Macabi con la chapa de campeón

Con un Luciano Parodi espectacular, Hebraica, que defiende su corona, le ganó a Aguada 89-76

Con un Luciano Parodi que asistió con magia, tiró con precisión quirúrgica y defendió como un león, Hebraica Macabi derrotó anoche 89-76 a Aguada y puso 1-0 la serie final de la Liga Uruguaya de Básquetbol.

Salió mejor el macabeo. Se hizo más fuerte en la zona pintada –sorprendió con Jimmy Boston en ataque mientras Aguada se enfocaba más en controlar a Jaime Lloreda– y fue mucho más claro en ofensiva haciendo gala de su poderío perimetral.

Al aguatero le costó encontrar su habitual fluidez en las ofensivas. Por momentos abusó del pase extra y consumió los minutos para tirar al aro. En otros pasajes se vio maniatado por la dura defensa que le plantaron los dirigidos por Leonardo Zylberstein.

Con una primera línea defensiva muy sólida, Macabi pudo correr la cancha y lastimar con lanzamientos de tres puntos.

Leandro García Morales y Michael Hicks calentaron motores de entrada e hicieron daño.

Sobre el final del primer período y el inicio del segundo el base Luciano Parodi comenzó a desplegar todo su talento tanto al correr la cancha como al encestar de media y larga distancia.

Aguada se fue seis puntos abajo tras el primer cuarto siendo Demian Álvarez su valor más lúcido, tanto para jugar en el uno contra uno como para anotar con el lanzamiento perimetral.

En el arranque del segundo cuarto, Macabi estiró las ventajas con su ataque explosivo. Se fue nueve puntos arriba (33-24) obligando a Fernando Cabrera a un pedido de tiempo.

Con el ingreso de Diego García en la base y del ala-pívot Gonzalo Iglesias, quienes aportaron uno y dos triples, respectivamente, el aguatero recortó distancias.

Se terminó yendo apenas dos puntos abajo (48-50) cuando el trámite fue netamente favorable a su rival que marcó y jugó mejor.

Una de las claves de ese desajuste entre rendimiento y tanteador para Macabi fue que García Morales no le sumó puntos en el segundo cuarto a los siete que había hecho en el primero. Al cabo del primer tiempo solo metió uno de siete triples.

Pese a ser dominado en las tablas (22 a 20 rebotes) y pese a fallar una buena cantidad de libres (metió ocho de 13).

Sin embargo, Macabi volvió a arrancar mejor. García Morales corrió la cancha y rompió su sequía con un par de bandejas y después Parodi volvió a tomar las riendas del juego.

El base sacó a relucir todo su talento basquetbolístico. Cuando tiró de tres, desmoralizó a un equipo que intentaba mantenerse infructuosamente en pie desde el perímetro. Cuando aportó lectura de juego, dejó a la defensa rival destartalada con asistencias inteligentes. Y por si fuera poco, recuperó en la primera línea y corrió la cancha para sumar de a dos.

Así, el macabeo recuperó la ventaja máxima de nueve (52-43) y un par de minutos después la estiró a 18 (63-45).

Cosa juzgada. Aguada fue en ataque una pálida sombra de lo que fue a lo largo de la Liga. Donde había fluidez se vio entrevero, donde había juego asociado se vieron esbozos individuales que chocaron contra una defensa sólida y bien plantada.

Perdió tanto la línea de juego que Miguel Barriola y Demian Álvarez le cometieron faltas muy duras a Hicks que caldearon los ánimos. Así y todo reaccionó sobre el final, pero la distancia que llegó a ser de 19 era indescontable. Macabi pegó primero sacando a relucir su chapa de campeón.



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