Luces y sombras a cuatro días del debut

Los goles recibidos por Nacional son un tema a corregir; lo positivo fue la prolijidad con el balón
El último partido de preparación de Nacional contra la reserva de Gimnasia y Esgrima dejó luces y sombras, virtudes en la pulcritud para manejar la pelota y preocupaciones en el sistema defensivo. A cuatro días del debut en la Copa Sudamericana, los técnicos tienen que realizar horas extras para tratar de llegar de la mejor forma al partido contra Oriente Petrolero el martes próximo.

Comenzando desde atrás hacia adelante, el triángulo que conformaron el golero Esteban Conde, José Aja y Matías Malvino, fue el que quedó más expuesto. Especialmente los centrales, porque si bien Conde recibió los goles, en ambas ocasiones quedó solo contra el delantero de Gimnasia.

Nacional sufrió las pelotas largas que cayeron entre los zagueros. No coordinaron ellos los movimientos, pero tampoco recibieron el apoyo de los laterales Jorge Fucile y Alfonso Espino.

El problema es que Gustavo Munúa no tiene mucho de donde echar mano, porque Diego Polenta está suspendido (y además con un esguince de tobillo) y Sebastián Gorga viajó imprevistamente a Italia. Si bien tiene marcado el regreso para el domingo, el mismo día que la delegación viaja a Santa Cruz, hay puntos que le juegan en contra.

No participó de la pretemporada con el equipo porque estuvo abocado a la selección panamericana, entrenó apenas una semana con el grupo en Los Céspedes y el viaje a Italia le hará perder sesiones de entrenamiento.

De manera que hoy, Aja y Malvino son los titulares. Y con ellos tiene que trabajar Munúa.

También con los laterales, para fortalecer la línea de cuatro. Fucile y Espino suben bastante, por momentos son dos atacantes más, pero también se descubren atrás y es un peligro.

El doble 5 de Santiago Romero y Gonzalo Porras no tuvo un rendimiento ajustado. Romero perdió varias veces la pelota y generó contragolpes del adversario.

Claro que no todo fue malo. El equipo mostró aspectos positivos: la circulación de pelota, descartó el pelotazo sin ton ni son, intentó jugar al pie desde atrás con la participación del golero y cuando estuvo dos goles abajo los jugadores se entregaron y pusieron ganas para revertir la situación.

Los laterales sumaron su afán ofensivo a Leandro Barcia y Carlos De Pena y cada ataque Nacional llegó con cuatro o cinco hombres al área de Gimnasia.

Explotó las pelotas quietas (Porras desde la derecha y De Pena desde la izquierda) y así consiguió los dos goles, ambos de cabeza convertidos por Aja.

Faltó el toque de Alonso y a su favor cuenta que la semana pasada no pudo entrenar con normalidad por una gripe.

Terminó la preparación de Nacional. Es tiempo de ajuste y de competencia oficial.

TRIÁNGULO FINAL Y ALONSO


Esteban Conde


Una de las particularidades que tiene la nueva versión tricolor es que el golero debe participar más en el juego colectivo, salir jugando y no reventar la pelota. En los dos goles que recibió de Gimnasia quedó solo contra el delantero.


José Aja


Formó parte del equipo en la preparación. El miércoles jugó porque se fue Gorga. Tuvo errores, salió a marcar lejos y llegó a destiempo. No se coordinó con Malvino. Su fortaleza estuvo en el área rival: convirtió dos goles de cabeza.

Matías Malvino


No tuvo una buena presentación en el Parque Central. La pelota lo sobrepasó en el primer gol y le pasó por abajo del pie en el segundo. En esa jugada falló toda la zona defensiva porque nadie llegó a cerrar el error del zaguero.

Iván Alonso


Participó poco del juego y falló un penal. Pero tiene una justificación: no pudo jugar ninguno de los partidos que Nacional disputó en Buenos Aires debido a un estado gripal. Su recuperación es vital para el juego ofensivo tricolor.

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