Messi Jr, ¿condenado al fracaso?

Edinho, el no reconocido de Maradona, Cruyff, Forlán y Montero son algunos de los jugadores que continuaron el camino de sus padres

Tal vez el hijo de Lionel Messi, que nació este viernes en Barcelona, siga los pasos de su padre, como ocurrió con Pelé, Johan Cruyff y el hijo no reconocido de Diego Maradona y algunos otros. En la mayoría de los casos la historia habla de jugadores que estuvieron lejos de emular a sus padres, aunque el fútbol también regala algunos casos en sentido contrario. Pero en definitiva, los hijos de las grandes estrellas del fútbol mundial, ese sitial al que ha ingresado Messi hace un buen rato, nunca han llegado a la altura de sus padres.

Edinho, el del astro brasileño, defendió a Santos como su padre, pero de arquero. Sin embargo, la trascendencia de pública no la obtuvo por sus dotes futbolísticos, sino por lavado de dinero y tráfico de drogas. Por esta razón, incluso, terminó preso en 2005.

Diego Armando Sinagra es hijo extramatrimonial de Maradona cuando jugaba en Napoli de Italia en la década del 80. En esa etapa, mantuvo una relación con Cristina Sinagra cuando estaba casado con Claudia Villafañe. El hijo no reconocido del astro argentino juega en El Porvenir de Argentina, pero supo defender a un humilde equipo de Nápoles y también a la selección italiana de fútbol playa en 2008.

Y, a propósito de Maradona, su nieto, hijo de Sergio Agüero, reúne los mejores antecedentes genéticos para convertirse en una estrella del fútbol mundial. Benjamín, con solo dos años, ya ha demostrado pegarle bien fuerte a la pelota.

Si de argentinos se trata: Juan Sebastián Verón siguió los caminos de su padre en Estudiantes de La Plata. Ambos fueron campeones de América en sus respectivas épocas. Gonzalo y Federico Higuaín continuaron los pasos de su padre, Jorge, en River Plate y ahora uno brilla en Real Madrid y otro juega en el fútbol argentina.

Zinedine Zidane le puso de nombre Enzo a su hijo, porque le gustaba cómo jugaba Francescoli. Ahora juega en las divisiones formativas de Real Madrid. En España, Sergio Busquets, mediocampista de Barcelona, continuó el camino de su padre Carlos, mientras que "Pepe" Reina, arquero de Liverpool, compañero de Suárez, es hijo de Miguel, quien atajó en Barcelona y Atlético de Madrid. En Italia se destacan Césare y Paolo Maldini, hoy ambos exjugadores de Milan.

Jordi Cruyff, el hijo del mítico futbolista holandés, jugó en Barcelona B dos temporadas, desde 1992 a 1994, y las siguientes dos en el equipo principal, aunque sin tanto éxito, ya que su padre había dejado de ser el entrenador blaugrana. Luego defendió a Manchester United, que lo fichó, pero las lesiones musculares lo afectaron. Volvió a España, donde jugó en Celta de Vigo, Alavés y Espanyol. Su carrera prosiguió en Ucrania, Malta y terminó en Chipre. Actualmente es director deportivo de Maccabi de Israel.

Los uruguayos
En el país casos conocidos que tienen éxito hasta el día de hoy. El más conocido es el de Diego Forlán, hijo de Pablo, otrora campeón de América y del Mundo con Peñarol y sudamericano con la selección. Pero Diego no solo tiene un lazo genético con su padre, sino también con su abuelo materno Juan Carlos Corazzo, también campeón de América con Uruguay dos veces como entrenador. Forlán es uno de los pocos hijos de futbolista exitoso que superaron largamente la labor de su padre, quien también triunfó.

Otro caso similar es el de los Montero. Julio Montero Castillo fue uno de los mejores futbolistas uruguayos en la década del 60 y principios de los 70, campeón de América y del Mundo con Nacional en el 71. Jugaba de mediocampista defensivo y a veces como zaguero, y lo caracterizaba un estilo temperamental y aguerrido. Paolo, su hijo, tuvo una manera similar, la que exhibió en el exterior. Se consagró en Juventus, ganando torneos internacionales y ser ídolo de la parcialidad del equipo italiano. También el de los Goncalvez: Néstor fue tricampeón de América con Peñarol y del Mundo dos veces. Su hijo logró el título continental con los aurinegros en el 67.

Existen otros futbolistas como Carlos María Morales, que disfrutó jugar con su hijo en el primer equipo de Wanderers en 2008. Similar es el caso de Walter Pandiani, que hace un par de meses fichó con Villarreal junto a su hijo, Nicolás, y sueña poder disputar un partido junto a él.


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