“Me juego gran parte del año en la gira sudamericana”

Pablo Cuevas tiene en la primera parte del año las mejores posibilidades para ir recuperando posiciones en el ranking y su objetivo será estar entre los 100 mejores a mitad de la temporada

Tras el regreso a las canchas de Pablo Cuevas, después de dos años de lesión y de dos intervenciones quirúrgicas en su rodilla, se esperaba para febrero su retorno a la Copa Davis. Sin embargo, eso deberá esperar, pues el tenista decidió no estar en la convocatoria de febrero para jugar ante República Dominicana.

Razones de calendario, de superficie y de momentos son las que llevaron a Cuevas a quedar al margen del equipo celeste. Así se lo hizo saber el salteño en un mano a mano con El Observador tras el partido de exhibición disputado el viernes ante el argentino Horacio Zeballos.

La decisión de no estar ya está tomada, ¿pero es solo por la primera instancia de 2014 o para todo el año?
Esto es solamente por febrero y así se lo comuniqué al capitán (Enrique Pérez Cassarino), al presidente de la Asociación Uruguaya de Tenis (Ruben Marturet). Es una decisión difícil pero esta primera serie de 2014 cae en una fecha complicada en el calendario y, sobre todo, porque es en una superficie rápida en medio de la primera gira en polvo de ladrillo. Al lunes siguiente de terminada la serie sobre cemento con Dominicana empiezo la gira sudamericana de polvo de ladrillo en Viña del Mar. Por lo mismo que decidí no jugar la Davis me bajé del Abierto de Australia.

¿Esto tiene que ver con la preparación que está realizando?
Sí. Vengo haciendo una muy buena pretemporada en polvo de ladrillo, que se suma a un final de temporada 2013 en el que jugué muchos partidos en esta superficie. Entonces, no es bueno arrancar el primer torneo del año, de la gira más importante que tengo en la temporada, después de jugar un fin de semana tres partidos a cinco sets, en otra superficie tan pocos días antes de empezar en Viña del Mar. Porque tampoco se trata de tres días de Davis, sino que para estar bien para esa instancia se requiere una preparación de 15 días en cancha rápida, lo que me cambia todo el trabajo que estoy haciendo y me haría llegar al revés de lo que tengo pensado para esta temporada.

¿Cuál es esa planificación de la que habla?
Tengo pensado llegar bien entrenado a la primera parte del año para usar mi ranking protegido, ya que me juego gran parte del año en la gira sudamericana. Entiendo que si no lo hago de la mejor manera voy a estar hipotecando buena parte de las posibilidades de acceder a torneos importantes. Entonces, lamentablemente no voy a poder estar en el equipo de Copa Davis en esta primera parte. Después, obviamente estaré a las órdenes y espero ya con un mejor ranking en el circuito. Mi idea siempre es estar. En esta oportunidad también, pero la verdad que se dio todo para que no fuera lo mejor para arrancar el año. Después de todo lo que la vengo peleando en los dos años que estuve fuera del circuito y lo que cuesta recuperar la posición en el ranking que tenía antes de la lesión es lo que pesa para tomar esta decisión que, creo, es lo mejor para mi carrera.

Más allá de la decisión de saltearse el primer Grand Slam del año y el inicio de la Copa Davis, ¿cuál es la idea para los primeros seis meses de 2014?
Primero que nada es hacer una buena pretemporada, que es lo que no pude hacer al inicio de 2013. Esa falta de pretemporada me obligó a llegar a los torneos sin la mejor preparación, donde tuve que ir manejando el calendario en función de algún dolor que surgía. Ahora llegó el momento de entrenarme intensamente. Ya lo estoy haciendo y todavía me queda un mes más para prepararme lo mejor posible de cara al inicio de la actividad.

Eso va a ser clave
Y sí. Después de todo el tiempo que estuve afuera de las canchas, realmente lo necesitaba para agarrar nivel de tenis y buen estado físico. No es lo mismo tener que jugar un partido que tener que jugar cinco en una misma semana y ahí se siente la falta de pretemporada. Ni que hablar de jugar una Copa Davis con lo exigente que es.

¿Qué objetivos persigue con esta preparación?
La idea es empezar a sumar buenos puntos mientras disponga del ranking protegido para acercarme al objetivo de estar nuevamente entre los 50 del mundo. Cuando llegue a esa primera meta el objetivo de la Copa Davis volverá a estar presente. Confío mucho en lo que el equipo pueda hacer ante Dominicana sabiendo que es una serie complicada porque ellos se hacen muy fuertes en su país. En caso de ganar me encantaría estar en la final del grupo ante Colombia y en el caso de que no se consiga el triunfo estaré para defender la permanencia en el Grupo I de la Zona Americana para no tener que pelear el año que viene desde el Grupo II. Estuvimos en esa zona y sé lo difícil que es volver, así que esperemos que eso no suceda.

¿Cómo sigue la gira después de Sudamérica?
La idea es jugar Viña del Mar, Buenos Aires, Río de Janeiro y San Pablo. Luego debo evaluar como terminé esos torneos. En principio la idea es estar en el Master 1000 de Miami, que sería el único torneo en cemento antes de seguir en polvo de ladrillo. Justamente, en esa época estará la segunda instancia de Copa Davis y no sería tan relevante la superficie, ya que luego de Miami se vuelve a polvo en Montecarlo, luego Roma o Madrid. Con el ranking que tengo, estoy medio en el límite para ingresar a estos torneos así que veré cuál es la situación. Después también están en carpeta torneos como  Estoril o Barcelona hasta llegar a Roland Garros, donde pienso utilizar mi última oportunidad de ranking protegido.

La idea es pasar Roland Garros y ya tener un ranking interesante para no quedar relegado luego del protegido. ¿Qué posición sería ideal tener luego de ese torneo?
Si bien la rodilla hoy está pasando a un segundo plano, la idea hasta Roland Garros es jugar sin problemas. Confío que va a ser así, pero no puedo dejar de pensar de los momentos que vengo, de la lesión que acarreé tanto tiempo. Si todo eso pasa, cuando se me venzan los protegidos me gustaría estar metido entre los 100 del mundo, sano, y cuanto más cerca del 50 mejor.

¿Allí comenzaría una nueva etapa?
Sin duda. Si las cosas se dan de esa manera, en Roland Garros volveré a trazarme nuevos objetivos o la meta que tenía antes de la lesión: estar entre los 30 mejores.

Esto ya sería de cara a Wimbledon y luego, ¿más polvo de ladrillo?
Sí, después es momento de otra gira europea en esa superficie. Están los torneos de Stuttgart, Hamburgo, Umag, Baastad, Kitzbuhel, que necesitaré un ranking de 80 o 90 para entrar directo. Ese es el objetivo para poder entrar esas semanas y seguir sumando sin tener que sufrir el desgaste de tener que jugar clasificación.

¿Cómo recibieron estas explicaciones el capitán de Copa Davis y el presidente de la Asociación Uruguaya de Tenis?
Ambos son conscientes de la lesión que tuve y quieren lo mejor para mí. Claro que quieren que esté, pero me dieron total libertad y la tranquilidad de que me entienden.


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