Los trancazos entre Aguiar y Peñarol

Los rumores, cruces de declaraciones y peleas salariales que rodearon las mil y una historias del volante que puede volver por cuarta vez a los aurinegros

El futbolista Luis Aguiar estaba entrenando solo en el fondo de la casa del Nicolas "Diente" López en Italia. Aguiar viajó a ese país a visitar a su amigo Guillermo Rodríguez, con quien fue compañero en Peñarol y que hoy juega en el Verona. Pese a que Aguiar no conocía al Diente, luego de presentados concurrió todos los días a moverse en esa canchita.

A todo esto, en Montevideo, Peñarol se ilusionaba con el regreso del Pollo Olivera. Estaba claro que un posible regreso de Luis Aguiar quedaba en el congelador.

Pero los aurinegros, en el actual período de pases, tienen la particularidad de moverse tarde. Y como el Pollo no pudo desvincularse de Brescia, fueron por Aguiar. Otra vez. Como ayer, como antes, tarde. ¿A santo de qué lo dejaron entrenando solo durante todo el mes de enero?

El tema no es nuevo. Peñarol tiene una extraña relación con Aguiar rodeada de capítulos aún inéditos.

Una semanita

Luis Aguiar llegó a Peñarol en enero de 2011 junto con el volante Matías Mier. En aquel entonces declaró: “Me siento bien. En una semanita ya voy a estar pronto, pero si me tocara jugar aunque fuera unos minutitos en el clásico, puedo responder. Voy a dar todo por esta camiseta porque para mí es un sueño defenderla”.

Luego de una gran campaña en la Copa Libertadores, donde el equipo fue vicecampeón de América, el volante debió permanecer un tiempo inactivo producto de una lesión.

El jugador regresó a Portugal donde se resintió de pubalgia y fue operado. Fue entonces cuando rescindió contra con Sporting y se vino a Uruguay con el pase en su poder.

Se refugió en Punta del Este donde entrenó durante meses con el profesor Barrios para ponerse a punto.

“De Peñarol no me habló nadie”, expresó Aguiar que, para completar su recuperación, dijo que pensaba pedirle permiso a Julio Ribas para entrenar con Deportivo Maldonado y agarrar fútbol.

El primer enojo

Como el tiempo transcurría y la llamada de Peñarol se demoraba, Aguiar se molestó. En los últimos días de diciembre de 2011 Aguiar estalló al declarar que estaba esperando que Peñarol lo llamara, y como el tema se demoró, se fastidió.

Enterado de la situación el técnico Gregorio Pérez mantuvo una charla con Aguiar y a los pocos días se llegó a un entendimiento. Culminado el contrato y debido a que los resultados deportivos no fueron los esperados, Aguiar volvió a quedar al margen.

Que sí, que no…

En julio de 2013 la historia de amor se volvió a renovar. El técnico Diego Alonso pidió su incorporación. Y volvió, no sin antes pasar por momentos de incertidumbre. Es que algunos dirigentes anunciaron que la llegada de Aguiar se daría para el caso de que vendieran a Sebastián Cristóforo.

Pero el tercer regreso de Aguiar al club se produjo independientemente de la venta del juvenil Sub 20.

Aguiar había dejado de entrenar y lo explicó: “Había parado unos días porque llega un momento en que uno se cansa de entrenar solo y la cabeza se pierde un poquito. Paré unos días pero por suerte se arregló todo”.

Y agregó: “Sé muy bien que en la primera etapa me fue notable y la segunda no tanto. Estoy contento de que el mejor equipo de América me abra las puertas de vuelta”.

Mejora de contrato

El desembarco de Jorge Fossati en la conducción del club volvió a poner el nombre de Aguiar en el tapete. El volante venía de ser figura clave en el equipo en la pasada temporada. La intención era retenerlo, pero Aguiar pidió una mejora salarial y el tema se trancó.

Se generó un ida y vuelta que terminó con Aguiar en Vitoria Bahía de Brasil con un contrato de dos temporadas y media.

Después que Aguiar se fue, el gerente deportivo aurinegro, Carlos Sánchez no ocultó su malestar con la situación: “Hace 10 días que Luis Aguiar dejó Peñarol. El no va a volver al club en este momento. No arregló en lo económico. Es un tema terminado. Tenía oferta más fuertes. Yo sabía, por lo fuerte de la propuesta, que él no se podía quedar en Peñarol a pesar de que era lo que quería”.

