Moller: “Siempre me tildaron de defensivo, pero hice jugar a varios”

El entrenador de El Tanque Sisley dijo a El Observador que mira los equipos de Bielsa y Pellegrini, así como los de Simeone y Mourinho. “No me voy a alejar nunca del fútbol”, señaló

La charla con el entrenador de El Tanque Sisley, Raúl Moller, para la nota sobre el momento que vive su equipo como uno de los líderes del Torneo Apertura dejó mucha tela para cortar. El experimentado DT de 63 años contó a El Observador cómo es trabajar con su hijo Ricardo, cuáles son sus entrenadores preferidos en la actualidad y cuánto disfruta dirigir.

Además, se refirió a quienes lo consideran un DT defensivo. “En Defensor pusimos a Marcelo Tejera con 14 años en Primera división y ese no le pegaba de punta y para arriba. Y después me tocaron cantidad de muchachos como el Betito Acosta, acá con Gastón Machado, ahora me sucede con Felipe Rodríguez. ¿Y cómo? Soy tan destructor, pero algunos juegan en los equipos míos”, dijo

¿Cómo es trabajar con su hijo Ricardo en el cuerpo técnico?

En definitiva el que trabaja más en cancha es él. Y me facilita mucho más porque el conducir un entrenamiento lleva a que uno se pierda muchos detalles, porque está proponiendo el trabajo. Él, que ya lleva unos años trabajando junto a nosotros se ha desarrollado y, hoy por hoy, con toda la información que se dispone y gente amiga que nos facilita material de lo último que se hace en los mejores equipos del mundo, eso hace que sea muy interesante para los futbolistas, ya que ven que no hay repetición de trabajo, todo es variado día a día, lo que ayuda a que no sea tedioso o pesado venir al entrenamiento. El fútbol es alegría y la gente tiene que estar contenta de que hoy te toca venir a entrenar en un día soleado, es una belleza, algo motivante, es vida. Es lo que le pasa a uno. Yo hace 45 años que estoy en el fútbol profesional, me vine en el 69 desde Dolores y hace 45 años que esto es parte de mi vida. Estar con gente joven, al aire libre, es realmente motivante y una satisfacción.

¿Tiene discrepancias con él?

Evidentemente, tenemos muchas. Por eso yo creo que va a ser un gran entrenador. Tenemos muchas, con el respeto lógico. No es que estemos siempre de acuerdo, ya sea en los trabajos, en la constitución del equipo, en los cambios, como ocurrió en pleno partido el fin de semana pasada. Cada uno aporta lo que debería hacer el equipo, analizamos y en función de eso, el que tiene la última palabra soy yo, pero es muy bueno tener otra cabeza que está mirando, pensando. Eso ayuda. Obviamente, con la confianza que uno tiene en él. Es muy reconfortante y gratificante cuando las cosas salen bien, es una doble satisfacción.

¿Cómo se nutre de información para estar al día de otras tendencias tácticas?

Ahora es mucho más fácil. Antes había que espera cada mundial para ver cuáles eran las tendencias o los sistema, como el famoso 4-2-4, o el 4-3-3, que se fueron dando y gestando en los mundiales. Luego la “Naranja mecánica” cuando apareció Holanda en el 74. Se daba en los mundiales. Pero ahora no, porque si alguien hace algo distinto en pocos minutos recorrió el mundo. Con los trabajos es lo mismo. Y los que tuvimos la oportunidad de hacer vínculos importantes con gente que está en el exterior y en los países top más avanzados en tecnología, inversiones y logística… Porque la gente siempre piensa en el final, si pone a Juan o Pedro, pero no es así. El tema es llegar en las mejores condiciones con todo el grupo al momento de la competencia que es la que va dar la medida de la que uno tiene  o si acertó o no con lo que planteó. En ese caso tenemos la fortuna de tener gente amiga vinculada a los mejores técnicos del mundo.

¿Y a qué entrenadores les gusta mirar?

Me gustan varios: Bielsa, Pellegrini, que a su vez por amigos comunes estamos muy cerca y nos suministra muchísimo material. También lo de Simeone ahora, lo de Mourinho también en determinadas cosas, otras no. Uno se embandera o le presta mayor atención, por encima de que el éxito, porque en esto hay que ganar, es el que lleva a tratar de repetir determinadas cosas que hacen esos entrenadores.

¿Cómo trabaja para fichar jugadores?

Sigo los partidos de la B, miro todo. Voy a todas las canchas y ya estoy pensando que este sábado comienza la B. Me encanta mirar fútbol y eso ayuda mucho, y también los tiempos. Al hacer tanto tiempo que estamos en esto hay una cantidad de entrenadores que han sido futbolistas que yo dirigí. Entonces consulto esos mismos muchachos, cuando tengo alguna duda de un jugador, no en cuanto a su juego, porque si me interesan los veo mucho, pero sí en cuanto a su carácter, su profesionalismo para entrenar u esas cosas que en estos equipos se transforman en aspectos muy trascendentes, porque evidentemente nosotros no concentramos, es difícil que podamos hacer doble horario y ese tipo de cosas.

