Mugica se fue con toda la gloria

El campeón de América y del mundo, como jugador y como técnico, murió ayer


El fútbol uruguayo despidió ayer a uno de sus máximos ganadores: Juan Martín Mugica, quien se dio el lujo de conquistar la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental, tanto como jugador y entrenador, siempre con los colores de Nacional, club en el que está considerado entre sus principales glorias.

Ayer, justo el 11 de febrero, día en el que se cumplieron 35 años de la conquista en Japón ante Nottingham Forest con él como entrenador, Mugica murió. A los 72 años puso fin a una carrera que comenzó en su Paysandú natal y que tuvo su llegada al fútbol profesional en 1961, cuando fue contratado por Rampla Juniors.

El lateral izquierdo con subida y una pegada muy fuerte, fue fichado por los tricolores en 1966. "Fue un entrañable amigo del alma", dijo Juan Carlos Blanco. "Lo recuerdo como lo conocí por allá en el 65 y 66 cuando Nacional lo compró a Rampla y después de ahí nos hicimos compañeros", comentó ayer a El Observador TV.

En los albos se afianzó y pasó a ser protagonista por su eficacia a la hora de patear penales debido a la violencia de sus remates, lo que lo llevó a ser uno de los mejores ejecutantes del país. El arquero de Huracán Buceo, Luis Aguerre, fue el único que le atajó un penal, lo que le costó –según las anécdotas– haber quedado con un fuerte dolor en la mano. El otro que falló, ante Racing, fue por resbalarse.

Su momento de mayor gloria llegó en 1971, cuando los tricolores fueron campeones de América y la Intercontinental bajo la dirección técnica de Washington "Pulpa" Etchamendi. En la final ante Estudiantes disputada en Perú, Mugica comenzó como suplente y luego ingresó, al igual que ante Panathinaikos en el Centenario.

Sus buenos rendimientos lo llevaron a la selección uruguaya. Fue campeón de la Copa América de 1967 y disputó el Mundial de México 1970, en el que anotó un recordado gol ante Israel.

Hombre récord
Tras su paso por el fútbol francés (ver apunte) y terminar su carrera como jugador en Liverpool, en 1978, y en Defensor, en 1979, al año siguiente comenzó su carrera como técnico en Nacional y volvió a llenarse de gloria.

"Juan llegó con su estilo que revolucionó un poco el fútbol uruguayo y que sorprendió a nivel internacional", dijo Blanco, quien pasó a ser dirigido por quien hasta hace unos años había sido su compañero. "Con ese estilo tan personal de Juan conseguimos el Uruguayo, la Libertadores y la Intercontinental", destacó el actual secretario técnico de los bolsos.

El cuerpo técnico de Mugica tenía al profesor Esteban Gesto como su socio en la preparación física, lo que también impactó en aquel Nacional de 1980, que le ganaría la Libertadores a Inter de Porto Alegre y la Intercontinental a Notthingham Forest.

Con ese título obtuvo el particular récord de ganar la copa continental y la intercontinental como jugador y DT, algo que solo lograron el uruguayo Luis Cubilla y el holandés Frank Rijkaard, aunque con distintas camisetas.

¿Y cómo era como DT? Algunas de sus frases pintan su estilo. "Cuando entrás a la cancha tenés que saber imaginarte cosas, preparar los partidos y después sacar el mayor provecho posible. No podés dejar escapar un solo detalle", dijo al portal LR21. "Uno tiene que bajarse del caballo y mantener su presencia ante todo. Hay que aprovechar al máximo las virtudes del equipo al que uno dirige".

Para Mugica, lo efectivo estaba por encima de lo atractivo. "A mí me interesa que el equipo juegue bien y no bonito. Ningún equipo juega bonito. Solo lo hizo Brasil en su momento", dijo cuando dirigía en El Salvador. "¿Qué es jugar bien? Un equipo ordenado, con estructura, en el que los jugadores saben lo que deben hacer", señaló el campeón que se fue con todos los trofeos. l

Populares de la sección