Mele, miralo a los ojos

Lorenzo Carrabs, mentor del golero de la sub 20, contó lo que le dijo para una definición por penales
La mente de Santiago Mele viajó al pasado. En ese instante recordó las viejas palabras de su mentor. "Santiago, escúchame. Cuando te toque una definición por penales vos andá hasta el lugar donde el tipo va a acomodar la pelota".

Las palabras de aquel viejo maestro le retumbaban en la cabeza. "Entonces, cuando empieces a retroceder, volvé mirándolo a los ojos al que va a patear. En algún momento el tipo te va a mirar y va a dudar. Pero no le saques la vista de los ojos".

Santiago cumplió al pie de la letra las palabras. Fue, miró y retrocedió con los ojos clavados en cada uno de los portugueses que debían rematar. La definición quedó sin margen de error. En todos los penales, salvo uno, se había tirado bien pero no llegó. Esta vez no falló. Tres penales consecutivos para permitir la clasificación de Uruguay a las semifinales del Mundial sub 20.

Santiago Mele convertido en héroe. Y a la distancia, su mentor, el exgolero Lorenzo Carrabs, celebrando tras comprobar que aquellos consejos que trasladaron desde niño prendieron.

El convencimiento es un sello en la personalidad de Mele. A modo de prueba vale decir que apenas terminó el Baby Fútbol en Estrella del Sur, donde su mamá es presidenta, se fue a anotar en la Escuelita Centro de Formación y Perfeccionamiento de Arqueros Lorenzo Carrabs.

Allí se encontró con Lorenzo. Un hombre con un pasado sumamente particular. Su historia dice que Danubio estaba en la B, cuando el técnico Rodolfo Zamora tuvo un momento de irracionalidad y decidió probar con un niño de 15 años en el arco. Fue así como la franja logró el ascenso con un quinceañero Carrabs bajo los tres palos.

Cuando Mele llegó a la escuelita, Carrabs le sacó la ficha enseguida. Viejo conocedor del puesto se dio cuenta de que aquel botija de 12 años tenía pasta y personalidad para el puesto más ingrato.
Como será la cosa que cuando tenía 13 o 14 años le decía en broma: "Me vas a tener que firmar tu representación".

"Santiago salió del baby, fue a Fénix y simultáneamente se vino a trabajar conmigo en la escuela. Entonces, cuando no tenía clases, luego de entrenar en la escuela me lo llevaba a practicar con los goleros del primero de Fénix. Y ahí compartía con Juan Obelar, Rafa García, Luis Mejía", comentó Carrabs a Referí.

El mentor del golero de la sub 20 señaló como puntos fuertes: "La potencia, y aparte mentalmente es muy fuerte; juega bien con los pies, le pega bien a la pelota, es tranquilo. Saliendo es seguro, sale bien".
Lorenzo no olvida las tarde de invierno, lluvia y barro donde Mele iba a entrenar con su bolsito. Jamás una mala cara.

"No aflojó nunca, siempre está igual, entrena a full, no le saca el cuerpo a nada, le gusta entrenar, entregarse", rememoró.

Si algo destaca de su personalidad es que nunca cambió. "Mantiene la misma humildad de siempre. En ningún momento cambió la forma de ser, producto de una familia muy linda. La mamá es médica y lo mirás expresarse a Santiago y te das cuenta cómo se ha educado. Se lo merece esto que está viviendo".

Carrabas destacó que un hecho significativo es que Mele llevó a su mamá al Mundial.
"Hoy tengo la satisfacción de verlo y que le vaya bien. No pierde eso de estar con nosotros, porque cuando salieron campeones sudamericanos le regalamos una plaqueta", contó Carrabs.

Y concluyó con una revelación que pinta en cuerpo y alma la profesionalidad de Mele.
Antes de viajar al Mundial el joven golero pasó por la escuelita a realizar algunos trabajos específicos, complementarios a los que realizaba.

"Trabajos específicos, mucho con los pies porque hoy se juega con los pies y aparte le había indicado y refrescado lo de los penales", rememoró Carrabs.
Cuando llegó el momento más caliente de la definición, por la mente de Santiago retumbaron las palabras de su mentor.

Fue hasta la pelota, volvió de frente al ejecutante con la vista clavada en los ojos del que tenía la responsabilidad de terminar con la serie y mandar a Uruguay a su casa. "En algún momento te va a mirar y va a dudar". Cuando lo miraron, perdieron.

Populares de la sección

Acerca del autor