NBA

Mano a mano hemos quedado

La baja del lesionado Kobe Bryant parece centrar definitivamente el cetro de mejor jugador de la temporada de la NBA entre el rey LeBron James y el candidato a robarle la corona, Kevin Durant

Atrás quedaron los tiempos de Air Jordan. Lejana es la distancia para recordar el reinado de Tim Duncan. Paul Pierce fue una brisa y nada más. Es que hasta la aparición del irreverente Kobe Bryant, la NBA no fue capaz de olvidar los vuelos de Jordan.

Era una simple cuestión de tiempo. El básquetbol estadounidense tiene la particularidad de que siempre aparecerá una estrella que satisfaga las expectativas de su millonario mercado marquetinero.

Por eso no llamó la atención la pelea que se libró por el pase del nuevo rey LeBron James. Cuando LeBron decidió que era tiempo de salir campeón y abandonar la franquicia de Cleveland, se generó una batalla por su ficha. Terminó en Miami. Y se sacó dos gustos: fue campeón y ganador del premio al mejor jugador.

James no tiene término medio. Es odiado u amado. Pero lo que nadie duda es que es un enorme jugador. La corona se rindió a sus pies. The King lleva tres años de reinado.

Mientras gobernaba apareció un flaquito jugando en un juvenil equipo de Thunder. Pocos daban algo por él. Parecía frágil. Tenía un particular estilo a la hora de lanzar los libres: mover los hombros antes de tirar.

Pero el flaco con cara de niño creció y comenzó a ser recordado por su nombre y apellido: Kevin Durant.

A partir de la temporada 2009/2010 se empezó a hacer un lugar en la NBA a fuerza de goles. Promedió 30 puntos por partido y fue convocado para su primer All Star (Juego de las Estrellas).

Hoy, cuatro años después, KD se anima a pelear el reinado de LeBron. Sin Kobe, lesionado y sin chance en un pobre equipo de los Lakers, la lucha por el MVP de la temporada quedó centrada en un mano a mano entre James y Durant.

La NBA llega a su etapa de definición al comenzar la segunda mitad de la temporada, que decidirá los 16 equipos que pasen a la fase final.

El premio de Jugador Más Valioso (MVP) de la liga está en poder de James, pero Durant, como máximo encestador, y líder indiscutible de los Thunder admitió que será algo muy importante conseguirlo.

Se trata de dos jugadores de características distintas pero que tienen el mismo instinto asesino de cara al aro rival. El rey James es capaz de rebotear, transportar, jugar de uno, de cuatro, centrar la atención, llevar marcas, y penetrando es ingobernable. Pero le faltó algo para lo cual Durant es infalible: el tiro a distancia. Kevin es una máquina de encestar.

Hace pocas semanas se enfrentaron en el duelo de temporada regular. Fue tremendo espectáculo. Uno encestaba, el otro respondía. La batalla la ganó Durant. Claro, el tema es que LeBron en las que duelen tiene un “instinto asesino” incomparable. Ahí, en las instancias finales, cuando el equipo está ahogado, LeBron es amo y señor en la cancha. Toma la pelota y no se la presta a nadie hasta lograr su misión.

La batalla está planteada. James, que ganó cuatro veces el premio de MVP de la liga, pretendió poner nervioso a Durant y declaró que lo admira por la manera como encesta, pero que también tiene toda la presión al intentar conseguir el premio y el título de liga, ya que con los Thunder todavía no han podido hacer ninguna de las dos cosas.

Durant no cayó en la trampa y se limitó a decir que James es el único que habla, ya que él solo se dedica a salir al campo y jugar lo mejor que puede para conseguir el triunfo.

“Estoy listo para dar el máximo en el campo cada vez que salgo a disputar un partido; el resto es algo que no me preocupa”, comentó Durant, que en el 63° Partido de las Estrellas anotó 38 puntos, la tercera mejor marca en la historia de la NBA, sólo superado por los legendarios Wilt Chamberlain (42) y Michael Jordan (40).

Durant reiteró que su promedio de 31,5 puntos en lo que va de temporada regular, y al estar el equipo con la mejor marca de la liga (43-12), a pesar de la baja del base titular Russell Westbrook, lesionado, es lo que le hace sentir en plenitud.

El domingo Durant retó al rey LeBron a uno contra uno durante el Juego de las Estrellas.

“Me gustaría jugar un uno contra uno contra algún rival durante unos minutos”, sugirió el alero de los Thunder. Y cuando le preguntaron contra quien, no dudó: “Probablemente contra LeBron James”.

Mano a mano han quedado. Ahora la pelea será por saber quién gobernará la NBA. l




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