Los titanes uruguayos

Por primera vez, un equipo uruguayo corrió y completó la Titan Desert, una de las pruebas de mountain bike más duras del mundo

Para los amantes del ciclismo, y especialmente del mountain bike, que están al tanto de las principales competencias internacionales, la Titan Desert es palabra mayor. La carrera por etapas que se corre en Marruecos, en pleno desierto del Sahara, es una de las top del mundo por su exclusivo entorno y por el duro reto que implica para quienes se animan a disputarla.

Y si hay desafíos complicados, tiene que haber uruguayos. Ciclistas Sin Fronteras, una asociación civil sin fines de lucro que se formó a mitad del año pasado con el fin de realizar obras sociales vinculadas al deporte del pedal (ver apunte), tuvo también el impulso para concretar una idea que desde hace un tiempo estaba en el aire: ir a la carrera del desierto. Y, luego de varios meses de preparación, nueve ciclistas uruguayos y un argentino, fueron al Sahara.

Solo Jorge Vidart, capitán del team, quien la había corrido en dos ocasiones, y Andrés Bonelli, quien la hizo en una, tenían experiencia en la aventura marroquí.

Bienvenidos al desierto

Sixto Núñez, ciclista del equipo San Antonio de Florida, mejor uruguayo en la pasada Vuelta Ciclista, quien también compite en MTB y estuvo en su primera Titan Desert, la definió a Referí como "una prueba muy linda y muy completa, en lo deportivo y desde el punto de vista humano".

De entrada, el desierto le dio la bienvenida con una gastroenterocolitis que lo tuvo a maltraer en las dos primeras fechas. Por ese motivo, unos 50 participantes de los 460 que largaron tuvieron que abandonar. Junto a Alberto Ferrazán, otro de los uruguayos que también se vio afectado, aguantaron y siguieron adelante.

Titan Desert
Los uruguayos en la Titan Desert 2017

La segunda etapa lo puso a prueba en condiciones extremas. El calor, la arena y el dolor estomacal lo llevaron a mirar el botón para abandonar, uno de los tres que, además del de asistencia médica y asistencia mecánica, tiene un dispositivo de GPS que se les da a todos los participantes.

"Llegué al punto límite de mi cuerpo y no logro comparar o recordar haber llegado a ese extremo en mi carrera deportiva. Por tres veces mientras iba caminando con mi bici por un terreno plano –porque no podía pedalear debido a la debilidad que tenía por los cólicos– miré y pensé en presionar el botón de SOS", indicó.

Ferrazán, exciclista y empresario de ese rubro, quien también debutó en la Titan Desert, dijo a Referí que les habían advertido del agua de Marruecos. "Es potable, pero tiene virus a los que nosotros no estamos inmunes".

Sobre la carrera, señaló que tuvo una primera parte muy dura. "Hasta la tercera etapa nos metieron muchísima arena. Ahí sentís lo chiquito e insignificante que sos ante ese mundo en el que no hay alambrados ni caminos. Es difícil de expresar lo que se siente, pero te sentís orgulloso de poder moverte en una bicicleta por ahí".

Titan Desert
Uno de los uruguayos en el desierto
Uno de los uruguayos en el desierto

"A veces no pedaleás, caminás, hacés 200 metros, te enterrás, caminás. Pasas así dos o tres horas hasta que salís de las dunas, y después encontrás piedras para circular un poco, y luego más arena. Llega un momento que no te preocupa el viento, ni nada. El agua que tomas está hirviendo, a 40°, y sentís una sensación de ser poderoso. Cuando llegás a la etapa, decís '¡lo que viví hoy!'", agregó.

Nacho Garrone también descubrió el Sahara. El competidor de carreras de aventura señaló que fue "una experiencia totalmente distinta" a las que ya conocía. "Fui a los Andes varias veces, a Paraguay, pero al desierto nunca había ido. El ambiente hostil del desierto, lo seco que es, es impresionante", señaló.