Estalló Aguiar

Pero lo que no esperaban en Peñarol es que Aguiar brindara su versión. Cansado de los rumores y las palabras de los dirigentes, disparó en una nota con Sport 890.

“La gente come mucho y habla mucho, siempre es el jugador el que se va mal o se va por plata y yo no quiero pasar más por un gil. Si te vas porque no te pueden arreglar y vienen jugadores de afuera es contradictorio”.

Y abundó: “Pienso que no hay un esfuerzo de Peñarol. Me enoja que se hablen otras cosas, que me lo digan de una y no me tengan 10 días parados perdiendo una pretemporada. Escuché a algunos decir que no me quedé porque Peñarol no podía competir con las ofertas que había del exterior. Yo oferta no tenía ninguna, solo llamados. Siempre mi prioridad fue Peñarol. Cuando terminó el campeonato dije que quería quedarme pero quería que se me valore lo que hice. En las mismas condiciones yo no iba a renovar, así de claro”.

 “La verdad que otra vez no tenía ganas de dar el brazo a torcer, que otra vez tenga que aguantarme las cosas como quieren los demás. Es una cuestión de ser realista, estoy grande para estar escuchando cosas que son absurdas y no quería pasar otra vez como un gil”, agregó.

El volante, que jugaba en Vitoria de Brasil, se refirió a los temas que lo molestan: “La gente habla y ensucia como me pasaron unas cuentas de facebook donde ponen ‘se repite otra vez lo de 2011, viene por 6 meses, agarra ritmo, se va y no deja nada a Peñarol’. Eso me calienta porque a mi Peñarol en lo económico no me hizo ganar ninguna plata”.

Y luego le apuntó nuevamente a los dirigentes dejando de lado a Walter Pereyra, con el cual negoció y al cual le agradeció su frontalidad.

“Tanta prioridad no era Luis Aguiar porque otra vez pasó lo mismo del año pasado que fui el último en llegar. Y ahora era la prioridad del técnico y se me cortó una pretemporada que era espectacular”.

Sus declaraciones plantearon una interrogante que El Observador tituló: “¿Quién dejó ir a Luis Aguiar?”.

Una nueva historia de amor

En noviembre Aguiar terminó su vinculación con Vitoria de Brasil. Regresó al país y su nombre volvió a sonar por Los Aromos.

El volante disparó el 13 de noviembre de 2014 en Las Voces del Fútbol: “Volvería siempre a Peñarol independientemente del entrenador que sea”.

Añadió: “El deseo de jugar en Peñarol siempre está. No quiero hablar mucho por la situación que está viviendo Peñarol, después se malinterpretan las cosas. Voy a esperar y si tengo que hablar con el club con gusto lo hago. Me hubiese gustado haberme quedado en Peñarol. Es realmente lo que sentí cuando me fui. Lo saben mis compañeros y mucha gente lo sabe, de parte de Peñarol también. Es bastante difícil opinar ahora después de ver todo lo que sufrieron los compañeros. Yo no puedo decir nada porque nunca me pude llevar un trofeo pero es algo que me tiene medio aturdido también”.

¿En qué está el tema?

Se inició 2015. Peñarol no fue por Aguiar. Optó por Ruben Olivera. Pero como no fue posible tiró un puente en procura de contar con Aguiar. Claro que Luis andaba entrenando en el fondo de la casa de Nico López.

Las dudas persisten. “Tenemos diferencias desde el punto de vista económico de su contrato y del plazo del contrato”, dijo el dirigente Perrone en Sport.

Por curioso que resulte agregó que se están convenciendo de que puede ser una buena contratación: “Pablo (Bengoechea) siempre tuvo buen concepto futbolístico del jugador lo que pasa que el jugador que quería era el Pollo Olivera que no se concretó. Las dudas se generaba porque el técnico a Luis no lo conoce personalmente y como todo entrenador necesita informarse y conocer virtudes y debilidades del jugador. Con el correr de los días vamos llegando todos al convencimiento de que puede ser muy buena su contratación”.

La curiosidad marca que Aguiar es siempre la primer baja de invierno y el primer regreso del verano.

 


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