Murray y Djokovic en la acostumbrada final de los lunes

El US Open finalizará un lunes por quinto año consecutivo. La final está programada para la hora 17 de Uruguay

Una vez más, tal como sucede desde 2008, la final masculina del US Open se llevará a cabo un lunes, un día después de lo previsto, ya que el mal tiempo de la época sobre Nueva York impidieron, por quinto año consecutivo, cumplir con la programación de las últimas jornadas.

En el caso de 2012, el sábado fue el gran problema. El día empezó con lluvia y después un fuerte viento azotó Flushing Meadows. Lo que obligó a los organizadores a posponer para el domingo la final femenina y la segunda semifinal masculina. La primera semi se disputó en condiciones casi imposibles.

El sábado el británico Andy Murray consiguió el pase a la final al derrotar en cuatro sets (5-7, 6-2, 6-1 y 7-6 (7)) al checo Tomas Berdych. Luego fue el turno del serbio Novak Djokovic y el español David Ferrer, pero el encuentro fue suspendido cuando el marcador favorecía al español 5-2.

Pese a que en ese momento el sol reinaba y el viento no era superior al que habían soportado Murray y Berdych, la suspensión llegó alegando que se pronosticaba un temporal y se temía por la seguridad de los aficionados.

De esta manera, el domingo quedó reservado para completar la instancia de semifinales, en la que se impuso Djokovic por 2-6, 6-1, 6-4, 6-2 y para la definición entre las mujeres, ganada por la estadounidense Serena Williams ante la bielorrusa Victoria Azarenka en cifras de 6-2, 2-6, 7-5.

Este lunes, entonces, será el turno de los hombres. A partir de la hora 17 de Uruguay (16 local) Djokovic y Murray saltarán al Arthur Ashe Stadium para pelear por el título del US Open.

Ambos conocen lo que es jugar un lunes la final de este torneo. Murray lo vivió en 2008, cuando perdió su primera final del US Open ante el suizo Roger Federer. Ahora tendrá la oportunidad de cambiar la historia y establecer otro hito en su carrera si gana el partido ante Djokovic y consigue estrenar los títulos de Grand Slam.

Por su parte, Djokovic sabe también de este asunto porque los dos últimos años disputó la final en Flushing Meadows un lunes y ambas ante el español Rafael Nadal, con el que perdió en el 2010 y ganó en el 2011.

En 2009 se vivió la misma historia, pero esa vez el campeón fue el argentino Juan Martín del Potro, quien venció a Federer.

En la edición 2012 el problema de la lluvia volvió a ser el rompecabezas para los organizadores, que descartaron a corto plazo la construcción de un techo retractable para la pista central Arthur Ashe Stadium, como se utiliza en Wimbledon.

Sin embargo, cada vez suena con más lógica el establecer el lunes de manera oficial como el último día del torneo.

"No hay nada decidido, se trata de analizar cada año todo lo que sucede dentro de la organización del torneo, y la posibilidad de alargarlo un día más forma parte de ese proceso, pero nada más", explicó el director del torneo, David Brewer.


Fuente: En base a EFE

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