Maldiciones en el deporte

Halloween trae a colación situaciones curiosas en la historia deportiva

La celebración de Halloween los 31 de octubre trascendió las fronteras y pasó a ser un fenómeno global pese a nacer como una costumbre típica del ADN cultural estadounidense, aunque la tradición también se cumple en otros países anglosajones como Canadá, Irlanda o el Reino Unido.

Maldiciones locales
En Estados Unidos tuvieron lugar tres episodios que bien pueden formar parte de este informe.

La maldición más resonante la tienen los Chicago Cubs. En 1945, el equipo ingresó a la Serie Mundial y un fanático llamado William Sianis ingresó al campo con una cabra llamada Billy. Las autoridades del club le prohibieron el ingreso y el hincha los maldijo de por vida. El equipo, con pasado glorioso, nunca más logró títulos.

Otro equipo que tuvo una larga sequía fueron los NY Rangers de jockey sobre hielo. En 1940 el equipo logró el título y terminaron de pagar el préstamo bancario solicitado para la construcción de su estadio. Para celebrar el campeonato, tuvieron la creatividad de quemar los papeles de la hipoteca dentro de la copa, pero pasaron 54 años sin llegar a la gloria. En 1994 repitieron el título, pero sin fuego de por medio.

La revista más importante de deporte en Estados Unidos es Sports Illustrated, pero ser protagonista de su portada es un verdadero designio de mala fortuna. Ejemplos hay muchos, pero hubo dos que pasaron a la historia. 

En 1954, Eddie Mathews era el mejor beisbolista de la liga, pero se lesionó la mano al otro día de ser portada y en 1974 la gloria de la NBA Kareem Abdul Jabbar se perdió 15 juegos por lesión, días después de posar para la publicación.

El fútbol de ayer y hoy tampoco pudo gambetear la tendencia.
El caso más conocido es el de Bela Guttman. El húngaro dejó Benfica después de ganar dos Copas de Europa consecutivas, frente a Barcelona en 1961 y Real Madrid en 1962 y luego de una pelea con los dirigentes dejó una frase de sentencia para el club: “Sin mí, el Benfica no volverá a ganar una final europea”. En 1963 los portugueses llegaron a la final pero perdieron ante Milán, situación que se repitió otras siete veces: 1965 (Inter de Milan), 1967 (Manchester United), 1983 (Anderlecht), 1988 (PSV Eindhoven), 1990 (nuevamente Milan), 2013 (Chelsea) y 2014 (Sevilla).

Otra frase que pasó a la eternidad fue la de Benjamín “Garabato” Urrea, uno de los fundadores del América de Cali. A los pocos años de nacimiento del club, los propietarios discutían si hacerlo profesional o no. Urrea, aferrado a la segunda opción, gritó: “¡Para qué ser profesionales, si América nunca será campeón!”. Tras esa frase, el equipo llegó a cuatro finales de la Copa Libertadores (1985, 1986, 1987, 1996) y las perdió todas.

En la actualidad hay una maldiciones vigente: tocar el trofeo de la Liga de Campeones antes de la final. Desde que se exhibe el torneo en la boca del túnel, solo tres jugadores intentaron desafiar la ley no escrita: Ludovic Giuly (quien se fue lesionado en la final que perdió Mónaco ante Porto 3-0), Gennaro Gatusso (quien con Milan se fue al descanso ganando 3-0 ante Liverpool, pero el equipo inglés empató en el complemento y ganó la serie por penales) y Anatoliy Tymoschuk (quien empató 1-1 con Chelsea defendiendo a Bayern Múnich, y luego cayó en la definición por penales). Todo dicho.

La mufa del balón de oro
Ningún ganador del Balón de Oro ganó el Mundial al otro año. La lista es: 1957 Di Stéfano (por España), 1961 Sívori (ITA); 1965 Eusébio (POR), 1969 Rivera (ITA), 1973 Cruyff (HOL), 1977 Simonsen (DIN), 1981 Rummenigge (ALE), 1985 Platini (FRA) 1989 Van Basten (HOL), 1993 Baggio (ITA), 1997 (BRA), 2001 Owen (ING), 2005 Ronaldinho (BRA), 2009 Messi (ARG) y 2013 Ronaldo (POR).

Promesa no cumplida
Argentina ganó su último mundial en México-1986 de la mano de Diego Maradona. Antes del viaje, el entrenador Carlos Bilardo le prometió a la Virgen de Jujuy que todo el plantel regresaría a visitarla en caso de ganar la Copa. Una vez que Argentina se proclamó campeón, los jugadores visitaron la Casa Rosada pero la virgen se quedó esperando y Argentina nunca volvió a ganar.

La bruja de Quilmes
Quilmes descendió en 1992 y los dirigentes fueron a Chascomús a contratar a la bruja Dora. En la final, Dora fue al estadio para cobrar pero como Quilmes ganaba 2-1, los dirigentes no pagaron. El partido lo ganó Morón 3-2. Los dirigentes volvieron años después pero Dora había fallecido y un hincha prometió que su hija se llamaría Dora. La niña nació en 2002 y Quilmes ascendió.

Estadio Maldito: Oxford united
Es un equipo inglés que supo ganar la Copa en 1986. Sus dueños hicieron el nuevo estadio sobre un terreno ocupado por gitanos que, según la prensa inglesa, los maldijeron. Pese a recurrir al arzobispo de Oxfordshire, el equipo descendió a la 5ta División.

Los gatos de Avellaneda
Los hinchas de Independiente enterraron bajo uno de los arcos de la cancha de Racing a siete gatos muertos. Los fanáticos albicelestes organizaron un rastrillaje con un sacerdote, pero solo pudieron desterrar a seis. Racing pasó 35 años sin salir campeón.

Estadio maldito: La Corregidora
La cancha de Gallos Blancos tiene la particularidad de que fue construido sobre un cementerio y se dice que los equipos que juegan allí descienden. Así sufrieron las Cobras de Querétaro (1987), Atlante (1990), Querétaro (1994) y Gallos Blancos (2003).


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