Además, destacó que tuvieron que estar muy atentos con la navegación, una dificultad a la que no estaba acostumbrado y que puede significar perderse en las dunas.

El biker que fue el mejor uruguayo, segundo en la categoría Adventure –sin apoyo mecánico y sin fisioterapeuta–, tuvo un momento crítico en el que pensó que abandonaba, en la segunda etapa, cuando rajó su cubierta delantera. "No podía inflar ni sacar la cámara. Necesitaba una pinza. Estuve media hora parado hasta que llegó mi compañero", contó.

titan desert
Los uruguayos en la Titan Desert

Ese compañero era Ferrazán. "Paré y me decía, 'me retiro, no puedo arreglar la rueda'. Estaba en llanta y le digo 'tranquilo, yo soy mecánico'. Los nervios no lo dejaban ver la solución y había apretado el botón de asistencia. Fue una situación en la que dije 'por fin puedo hacer algo', porque yo llevaba dos días mal", contó. "Y después él terminó segundo".

Los tres consultados señalaron que a pesar del sacrificio y lo sufrido, "sin dudas" volverían a la Titan. "Es una experiencia espectacular. Ver la salida del sol a las 6 de la mañana en el desierto, el atardecer en las dunas, el color naranja que el sol mismo pone en todo el desierto, las noches con un cielo sin contaminación lumínica. Fue una experiencia natural, ver la creación de Dios al 100% es algo que hay que vivirlo para poder contarlo", dijo Núñez.

Para Ferrazán, conquistar el desierto fue "sentirse vivo".

La obra y el desierto: bicis para las escuelas rurales

Pepe Mansilla, periodista y relator de ciclismo, al frente de la organización Ciclistas Sin Fronteras, contó a Referí la campaña que llevan adelante, que consiste en conseguir bicicletas nuevas para niños de escuelas rurales. "Pensamos en eso para tratar de solucionar la problemática que tienen los escolares rurales con los traslados", comentó. "Son bicicletas nuevas. Hoy con las problemáticas de las escuelas rurales no podes llevarle un problema a las maestras. Queremos llevarle bicicletas nuevas, con cascos, con un mantenimiento mecánico. Que los niños la tomen como propias", dijo.

Además, se encargó de darle "imagen de equipo" al grupo que se formó, con quienes fue al desierto para hacer la cobertura de prensa. "Lograron un resultado deportivamente maravilloso, con seis ciclistas entre los 50 primeros en una carrera en la que largaron 460 y terminaron 370. Y todos la completaron", destacó Pepe. "Y el año que viene la corro yo", afirmó.

"Lo bueno que hay que destacar es que los competidores se pagaron todo con su dinero, no fue nada de la ONG. Todo lo que la ONG recauda es para comprar bicicletas para los escolares", destacó.

Frases desde la arena:

"He viajado por muchos países y vi cosas que nunca había visto, como las necesidades. Me pasó de estar compitiendo y quebrarte al ver niños con hambre. Vi niños que te miran como con miedo, que les cuesta amigarse, pero cuando ven que no sos una amenaza, se amigan y es algo maravilloso". Sixto Núñez

"Hay momentos que se termina el sufrimiento y pasas a otro escalón más que es la voluntad y apoyarte en todo lo que dejaste para llegar ahí. Realmente la carrera me dejó más fuerte psicológicamente ante las adversidades. Muchas veces te decis 'qué estoy haciendo acá'. Entras en un momento que estás solo y cuando lo superas decías 'menos mal que me di esta oportunidad'. Tocas fibras que no la tocas en ninguna carrera". Alberto Ferrazán

"Es una experiencia de vida. Van rodando y te aparece un niño solo en el medio del desierto que te pone la mano solo para que se la toques. Dicen que cuando vas te pica el bicho del desierto y si te pica el bicho del desierto, volves". Pepe Mansilla.



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