Munúa y las pruebas para el clásico: ¿ensayo o confusión?

El DT dijo que tiene claro el equipo, pero probó con dos distintos, tal vez para despistar
Las decisiones que toma un entrenador en la semana previa a un partido importante marcan el estado de ánimo, el momento deportivo o el nivel de incertidumbre que tiene para conformar el equipo. A veces es inseguridad y en ocasiones trata de confundir al adversario.

Gustavo Munúa dijo ayer que tiene "claro" cuál será la alineación que presentará el domingo a la hora 16 en el Estadio Centenario para enfrentar a Peñarol. Sin embargo, entrenó tres días puertas adentro del Parque Central, programó la concentración para hoy (un día antes de lo habitual) y ensayó con dos equipos totalmente distintos.

El miércoles lo hizo con un mediocampo conformado con Santiago Romero, Sebastián Eguren, Gonzalo Porras y Mathías Abero, y ayer con Santiago Romero, Gonzalo Porras, Rodrigo Amaral e Ignacio González. Aunque en los papeles mantiene la figura de 4-4-2, las características de los futbolistas determinan estilos diametralmente opuestos.

La primera conformación tiene una mayor tendencia a la recuperación de la pelota y menos proyección ofensiva, y la segunda al revés: más fútbol y menor aptitud para la destrucción.

"Son variantes que tenemos. Al equipo lo tengo claro, pero también probamos situaciones que se pueden presentar en el partido y es lo que estamos haciendo estos días", expresó Munúa.

El técnico tricolor agregó que "como en cada partido miramos todo, tomamos nuestras precauciones frente a los rivales, pero lo que más nos interesa es nuestro juego, el que intentamos desplegar desde que iniciamos la pretemporada".

Nacional llega al clásico con dos resultados adversos. Perdió cinco de los últimos seis puntos y también el liderazgo del Apertura. Necesita ganarle a Peñarol para depender de sí mismo en la recta final del torneo que comprende tres partidos más. Sufrió defensivamente en los últimos dos partidos, pero el casi seguro regreso de Jorge Fucile en el lateral derecho al menos le agrega años de experiencia a la línea de cuatro, que contra Racing tuvo un promedio de 22. Fucile cumple 31 este mes.

Además le permite al técnico alinear a los dos mejores centrales del momento: Sebastián Gorga y Diego Polenta.

El quid está en el mediocampo, una zona que fue mutando a medida que transcurría el torneo. Empezó con el doble cinco Romero-Porras y tres jugadores delante de ellos. Se transformó luego en dos volantes de marca (Romero y Porras), uno mixto (Abero) y un enganche (Amaral o González).

Contra Sud América jugó solo Porras y Nacional perdió. Volvió a la anterior figura frente a Racing y empató. Munúa y los jugadores dicen que nunca se apartaron de la idea inicial y que solo han tenido altibajos en algunos partidos.

El equipo de ayer fue: Conde, Fucile, Gorga, Polenta, Espino, Romero, Porras, Amaral, González, Fernández y Alonso. ¿Será ese?

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