Murray dispuesto a iniciar su era

El año pasado, el escocés se sacó la mufa de los Grand Slams al ganarle a Djokovic el US Open y ahora inauguró su temporada conquistando el ATP de Brisbane marcando la cancha para disputar el Abierto de Australia

Andy Murray siente que le llegó la hora. Como a Rafa Nadal en 2008 o Novak Djokovic en 2011, el escocés está dispuesto a asaltar el número uno del tenis mundial.

El número tres del mundo derrotó el domingo al búlgaro Grigor Dimitrov por 7-6 (0), 6-4, en una hora y 31 minutos de juego y revalidó su título de Brisbane.

Pero llegar al tope del ranking ATP no le será nada fácil. Murray arrancó la temporada 4.920 puntos debajo del líder Djokovic y a 2.265 del escolta, Federer.

Ganar en Brisbane significó no dejar puntos por el camino. Pero también reforzar la confianza de cara al Abierto de Australia, primer Grand Slam del año que arranca el próximo lunes.

En Melbourne, Murray, de 25 años, defenderá 720 puntos mientras Nole tiene la presión del campeón: 2.000 unidades.

Es la primera oportunidad de recortar diferencias. Si es campeón ya se anota 1.280 puntitos en el primer mes de la temporada y Nole resta según hasta donde llegue.

Con un Federer que anunció en su gira por Sudamérica que este año no disputará tantos torneos en el circuito, Murray debe enfocarse en Djokovic.

Es que el serbio le ganó el año pasado en semifinales de Australia, en las finales de los Masters 1000 de Miami y Shanghái y en el grupo del Torneo de Maestros, en Londres.

En contrapartida, el británico logró derrotarlo en tres ocasiones: semifinales de Dubái y Juegos Olímpicos, y –lo más importante– la final del US Open.

Ese deberá ser el clic en la carrera de Murray que al igual que su entrenador, el checo Ivan Lendl, perdió sus primeras cuatro finales de Grand Slam antes de conquistar la primera.

Por lo que Australia cobra más importancia en el destino del ranking, tanto para Murray como para Djokovic.

Y más porque al ser 1 y 3 en el ranking irán por el mismo lado del cuadro para encontrarse, en caso de que ambos avancen, nuevamente en semifinales.

El recorrido
Para conocer el destino de un tenista hay que saber de dónde viene.

El año pasado de Murray fue menos prolífico que otros en su carrera pero más valioso.

En 2009 ganó seis títulos, en 2008 y 2001 cinco, al tiempo que el año pasado solo se llevó tres.

Sin embargo, entre esos tres destacan el oro olímpico, alcanzado en Wimbledon tras derrotar a Djokovic y Federer en las instancias decisivas, y el US Open.

Deberá mejorar en el polvo de ladrillo –su debilidad– y cuidarse en esos torneos previos a una gran cita, como Queen’s o el cemento norteamericano que antecede al último Grand Slam del año.

La tarea no será sencilla. Nole tiene una buena diferencia y cerró el año pasado recuperando el número uno.

Federer es accesible porque bajará el pie del acelerador. Y Nadal aún no es amenaza por su lesión. Murray tiene el desafío en sus manos.


Fuente: El Observador

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