Mou vs Pep, versión Premier

Manchester será la sede del nuevo clásico entre los dos entrenadores
Manchester, una ciudad tranquila del norte de Inglaterra de poco más de 500.000 personas, pasará a ser la próxima temporada la nueva capital del fútbol con la llegada de José Mourinho y Pep Guardiola a los bancos de United y City, respectivamente.

Todavía no han empezado a trabajar ninguno de los dos técnicos, pero los hinchas de ambos conjuntos, aficionados al fútbol en general, medios de comunicación y hasta gente a la que le es indiferente el deporte rey están expectantes por ver cómo será la convivencia en Manchester de estos dos viejos conocidos.

Cuatro años después de verse las caras con asiduidad en España, cuando estaban al mando de Real Madrid y Barcelona, Mourinho y Guardiola coincidirán de nuevo en una misma competición, la Premier League.

78 por ciento. Es el promedio de puntos ganados por Guardiola quien ha dirigido 254 partidos.

Los dos trabajaron juntos allá por el año 1996, cuando uno era ayudante del inglés Bobby Robson en la Ciudad Condal y el otro lideraba el conjunto azulgrana en su rol de capitán.

Mucho más tarde, con ambos ya dirigiendo desde la banda, la rivalidad se fue acrecentando. Los encontronazos se repitieron prácticamente cada año, con Pep en las filas de Barcelona y Mourinho primero en Chelsea y luego en Inter de Milán y Real Madrid.

68,8 por ciento. Es el promedio de puntos ganados por Mourinho en los 513 partidos dirigidos.

Su último reencuentro sobre un campo de fútbol fue en 2013, en la final de la Supercopa de Europa, cuando el portugués arrancaba su segundo periplo en las filas de los 'blues' y el catalán iniciaba su andadura como entrenador de Bayern Múnich.

Sin embargo, ahora no sólo coincidirán en la misma competición, sino que también compartirán ciudad: Mourinho en la parte roja y Guardiola en la azul de Manchester.

Ayer, después de varios días de rumores y especulaciones, se hizo oficial el nombramiento de Mourinho como nuevo entrenador de los diablos rojos. Ahora se espera que el luso, quien en su primera experiencia en Chelsea se autodenominó "The Special One" y en su segunda "The Happy One", dé menos titulares a la prensa y que se hable más de la pelota.