Malvín, campeón con pesto

Consagración. Malvín venció a Defensor Sporting 73-69 y se quedó con la Liga Uruguaya al ganar la serie final 4-1

Malvín cerró una noche de ensueño ante Defensor Sporting, al que venció luego de ganar su cuarta final de la serie, y se consagró campeón de la tercera Liga Uruguaya de su historia. La jerarquía de Mazzarino, la clase de Fitipaldo y la mano de Martínez para cerrar el juego se robaron los aplausos.

La batalla zonal

El primer cuarto del juego presentó a dos equipos preocupados por ajustar su sistema defensivo para evitar que el rival le saque una diferencia difícil de descontar a lo largo del partido.

Los dos entrenadores optaron por defensas zonales. El violeta apostó por un sistema conocido como “cuadrado uno”, donde cuatro jugadores forman un cuadrado y el restante sobra para tomar una marca personal. En este caso el objetivo violeta fue Nicolás Mazzarino. Malvín optó por un sistema zonal 2-3, con sus dos foráneos y Calfani cuidando el aro.

Ante esas trabas defensivas, los equipos tomaron ataques de riesgo, con Collum inspirado.

Malvín sufrió los atrapes destinados a Mazzarino y se quedó sin su mayor vía ofensiva. Cabot le ganó el duelo de intensidad a Fitipaldo y el playero rescató un empate en 17 gracias a la labor bajo el aro de Calfani, que ofendió una retaguardia violeta carente de defensores altos. En el complemento del primer tiempo, Defensor Sporting mantuvo la tónica defensiva y mejoró sus porcentajes en ataque, rompiendo la primera línea del playero.

Pablo López apostó a la rotación y mandó a la cancha a Silvarrey y Martínez, buscando mayor volumen de juego y limpieza en la distribución. Pero la defensa violeta se mostró inexpugnable: modificó las zonas (2-1-2), cambió la zona caliente para realizar una presión extendida, forzó al error playero y llegó al gol como más la gusta: corriendo la cancha.

Cuando pareció que el equipo de Jauri se iría cómodo al descanso, López dio ingreso a Fitipaldo para buscar el revulsivo.

El base, fresco de piernas, quebró varias veces la línea de Cabot y sus descargas desactivaron la marca personal a Mazzarino para dar vuelta el trámite y cerrar el primer tiempo con ventaja mínima 30-29.

El camino a la tercera estrella

En el inicio del complementario los equipos repitieron la tendencia. Defensas férreas, poca circulación de la pelota y juego vertical con los bases como protagonistas a la hora de penetrar y descargar.

En la pintura, Garcés le ganó el duelo a un Field inoperante bajo el aro, por lo cual López buscó cargar la pintura para rodear al panameño. Falto de centímetros, Jauri dio ingreso a Castrillón, que a este nivel da enormes ventajas a sus rivales, y Malvín cerró el tercer cuarto con ventaja de tres unidades: 51-48.

El epílogo del juego se tiño de azul de la mano de Fernando Martínez que guardó su mejor repertorio para los últimos minutos de la serie final.

El capitán playero realizó conversiones imposibles que desafiaron las leyes físicas para guiar a su equipo a una nueva consagración.

Pero Defensor Sporting no tiró la toalla y dos anotaciones de Robby Collum encendieron la ilusión de la remontada.

Pero la justicia deportiva visitó el Palacio Peñarol y, en la pelota clave del partido, Newsome tapó a Izaguirre, Calfani bloqueó el tiro de García y Mazzarino protagonizó una carrera de cancha a cancha para lograr la conversión y sacarle la falta a Collum.

Los últimos minutos sobraron y sirvieron como excusa para que Defensor Sporting pudiera colocar el primer triple de la noche.

Malvín hizo gala de su proyecto deportivo, sus figuras de jerarquía y sumó su tercera estrella en el básquetbol de privilegio.


Populares de la sección

Comentarios