Millonaria maniobra fraudulenta en Río 2016

El Tribunal de Cuentas de Río de Janeiro identificó millonarios desvíos en el proyecto de construcción de la línea del metro olímpico

El Tribunal de Cuentas del Estado (TCE) de Río de Janeiro informó hoy en un comunicado que las irregularidades detectadas por sus auditores representan pérdidas para los cofres de este estado brasileño por valor de 2.490 millones de reales (unos 732,4 millones de dólares).

Para resarcir parte de esas pérdidas, el tribunal determinó que el estado retenga los pagos por 1.297 millones de reales (unos 381,5 millones de dólares) que aún tiene que hacerle al consorcio que se adjudicó el contrato para construir la Línea 4 del metro de Río de Janeiro.

La ampliación del metro de Río de Janeiro exigió seis años de obras y una inversión de 10.400 millones de reales (unos 3.058,8 millones de dólares). El consorcio es integrado por algunas de las principales constructoras de Brasil, entre ellas Odebrecht y Queiroz Galvao, ambas ya condenadas por su responsabilidad en el gigantesco escándalo de corrupción de la petrolera estatal Petrobras.

La línea, diseñada para conectar los barrios más turísticos de la ciudad con Barra de Tijuca, donde se levantó el Parque Olímpico, fue inaugurada pocas semanas antes de la apertura de los Juegos Olímpicos Río 2016. Fue uno de los compromisos asumidos por Brasil con el Comité Olímpico Internacional (COI) y forma parte del llamado legado olímpico ya que los 16 kilómetros de esta línea fueron fundamentales para el desarrollo de los Juegos.

El Tribunal de Cuentas envió los resultados de su auditoría a la Fiscalía para que determine responsabilidades y la posible apertura de un proceso penal. El organismo afirmó que su auditoría iniciada en julio de 2015 tuvo una "dimensión inédita" por el "enorme volumen de recursos empleado en una obra pública y por la complejidad del proyecto".

El presidente del tribunal, Jonas Lopes de Carvalho Junior, dijo que la investigación constató "un gigantesco daño a los cofres públicos" y que el actual gobernador de Río de Janeiro, Luiz Fernando Pezao, así como su antecesor, Sergio Cabral, tendrán que explicar por qué firmaron una serie de adiciones al contrato inicial que elevaron significativamente el valor de la obra.

Cabral fue arrestado la semana pasada por supuestos sobornos para favorecer a diferentes constructoras en los contratos de obras públicas, entre ellas algunas de las desarrolladas para los Juegos Olímpicos.


Fuente: EFE