¿Y cómo es tener a Freddy Varela como presidente?

Lo que pasa es que la imagen de Varela que se conoce es la que transmiten los medios por sus dichos y sus gestiones, pero es alguien que vive 100% para el club, lo que es muy difícil porque la mayoría de los dirigentes de otros equipos tienen otras tareas y otra edad que están en plena tarea de sus profesiones o empresas. Él no, él se dedica puramente a esto. Entonces en ese sentido es una ventaja importante. Después lo otro hay mucho de folklore con él, por sus expresiones que les gusta trasmitir o demás. Acá con nosotros es bien claro el relacionamiento. Él no se involucra, ni sabe quién va jugar o quién no va a jugar. A veces viene, a veces no. Anda ahí. Pero él no participa del vestuario ni menciona con referencia al equipo, que es algo tentado, porque hay dirigentes de clubes que tienen confianza con el entrenador y le preguntan constantemente o dicen quién juega o quién no. Varela, en ese sentido, no pregunta.

¿Qué opina cuando se dice que tiene un juego defensivo?

Yo nací con ese mote en la dirección técnica. Nos tocó dirigir a Progreso primero y jugábamos con tres puntas y un enganche, y el enganche era Pedrucci que fue el primer pase que hizo Progreso al exterior, porque de ahí lo vendieron a Francia. Y jugaban Miqueiro, Peirano y Prospero Silva de delanteros. Jugaba así y ya decían que era defensivo… Después voy a Defensor y lo mismo: jugaba “Manteca” Martínez, Servando Vecino y Larrañaga y el enganche era Miranda que fue el goleador del campeonato. Y decían que era defensivo… Y eso no me preocupa, es gente que no analiza, que no ve. Hoy por hoy, cuántos equipos hay que juegan con un punta solo y no dicen nada. En Defensor pusimos a Marcelo Tejera con 14 años en Primera división y ese no le pegaba de punta y para arriba. Y después me tocaron cantidad de muchachos como el Betito Acosta, acá con Gastón Machado, ahora me sucede con Felipe Rodríguez. ¿Y cómo? Soy tan destructor, pero algunos juegan en los equipos míos... Como digo eso, digo lo mismo de otros equipos en los que estuve y a varios jugadores de calidad le influimos en su trayectoria.

Con 63 años de edad, ¿ha pensado en su retiro como DT o todavía tiene cuerda?

Disfruto mucho, pero tampoco soy eterno. Aquí no depende de uno, depende de los resultados. Yo ni como futbolista no como entrenador tuve empresarios que me colocaran en determinado lugar, a mí siempre han venido dirigentes de los clubes a contratarme. Y eso para mí es un orgullo porque en definitiva valoran lo que uno hace. Y va a llegar un momento en que no me vengan a buscar... Ahí sí, dejaré. Pero no me voy a alejar nunca del fútbol. Porque así no dirija o no conduzca profesionalmente, lo voy a hacer de otra forma. Porque es mi pasión y me gusta. Ya tengo unos cuantos nietos en el baby futbol y trabajaré en baby fútbol, Liga Universitaria o lo que sea, pero lejos del fútbol no me vea nunca. Mientras me pueda desplazar o haya gente que me escuché o me atienda voy a seguir. Eso sin dudas. La motivación no me falta, si esto es lo más lindo que hay, es un placer. Nací en colonia Concordia, en Dolores, y desde ahí todo lo que hice lo hice pensando en ser jugador de fútbol, estar cerca del fútbol, y ser veterinario. Dos pasiones que las pude redondear y cristalizar.

Varela: “Moller es un DT de lujo para cualquier cuadro local"

Para el presidente de El Tanque Sisley, Freddy Varela, el secreto del momento del club es el entrenador: “Moller es un DT de lujo para cualquier cuadro local. Y más de lujo para El Tanque”, comentó a El Observador. “Es un DT de primera categoría, se puede hablar con él e intercambiar ideas, pero nunca me metí en el vestuario”, agregó el dirigente.

Varela explicó que el técnico prefiere que los jugadores no concentren y vayan directo a los partidos, como ocurrió días atrás cuando fueron al Parque Central, por su cuenta, a enfrentar a Nacional, lo que fue cuestionado. “Él prefiere no juntar a los jugadores a almorzar antes de los partidos, prefiere que vayan directo al partido. El DT no quiere que concentre, es una decisión de él y yo lo respeto”.

Además, el titular de El Tanque aclaró que él no le ofreció US$ 3.000 a sus jugadores por ganarle a los tricolores, sino que fue un premio que le surgió espontáneamente tras el partido. “No ofrecí nada por ganarle a Nacional. Fue un premio espontaneo que se me ocurrió tras el triunfo por el esfuerzo que habían hecho. De mi bolsillo les regalé US$ 3.000 para que repartan. El otro día, ante Rentistas, también me pidieron –bromeando- y les dije que no podía”, comentó.


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