipo, el Nacho tuvo su mejor rendimiento en el primer semestre con la tricolor.

Jugó 12 de los 15 partidos del Apertura, todos de titular y marcó los cuatro goles que lleva en filas albas. Pero en el fútbol mandan los resultados. Y Nacional perdió el título al caer en la última fecha ante Fénix. Además, cayó en el clásico 3-2 donde fue titular.

Los tres encuentros que se perdió (Juventud, Liverpool y Defensor Sporting) fueron por lesión: hematoma lineal de 20 milímetros en el tendón detrás de la rodilla derecha tras chocar contra Sergio Blanco, de Wanderers, a los seis minutos de juego.

El sábado pasado, también ante Wanderers, sufrió desgarro de isquiotibiales por lo que estará al menos tres semanas de baja. En esa ocasión iban 10 minutos de juego. Una coincidencia: en ambos partidos su sustituto fue Álvaro Recoba.

Esa nueva razón se sumó para que este 2014 sea un auténtico calvario para el talentoso jugador.

El martirio comenzó el lunes 10 de enero cuando en la disputa del clásico correspondiente a la Copa Antel participó de una pelea entre jugadores de ambos bandos.

La Justicia le tipificó el delito de riña junto a otros ocho futbolistas. Fue procesado sin prisión.

No pudo arrancar la temporada donde los tricolores afrontaron Copa Libertadores y Clausura.

Se perdió cinco encuentros por el torneo internacional y ocho por el local.

Bajo el mando de Gerardo Pelusso disputó cuatro encuentros y en tres de ellos fue suplente.

Le tocó entrar en el clásico del 5-0 cuando su equipo perdía 4-0. “Es el cambio que el entrenador nunca quiere hacer, le pedí disculpas antes de que entrara”, confesó la semana pasada, en FoxSports Radio, Pelusso.

Con la llegada de Álvaro Gutiérrez, ya en el pasado Clausura, recuperó la titularidad.

Pero los 10 días de arresto que sufrió por no pedir permiso para salir del país (en ocasión de la disputa de la Copa Teresa Herrera) le impidió arrancar la temporada oficial.

La lesión de Sebastián Fernández le abrió un lugar. Sin goles ni desequilibrio, pero con correctas actuaciones, defendió la titularidad. Pero el sábado se volvió a lesionar. ¡Qué mala pata!


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