Lucas Olaza, en la tierra de los laterales

El juvenil crece en Atlético Paranaense, donde trata de aprender los secretos de los mejores del mundo en su posición

Para un joven lateral uruguayo, tener su primera experiencia internacional en el fútbol brasileño debe ser como un postgrado para especializarse en el arte de subir por la banda. Eso es lo que vive Lucas Olaza, el marcador de punta que deslumbró en River Plate en el Apertura de 2013 y que pasó a Atlético Paranaense, donde día a día aprende del juego en la tierra donde surgieron grandes jugadores que dejaron y dejan su marca en esa posición, como Roberto Carlos, Cafú, Dani Alves, Marcelo y muchos más.

Desde Curitiba, ciudad sede del Paranaense, el exdarsenero contó cómo es la formación que recibe en su puesto. “La verdad que los laterales brasileños a mi entender son los mejores. Sinceramente no sé por qué, pero la mayoría de ellos juegan bien en todos los equipos”, dijo a El Observador.

“Aquí estoy aprendiendo mucho en eso, tomando experiencia y lo que me llama la atención es que ellos le dan prioridad al ataque y a veces dejan la defensa muy descuidada. Siempre intenta quedar bien parados, pero la prioridad es atacar”, comentó.

Además de su juego en la banda, Olaza llamó la atención por su gran manejo de los remates en las faltas, ya sea con goles o asistencias. En Atlético Paranaense, donde alternó entre la reserva y el primer equipo, también ha intentado mejorar ese aspecto. “A veces, cuando me tocó jugar manejé las pelotas paradas y en algún partido di alguna asistencia”, indicó. “Pero eso es más o menos lo mismo que en Uruguay”, dijo sobre el trabajo que hace para entrenar.

Entre parques y lagos

Con quienes ha hablado desde su llegada a Brasil, el comentario que recibe sobre Curitiba suele ser el mismo: no parece una ciudad brasileña. “Es una ciudad muy linda y muy tranquila con respecto a otras. Tiene muchos espacios verdes, con muchos parques y lagos para ir con la familia y pasar bien”, contó.

El único debe es que no tiene playa cerca y para ir al mar hay que hacer unos 100 kilómetros o 150 para llegar a Camboriú.

En su arribo a Curitiba le “costó” con el idioma portugués. “Era mi primera salida del país lejos de mi familia y me costó, pero la verdad que mis compañeros se portaron muy bien y siempre me ayudaron. Les estoy agradecido porque siempre me trataron bien”, contó.

A eso se le sumó que los primeros tres meses estuvo solo. “Se te hace difícil y complicado estar lejos de tus seres queridos. Después vino mi madre y se hizo más fácil todo”, comentó.

Con la comida no tuvo problemas. “Es más o menos lo mismo que en Uruguay. Quizás tiene otras costumbres ellos, pero la comida es muy rica. Cuando estaba solo mayormente comía en el club, pero siempre algo me tenía que hacer y me daba maña para cocinar”. Y con el mate se las arregló como la mayoría de los trotamundos uruguayos: “Cuando vengo para acá traigo varios paquetes de yerba o cuando viene algún familiar me traen”.

El “jogo bonito”

Consultado si en las canchas de Brasil se percibe el “jogo bonito” característico de su fútbol, Olaza dio su punto de vista: “Existe, pero yo creo que cada vez se ve menos. Antes se veía más, había más fantasías en la cancha, pero ahora creo que hay menos y todos los equipos piden que corras”. También señaló que en los entrenamientos ve a compañeros hacer genialidades a la hora de hacer jueguitos con la pelota, pero tampoco hacen cosas que algún habilidoso excompañero de River o la selección juvenil de Uruguay no podría hacer.

“Estoy contento de estar acá a pesar de que el año pasado no tuve muchos minutos”, dijo el juvenil. “Es una experiencia muy linda. Creo que Brasil es otro tipo de fútbol con relación a Uruguay. Por la infraestructura, el ritmo, la dinámica, el juego y la verdad que estoy aprendiendo”, dijo Lucas, desde la tierra de los laterales.


Anécdotas

El mundial en Brasil: “Un espectáculo impresionante”

“Me tocó pasar el Mundial en Curitiba. No pude ir a ver muchos partidos porque estábamos entrenando, pero tuve la chance de ir a dos que se jugaron en el Arena de Baixada donde somos locales con Paranaense: Irán-Nigeria y España-Australia. Fue una muy linda experiencia. Quizás los partidos no eran los de mejor nombre, pero el espectáculo que se vive es impresionante”, contó el lateral izquierdo.

El 7-1 y el mordiscón: “Quedaron muy tristes”

Del Mundial también recordó cómo afectó a los brasileños la goleada 7-1 que recibieron por parte de Alemania. “Ellos sufrieron bastante. Quedaron muy tristes, ni hablaban”, señaló. Y también le tocó vivir a él las repercusiones del mordiscón de Luis Suárez a Giorgio Chiellini. “Todo el mundo hablaba de eso. A veces me decían que Suárez era un caníbal, pero siempre en un tono de broma”, contó el juvenil uruguayo.

Con Adriano. Compañeros de equipo

En Atlético Paranaense coincidió con el polémico Adriano. Además, le tocó marcar a Robinho. “Es un jugador de otro nivel y con mucha clase”, dijo.

La hinchada. Locura en el Arena Baixada

“La hinchada de Paranaense tiene bastante gente, es el equipo más grande de Paraná, y con el estadio nuevo es una locura”, contó Olaza.

 


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